Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Junior High

Junior High
Guion
Tegan y Sara Quin.
Dibujo
Tillie Walden.
Traducción
Cristina Zuil.
Formato
Rústica, 304 págs, color. 14X20 cm.
Precio
21,90€.
Editorial
Maeva. 2026.
Edición original
Tegan & Sara. Junior High (Farrar, Straus and Giroux).

¿Os acordáis de la pegadiza canción de la Lego Película, Todo es increíble? Pues esa canción es de Tegan & Sara. Sí, tienen más de 10 álbumes publicados, multitud de premios y nominaciones y una ya larga carrera musical que comenzó cuando a finales de los años 90 se reunieron en el estudio de su colegio para grabar demos de sus canciones, pero probablemente esa referencia será conocida para los que no estáis muy al tanto de sus carreras. Gracias al sello Farrar, Straus and Giroux de la editorial McMillan nos llega un trabajo, con cierto tono autobiográfico, aunque con evidentes licencias narrativas, Junior High, y para plasmarlo en un cómic han contado con el dibujo de nada menos que Tillie Walden que, como ahora veremos, encaja a la perfección con el tono de la obra. A España llega de la mano de la línea Red de Maeva, como imagino pasará también con su siguiente obra: Crush.


Tegan y Sara son dos gemelas univitelinas (es decir, idénticas) que viven en Calgary (Canadá) con su madre y su pareja, cuando deciden mudarse a otro barrio. Eso implica alejarse de sus mejores amigas y comenzar a hacer nuevos amigos en el Instituto, algo que por sencillo que se pueda plantear en una breve sinopsis, puede resultar toda una odisea para dos adolescentes con una peculiaridad que las convierte en algo exótico para los niños de su edad. Siempre se han llevado muy bien entre ellas y han sido un apoyo constante, pero la nueva situación, los nuevos amigos, las hormonas incipientes… convierten la convivencia en algo cambiante, inestable.

No voy a engañaros, conocía de oídas a las dos jóvenes pero nunca he sido fan de su música, y la temática adolescente tampoco era precisamente un gancho para mí. Si por algo decidí echarle un vistazo es por Tillie Walden, por ver de qué era capaz en una obra tan juvenil y con una temática que cumple con las expectativas que anuncia en su contraportada. Pero oye, aparte del fantástico trabajo de la dibujante, tengo que reconocer que me ha sorprendido esta obra, y creo que entenderéis bien por qué. Cualquiera que conviva o tenga cerca a adolescentes, especialmente de género femenino, será consciente del torbellino de hormonas que está en continuo movimiento arrasando con todo. Cambios de amistades, ofensas por tonterías que destrozan amistades, enamoramientos, inseguridades… Pues todo eso queda reflejado en esta obra de manera muy transparente. Es como si nos sentáramos a hablar con nuestras hijas o familiares de esa edad y nos contaran cómo se sienten de verdad (si las tenéis, sabréis que jamás harían algo así), y en ese aspecto la obra me ha parecido muy interesante. Porque además, refleja de un modo muy fidedigno esa corriente de sentimientos que las arrastra, que no entienden, pero que les lastra en su día a día sin saber bien por qué. Y para el lector, nos va dejando algunas pistas que probablemente comprendamos mucho mejor: tener que comenzar a usar sujetador por el crecimiento del pecho, esa primera regla que viene… en el fondo, sin que te lo expliquen como si fuéramos estúpidos nos están mostrando esa etapa en la que los cambios hormonales suponen unos cambios de ánimo que las condicionan en sus vidas cotidianas.


Pero si ese altibajo emocional constante no fuera suficiente, se muestra también cómo se encuentran en un momento de búsqueda de identidad, sea en cuanto a orientación sexual, sea como mera imagen, amigos que quieres cerca o con la propia relación entre las hermanas. Y eso está contado de una manera muy orgánica, que creo que la convierte en ideal para lectoras adolescentes que se van a ver reflejadas en ellas, pero también para los que somos padres y madres de esas adolescentes, que nos puede servir para comprender mejor lo difícil que es vivir esa etapa en los tiempos actuales, con tanto móvil y el espejo de las redes sociales. Ver también cómo encuentran en la música ese camino hacia el reencuentro entre hermanas y su sitio en ese entorno nuevo y «hostil» me parece didáctico para lectores jóvenes.

La historia está bien planteada, consta que está escrita por las dos jóvenes músicas… pero para los que conocemos bien el trabajo de Tillie Walden, hay cosas que encienden ciertas luces en nuestras cabezas. No me cabe duda que la historia es la que ellas han querido contar, pero menos me cabe que la autora de Piruetas o ¿Me estás escuchando? tiene un papel mucho más activo que el de ilustrar y narrar esa historia con sus dibujos. La manera en que está contada, lo bien hiladas que están todas las subtramas, que son muchísimas, tienen la marca de una autora ya experta, y creo que su nombre debería haber aparecido junto al de Tegan y Sara en los créditos de guion. Pero bueno, es una intuición mía. Ciñéndonos al dibujo, creo que se trata de un estilo algo más cartoon de lo habitual, que busca la conexión con un público más joven, pero sigue teniendo esa sensibilidad tan característica a la hora de contar cómo se sienten cada una. La obra está planteada además en un bitono morado para las escenas comunes, pero cuando se enfrentan la manera de pensar de cada chica por separado, para diferenciarlas, utiliza tonos azules y rojos, que se van combinando en diálogos y que son mezclados de un modo muy tierno al final de la obra, mostrando ese reencuentro o reconexión entre hermanas tras haberse separado un poco.


En definitiva, Junior High es una obra para adolescentes o lectores jóvenes, no cabe duda, pero lectores más adultos la podemos disfrutar por cómo refleja los cambios de la adolescencia, exponiendo de manera clara todos esos aspectos que, desde la distancia, nos pueden parecer nimios, pero que para una joven que sufre cambios en su cuerpo, en una sociedad en la que la identidad es muy definitoria, puede suponerles un obstáculo gigantesco que piensen que no van a poder superar jamás. Con una narrativa deliciosa y sensible por parte de Tillie Walden, recomiendo no dejarse influenciar por su aspecto juvenil y se le de una oportunidad, porque es mucho más que eso.

Lo mejor: Reflejo fiel y sincero de lo que es la adolescencia hoy día: sus cambios y obstáculos. Lo mucho que aporta Tillie Walden.

Lo peor: Pasarla por alto pensando que es una mera historia para adolescentes.