Y con Katanga 3. Dispersión cerramos esta trilogía del equipo que nos trajo Érase una vez en Francia. Fabien Nury y Sylvain Vallée nos... Katanga 3. Dispersión

Y con Katanga 3. Dispersión cerramos esta trilogía del equipo que nos trajo Érase una vez en Francia. Fabien Nury y Sylvain Vallée nos traen el final de esta historia coral de intrigas y maquinaciones en el corazón de África.

Las principales piezas confluyen en el mismo punto del tablero. Magnates, políticos, espías, revolucionarios y sirvientes tendrán algo qué decir a la hora de la verdad, una hora de la verdad donde un puñado de diamantes puede decidir el destino de una nación.

Katanga 3. Dispersión

Personajes como el mercenario Castor o el intrigante Orsini siguen siendo cruciales en esta conjura, pero en Katanga 3. Dispersión dos figuras con un papel mucho más secundario en entregas anteriores reciben un peso mucho mayor de la trama. Los hermanos Charlie y Alicia, dos personas sin ningún tipo de posición, resultarán determinantes en la resolución de este thriller que mezcla toda una intriga de tráfico de diamantes con la historia de todo un país. Los ficticios Orsini, Forthys o Alicia se mezclan con personajes reales como Patrice Lumumba, Moise Tshombe o Joseph Mobutu. La convulsa situación política de la Katanga de los años 60 queda enmarcada y de algún modo determinada por un thriller noir sobre cómo la avaricia de unos pocos blancos extranjeros decide quién gobierna, quién muere, quién vive y cómo lo hace.

Tal vez por eso este noir político donde nadie se puede fiar de nadie y lo único en que puedes confiar es en que alguien te traicionará, tiene un pequeño rayo de luz en forma de la historia de Charlie y Alicia nos deja ver que hay un lugar en todo esto para el amor fraternal (aunque tendréis que leerlo para saber cual es ese lugar).

Katanga 3. Dispersión

En cualquier caso, no hay lugar para moralejas ni para concesiones a los corazones débiles a estas alturas y, por si no quedaba claro en álbumes anteriores, el caricaturesco dibujo de Vallée sabe ajustarse como un guante a los momentos más crudos y oscuros. El de Sannois nos recuerda que el valor de la caricatura es de algún modo una dramatización de los rasgos de un personaje y, si bien habitualmente se orienta a la comedia, su uso para la tragedia o simplemente para explotar la caracterización es igualmente potente. Cuando se trabaja con un reparto de esta amplitud, un estilo como el de Vallée es justo lo que nos hace falta y cuando el pilar de la historia es entremezclar a todos estos personajes en giros idas y venidas, los planteamientos de página clásicos y comedidos del dibujante son la otra pata que hace del sustento gráfico de esta obra, el vehículo perfecto para una trama que por su relativa complejidad no es tan fácil de contar.

Llegamos con Katanga 3. Dispersión a un gran acto final con las cartas descubiertas para este sugestivo thriller que tal vez no suponga el hito que marcó Érase una vez en Francia, pero destila solidez y atractivo.

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Alain Villacorta "Laintxo"

Fue picado por un cómic radiactivo y ahora ve el mundo a través de viñetas y tiene el sentido de la realidad proporcional de un tebeo. No os preocupéis, no es peligroso... creo...

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