Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

La casa Usher

La casa Usher
Guion
Jean Dufaux.
Dibujo
Jaime Calderón.
Traducción
Fernando Ballesteros.
Formato
Cartoné, 72 págs, color. 22x31 cm.
Precio
18€.
Editorial
Yermo Ediciones. 2025.
Edición original
Le Maison Usher (Delcourt).

Cuando aún tenemos relativamente reciente el ejercicio de Mike Flanagan sobre la obra de Edgar Allan Poe, Yermo Ediciones recupera una obra editada por el sello francés Delcourt de finales de 2023. Se trata de La casa Usher, una libre adaptación del, probablemente, relato más famoso del escritor estadounidense. Para ello, los autores elegidos fueron Jean Dufaux (Djinn, Medina, Murena) junto al siempre espectacular Jaime Calderón (Valois, Los caminos del señor). Que nadie espere encontrar aquí una adaptación fiel 100%, sino más bien una reinterpretación, con ciertas licencias metalingüísticas que le aportan un interés añadido para no esperar otra adaptación más de entre todas las que se han hecho.


En lugar del amigo que recibe la carta del viejo Roderick Usher, vamos a acompañar a Damon Price, un vividor acosado por las deudas de juego que acaba acordándose de su primo, que vive en una antigua mansión junto a su hermana Madeline. Para comprender ese cambio de protagonista veremos al propio Poe dentro de la historia, y cómo va decidiendo incluir o excluir de sus obras a personajes, un recurso simpático que sirve a modo de justificación por las licencias que se toman los autores en esta adaptación. Igualmente sucede con el desarrollo de algunas subtramas, en las que mientras sucede el autor se planteará si son acertadas o no para este relato.

Y es que para todos los que hayan leído el relato original, sabrán que no es una historia excesivamente larga, y de este modo, se consigue sacar todo el jugo posible y aportarle un punto extra novedoso para aquellos que ya lo conozcan. Además, el juego de incluir al propio autor, mantiene en todo momento esa sensación de incertidumbre y de no saber qué es lo que vamos a encontrar a continuación. Sí tengo que decir que las pequeñas modificaciones son hasta cierto punto respetuosas con el trabajo de Poe, y no llegan a desvirtuar al original en ningún momento, porque se hacen para mantener el tenebrismo atmosférico de la historia. Los cambios que se podrían considerar más bruscos hacia el desenlace tienen sentido, aunque no estuvieran en la versión que escribió Poe.


Eso sí, aunque ese trata de una adaptación con cierta originalidad, si por algo destaca esta versión es por el espectacular arte de Jaime Calderón. Su estilo hiperrealista no colisiona con la fluidez narrativa y el trabajo de ambientación es sencillamente sublime. Los personajes son tan expresivos que los gestos de terror, los amenazadores o la fragilidad consiguen llegar por completo al lector y hacernos partícipe de la intensidad de la historia. Consigue que cada personaje tenga sus propios rasgos de identidad, algo que, por obvio que pueda sonar, no todos los dibujantes son capaces de lograr. Hay autores fantásticos que dibujan las mismas caras a todos los personajes, y Jaime Calderón no es uno de ellos. Donde mejor se suele apreciar eso es con las mujeres, puesto que al intentar aportarle belleza a todos los personajes femeninos, se tienda a dibujar con la misma figura y los mismos rostros, cambiando solo algunos rasgos menores que las hacen prácticamente indistinguibles. Aquí, Madeline, Nina o Madame Michelle tienen sus rasgos muy diferentes.

La edición de Yermo hace justicia a un trabajo como este, con un encuadernado cartoné en el tamaño europeo original, papel estucado mate y numerosos extras en forma de bocetos de los personajes, trabajo de caracterización, diseños previos de los títulos o la propia portada, y alguna ilustración promocional.


En definitiva, La casa Usher es una adaptación libre de uno de los relatos más reconocibles de Edgar Allan Poe. Con un guion preocupado por innovar, que tal vez adolece un poco de acabar algo precipitadamente, se ve compensado por un dibujo con una potencia avasalladora que justifica hasta el último céntimo invertido en su compra. Los fans del escritor pueden ver esta adaptación con cierto recelo, aunque creo que se juega precisamente con eso, por lo que el hecho de sentir que se les tiene en cuenta y que no se trata al lector por tonto, o ajeno al material original, puede servir como bálsamo para aceptar con más agrado las licencias tomadas para esta versión.

Lo mejor: Una y mil veces, Jaime Calderón. Con otro dibujante la obra habría merecido mucho menos la pena.

Lo peor: La sensación de que la preocupación por justificar los cambios acaba haciendo mella en el guion.