Saluudos,queridos lectores del sucio futuro que le espera a esta ciudad en la que malvivimos. Metropol, concretamente. Hoy hablaremos de esa criatura que los policias de las alcantarillas dicen que existe y que devora lo que sea y a quien sea.
El Kraken.
Vivimos felices y tranquilos en nuestra hermosa ciudad de los años 80. Sobre todo la gente como nosotros, ricos y con la vida resuelta. Dicen que hay pobres pero desviamos la vista cuando se acercan. No existes.
Como el Kraken.
Pero a veces, sin reconocerlo delante de nadie, a veces… oimos hablar de él. Nunca es algo agradable. Nunca.
El Kraken.
Está ahí, en alguna parte. No puede existir, es imposible. Pero él acecha. Los polis lo han visto. Bueno, no. Nadie lo ha visto… Salvo sus victimas.
Los muertos no hablan.
Se dice, entre susurros, que lo alimentamos nosotros. Cada crimen, cada pecado, cada delito lo hace un poco más fuerte. Nunca sale de las alcantarillas. Se esconde ahí, como nuestros vicios en nuestras almas.
El Kraken.
Se dice que su historia la cuenta Bernet. Es cierto y falso a la vez. Es cierto que él la ha ilustrado, nos ha mostrado esas oscuridades y suciedades que hay en las alcantarillas.
En las de la ciudad y en las de nuestros corazones.
Pero es Antonio Segura quien le ha puesto nombre, quien ha dicho su nombre, quien ha entendido cual es su alimento y quienes son sus presas.
El Kraken.
Se dice que los proletarios, los trabajadores, sus familias, conocen al Kraken gracias a unas revistas de título Metropol, donde las aventuras de los policias que intentan a la vez cazarlo y sobrevivir escapando de él contaron sus aventuras y desgracis. Se dice que desde aquellas páginas saltó, como una leyenda urbana o un rumor, a otras revistas de tebeos de las que existían en la España de los años 80.
Se dicen tantas cosas…
Se dice que nuestra ciudad no es pura y resplandeciente. que el vicio, la corrupción, la muerte, las drogas, los asesinatos, el robo, la violación y cosas aún más oscuras recorren nuestras casas, nuestras calles, nuestras alcantarillas…
Y allí alimentan al Kraken.
En estas páginas Antonio Segura nos habla de los vicios de la Humanidad, de sus caídas constantes. Al lado de esta ciudad, el Sin City de Miller es una ciudad de serie Disney. Pero eso es lo que podemos esperar del creador de Hombre.

Debemos recordar cuando surgen estas historias. 1983. Un año duro para España. En las calles podíamos ver esa delincuencia y esos vicios que aparecen en estas páginas, aunque quizás lo hemos olvidado.
Cuando la heroína no era un héroe femenino.
Son los miedos y los secretos de una sociedad los que parecen en sus obras de género negro.
Y no siempre es posible resumirlos en una criatura legendaria que habita y depreda en las alcantarillas.
El dibujo en blanco y negro recuerda a esas ciudades estadounidenses de la Gran Depresión, de los años de Al Capone, de esos detectives que esperaban su gran caso en una oficina con los pies en la mesa mientras la rubia taconeaba por el pasillo… Es un dibujo no del todo realista, con los mismos rasgos caricaturescos que vemos en otras series del autor, como Torpedo. Pero incluso así, o por eso mismo, nos golpea a veces como un puñetazo en el estómago.
Como los arañazos del Kraken en las paredes.
Historias cortas, pensadas y creadas para unas pocas páginas en una revista. Donde toda la mala hostia del guionista y el saber hacer del dibujante se condensan en unas pocas viñetas.
La edición que nos trae Cartem incluye las historias del Kraken, junto con artículos de Segura y fotos de los autores en esta época. Por cierto, que aunque leáis por ahí qaue esta edición incluye una historia inédita, esto no es del todo cierto.
Esa historia de dos carillas se creó para ocupar las páginas centrales de una revista y que ambas páginas se vieran a la vez. Para replicar este efecto, en este libro aparecen ambas ocupando las guardas del final.
Como la despedida del Kraken.
Pero no es del todo inédita. Se publicó en el número 36 de Zona 84. Concretamente en las páginas 50-51, si no estoy equivocado.
¿Por qué leer KRAKEN?
Historias muy conseguidas, resumiendo lo pero del ser humano en pocas páginas. Unas historias y un dibujo que nos hacen casi oler esas alcantarillas.
¿Por qué no leer KRAKEN?
La vida en Metropol es una puta mierda… Y no es culpa del Kraken.


