Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Kabi Nagata, guerrera errante

Kabi Nagata, guerrera errante
Guion
Kabi Nagata.
Dibujo
Kabi Nagata.
Formato
Rústica con solapas, 128 págs, bitono. 15x21 cm.
Precio
12€.
Editorial
Fandogamia. 2022.
Edición original
Meisou Senshi (Futabasha).

Bienvenidos a un nuevo capítulo de la caótica vida de Kabi Nagata, autora de obras como Diario de intercambio (conmigo misma) o Mi experiencia lesbiana con la soledad. Fandogamia rescata la última obra de esta autora tan peculiar que narra sin tapujos sus propias inquietudes y su día a día. En este caso, se trata de Kabi Nagata, guerrera errante, una obra en la que su autora y protagonista se encuentra en un momento de relativa estabilidad pero que, al ser invitada por una amiga a su boda, comienza nuevamente a verse arrastrada por una avalancha de sensaciones e inquietudes. Con un sentido del humor que puede ser algo incómodo para el lector occidental no habituado a este tipo de mangas, estamos ante otra obra que nos muestra lo peculiar que es su autora.

Todo se desencadena cuando Nagata recibe la invitación de boda de una amiga. Eso hará replantearse su futuro y lo mucho que le gusta todo lo que rodea a la ceremonia en sí (los vestidos de novias, peinados, arreglos florales). Dicha experiencia hace que se tome en serio el recurrir a una app de citas para buscar una pareja pero… ¿qué debe decir en esas apps? ¿y qué tipo de pareja buscar? ¿hombre? ¿mujer? Se abre ante ella un océano de posibilidades y nuevas dudas que no harán sino alimentar su propia ansiedad, porque además, si es sincera en cuanto a sus problemas de salud mental y alguien sigue queriendo conocerla, lejos de considerarlo algo para celebrar, lo ve como una razón para levantar la suspicacia de por qué alguien tendría interés en conocerla sabiendo cómo es.


Al igual que las otras obras giraban en torno a sus problemas de ansiedad, adicciones o trastornos alimenticios, en esta obra salimos un poco de los problemas médicos y entramos más en una esfera de la dificultad para la gestión emocional. Esa impulsividad y polaridad emocional, que en cualquier obra cómica podría haberse usado como recurso cómico para parodiar el estereotipo de una persona insegura, aquí podemos llegarlo a ver como angustioso, especialmente si venimos de leer las anteriores obras de su autora y ya conocemos un poco su manera de pensar y de actuar ante esos conflictos internos que le surgen continuamente. Ver cómo va saltando de una idea a otra y cómo una carta de una lectora le servirá de salvavidas durante la propia confección de esta obra (recordemos que en su país de origen se fue publicando por capítulos) nos permite ver la bomba de relojería emocional que es.

Visualmente sigue teniendo un estilo muy hiperbólico y paródico, con expresiones corporales extremas de llanto o ansiedad. Sin embargo, alterna esos recursos gráficos con los que expresar la carga emocional de la protagonista con numerosos esquemas en los que va analizando y repasando todo lo que le está sucediendo y pequeñas guías sobre qué debe ir haciendo, a modo de listas. Otra muestra más de la propia personalidad de Nagata, que muestra que es una persona organizada y hasta cierto punto cuadrada y rutinaria, lo cual provoca una mayor resonancia en esa explosión de sensaciones a las que le cuesta dar salida y racionalizarlas.


En definitiva, Kabi Nagata, guerrera errante es otra obra más de su autora con la que vamos a disfrutar sufriendo: nuevas situaciones rutinarias en las que Nagata reacciona de una manera sobredimensionada, provocando situaciones divertidas, aunque con esa culpa de estar riéndonos de cosas que sabemos que no deberían divertirnos… Estoy seguro de que la autora lleva a cabo esta especie de diarios de su día a día porque ha visto que tienen su público y le proporcionan un sustento económico con el que vivir, pero también son una vía de escape para ella, sirviéndole también de terapia para poder plasmar, como el que habla en voz alta, esas situaciones en las que duda si está actuando bien o si son proporcionadas a lo que las desencadena. Nagata narra muy bien esas historias tan rutinarias y son de esas obras que, aunque no esté sucediendo nada, el lector se ve impelido a seguir leyendo.

Lo mejor: La capacidad narrativa de Nagata para hacer interesantes situaciones que, en este caso más que nunca, son sencillas o carentes de emoción.

Lo peor: Si los anteriores no te resultaron suficientemente estimulantes, creo que este puede resultarte un poco menos interesante, al tratar situaciones más rutinarias.