Los villanos del Universo DC han formado una sorprendente alianza con un único propósito: sustituir a la Liga de la Justicia como el mayor... Justicia (Edición Deluxe)

Los villanos del Universo DC han formado una sorprendente alianza con un único propósito: sustituir a la Liga de la Justicia como el mayor grupo del mundo, actuando a favor de las fuerzas del bien. Sin embargo, detrás de esta fachada aparentemente sincera, la Legión de la Condena tiene un plan para derrotar, desacreditar y neutralizar definitivamente a todos los miembros de la Liga. A medida que los villanos comienzan a ganarse la confianza del mundo, los héroes deben redoblar esfuerzos, exponer la verdad a la opinión pública, ¡y luchar por la Justicia!

Cuando hablamos de Alex Ross siempre salen a colación dos de sus obras más conocidas y mediáticas: Marvels y Kingdom Come. Sin embargo, hay una que para mí constituye la tercera pata de una mesa que no puede cojear: Justicia. Se pueden decir muchas cosas de Alex Ross, pero no que haya hecho un tebeo malo (vale, su Terminator: Tierra quemada era primerizo, pero no malo; y su Tío Sam no llegó a cuajar más por lo anodino del protagonista que por el dibujo). Aquí vuelve a colaborar con su amigo y guionista Jim Krueger y el dibujante londinense Doug Braithwaite para una historia de la Liga de la Justicia fuera de continuidad, y aunque realizada a primeros de los 2000, con la alineación y el alma de la Edad de Plata.

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Alex Ross tiene querencia por la alineación clásica de la Liga de la Justicia compuesta por (cómo no) Superman, Wonder Woman, Batman, Flash (Barry Allen), el Detective Marciano, Linterna Verde (Hal Jordan) y Aquaman. Es por eso que sus historias mantienen ese regusto atemporal, como de estampa congelada en el tiempo, en que Barry Allen no ha muerto, Hal Jordan aún no se ha convertido en Parallax y Aquaman aún no ha perdido su mano ni se ha dejado barba y melena. Será que yo también siento predilección por esta alineación de la JLA, pero cuando leo sus historias tengo la sensación de que las escribe y dibuja no para el público masivo, sino para él, para mí, para los de nuestra generación. Éstos son nuestros héroes y éstas son sus historias. No importa lo que ocurra en ellas, al final el cómic acabará con todo en el mismo estado. Nada cambiará, nadie morirá. Todo listo para volver a contar nuevas aventuras.

En Justicia, Krueger (Marvels X) y Ross (Marvel, Instantánea Marvels) reúnen a la plana mayor de supervillanos del Universo DC en un rocambolesco plan que implica minar la credibilidad de los superhéroes llevando a cabo actos aparentemente filantrópicos pero que, como todos sabemos, guardan un interés oculto. Requiere, paradójicamente, cierta suspensión de la incredulidad el tragarse que los ciudadanos del mundo vayan a creerse este ramalazo de bondad y consideración por parte de los mismos villanos que han intentando apoderarse del planeta una y otra vez. Es como el tipo que regala caramelos a la puerta del colegio: sabes que no trama nada bueno. En fin, que el plan de los supervillanos, aparte de curar el hambre, la pobreza y las enfermedades en el mundo (algo en lo que ya fracasó Superman en la novela gráfica Paz en la Tierra), pasa por incapacitar a los superhéroes para que no interfieran. Tras el robo de los archivos informáticos de Batman, los puntos débiles de los héroes de la Tierra, así como sus identidades secretas, están a disposición de sus peores enemigos. Curiosamente es también Batman, el más solitario y ermitaño de los héroes, el que más énfasis hace en la idea de la Liga de la Justicia como una familia, como una unidad más fuerte que la suma de sus componentes. Y es justo lo contrario, la desconfianza, lo que supondrá la perdición de la alianza de supervillanos. Y hasta aquí puedo leer.

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Por mucho que me encanten las historias de atracos perfectos y rimbombantes, ésos en los que todas las contingencias están cubiertas y no se deja nada al azar (no, La casa de papel no entra en esta categoría), no existe el plan perfecto. A medida que avanzan las páginas, se va desvelando el plan de Lex Luthor y Brainiac (retratado con los rasgos del guionista Grant Morrison), e incluso cuando parece que los héroes por fin van a vencer, los villanos ya habían contado con ello. Justicia son 12 números de tira y afloja entre buenos y malos, en los que el guionista Jim Krueger hace unas curiosas definiciones de ambos. Por un lado, los principales villanos actúan no sólo en beneficio propio, sino sirviendo a un fin mayor (que no desvelaré aquí). Por otro lado, los héroes no luchan contra sus antagonistas para derrotarles, sino para ayudarles. Wonder Woman quiere ayudar a Priscilla Rich (Cheetah) a librarse de su maldición, mientras que Batman sigue tratando de redimir a su galería de villanos tratándoles no como delincuentes, sino como enfermos. En muchos aspectos, los villanos de este cómic son tan víctimas de las tragedias que los crearon como los propios héroes. La figura de la orfandad sobrevuela las conversaciones entre Superman, Batman y el Capitán Marvel (curiosamente, Superman es el único que llama Bill al niño Billy Batson, ofreciéndole así un trato de adulto).

Aquellos que abominan del fotorrealismo en los cómics deberían echar un vistazo a este tebeo y decir dónde ven el estatismo de Alex Ross, porque no hay una página que no explote en la cara del lector. Dame una página cualquiera, la que sea, que la amplío, la enmarco y la cuelgo en el salón. En aras de la puntualidad, Ross ha pintado aquí con sus prodigiosas acuarelas sobre los igualmente realistas dibujos del británico Doug Braithwaite (Loki: Viaje al misterio, Incursión). De otra manera, es muy difícil que hubiera podido cumplir con las entregas bimestrales programadas para esta colección. Como suele ser habitual, el resultado final es prodigioso, con unos personajes que saltan de la página, unas escenas de acción plagadas de detalles y unos héroes y villanos en sus encarnaciones clásicas que quedan grabados a fuego en la retina del lector.

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La primera edición de Justicia, en grapas de 32 páginas, data de 2007 y nos la trajo la editorial Planeta DeAgostini. Le siguió la edición de bolsillo de Booket en 2010, y el primer recopilatorio de ECC en 2014. Con esta reciente edición de lujo, también de ECC Ediciones, podemos disfrutar a lo grande de los dibujos de Braithwaite y Ross, y más de un centenar de páginas de bocetos y diseños de personajes, algunos de ellos inéditos en ediciones anteriores. Justicia es, sin lugar a dudas, un cómic imprescindible para los amantes de los superhéroes DC, un canto de amor a los cómics de una era anterior a las Crisis y a que el cine y el merchandising dictaran los designios de las publicaciones impresas.

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Antonio Hidalgo

Anteriormente conocido como El Tete, abandonó los sellos y las RCLTG para encargarse de esta web. Y no volvió a mirar atrás. Bueno, algún vistacillo ocasional sí que ha echado.

  • Alejandro

    28 septiembre 2021 #1 Author

    ¿Entonces esta edición sí trae los bocetos y los comentarios de Batman? En la edición en grapa estaban, pero en las dos posteriores en tomo, no.

  • Antonio

    2 octubre 2021 #2 Author

    Sí los trae.

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