Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Jugando a los bolos con cadáveres y otras historias extrañas en tierras desconocidas

Jugando a los bolos con cadáveres y otras historias extrañas en tierras desconocidas
Guion
Mike Mignola
Dibujo
Mike Mignola
Color
Dave Stewart
Traducción
Héctor Lorda
Formato
Cartoné. 112 páginas. Color
Precio
22€
Editorial
Norma Editorial . Marzo 2026
Edición original
Bowling with Corpses and Other Strange Tales from Lands Unknown (Dark Horse)

En unos pocos meses, Mike Mignola cumplirá la venerable edad de 66 años. Dado que nada le queda ya por demostrar y que sus últimas franquicias han sido más que rentables, tampoco nos extrañaba cuando hace algún tiempo anunciaba su semirretirada. Al parecer, seguiría participando en los guiones de las series de sus personajes y haría algunos diseños o incluso portadas, pero no volvería a la laboriosa tarea de dibujar páginas interiores. Pero he aquí que Mignola se ha marcado lo que podría llamarse «hacer un Miyazaki» y las noticias de su retiro han sido algo exageradas. En esta ocasión esto tiene otro nombre y es Jugando a los bolos con cadáveres y otras historias extrañas en tierras desconocidas.

Jugando a los bolos con cadáveres y otras historias extrañas en tierras desconocidas

Así, si se interrumpe la jubilación, se interrumpe bien y es que Jugando a los bolos con cadáveres partía de un cuento popular italiano que llamó la atención a Mignola y le devolvió el gusanillo de dibujar, pero, dado que quería hacer su propia versión, por el camino le ha salido un mundo entero, se ha cascado otro universo como el hellboyverso o el outerverso de Baltimore donde enmarcar historias.

Con este punto de partida, a Jugando a los bolos con cadáveres se le ha sumado ya en USA Uri Tupka and the Gods e incluso una miniserie, The Skinless Man, si bien esta última no la dibuja Mignola. Lo bueno de este universo por sorpresa — incluso para el mismo Mignola— es que no surge de las necesidades del mercado editorial, ni siquiera de la necesidad de un autor de pagar facturas. Jugando a los bolos con cadáveres nace de la imposibilidad física y mental del autor de dejar de hacer lo que más le gusta: dibujar historietas.

Es por eso que no hay pretensiones en esta antología, solo un deambular gozoso, un errático disfrute sin ninguna presión y haciendo absolutamente lo que le apetece sin nada que demostrar. Incluso hoy en día y con el más que merecido reconocimiento con el que cuenta su obra a nivel de público y crítica, Mike Mignola siempre ha sentido dudas sobre su trabajo. Es un inseguro patológico con un síndrome del impostor que lo ha acompañado incluso siendo ya uno de los más grandes. No digo que Jugando a los bolos con cadáveres le haya curado sus complejos de repente, pero da la sensación de que ya no le importa. Jugando a los bolos con cadáveres es una obra para sí mismo y resulta que esa falta de presión y ese placer de la creación resultan contagiosos en su lectura.

Jugando a los bolos con cadáveres y otras historias extrañas en tierras desconocidas

Como decíamos, Jugando a los bolos con cadáveres es una antología, un total de 7 historias cortas en sus 112 páginas —aunque hay que descontar alguna de extras— donde Mike Mignola se dedica a crear por puro placer, sin aspiraciones. Las historias de este tomo son puro Mignola: folclore, terror, algún toque de humor, alguna que otra escena de guantazos… es el autor dejándose ir. Sean cuentos italianos, japoneses, inspiraciones a lo Robert E. Howard… todo le vale para construir su nuevo patio de recreo, del que nos brindará incluso sus propios mitos de la creación.

No parece haber, sin embargo, para nada un gran plan detrás como en el universo de Hellboy, aunque tampoco en Hellboy lo parecía al principio, a decir verdad. En cualquier caso, tal vez se puede atisbar una idea latente y recurrente en varias historias sobre la ambición y la codicia, la gratitud y retribución, pero probablemente más por un efecto colateral del tono de fábula que tienen todas las historias que tal vez por una intencionalidad común.

Jugando a los bolos con cadáveres y otras historias extrañas en tierras desconocidas

Y es que, haya o no un propósito más elevado tras las historias de Jugando a los bolos con cadáveres, tal vez su mayor virtud es que surge por accidente de un fan fiction que se le va de las manos, solo porque le aprecia contar cosas. Casas encantadas, muertos vivientes, vampiros, demonios, kobolds… todo le vale para concebir todas esas historias que se leen antes de darnos cuenta y que de alguna manera nos contagian la sensación de libertad y placer creativo de un autor que se resiste a jubilarse, porque eso significa dejar de hacer lo que más le gusta.