Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Jóvenes Titanes: Robin

Jóvenes Titanes: Robin
Guion
Kami García.
Dibujo
Gabriel Picolo, Rob Haynes.
Tinta
Gabriel Picolo, Rob Haynes.
Color
David Calderón.
Formato
Rústica con solapas, 184 págs, color. 22x15 cm.
Precio
22€.
Editorial
ECC Ediciones (Kodomo). 2024.
Edición original
Teen Titans: Robin (DC Comics).

Continúa la edición de ECC de la serie anual de Kami García y Gabriel Picolo sobre los Titanes edición young adult. Tras un libro dedicado a Raven, otro a Beast Boy, y otro al cruce entre ambos nos llega el tercer miembro del grupo en Jóvenes Titanes: Robin. ECC mantiene el formato de sus ediciones de este material (algo más reducidas que las de la editorial anterior) para estas series orientadas muy claramente a un público juvenil. Pero Kami García y Gabriel Picolo siguen poco a poco dando forma a la creación del grupo de jóvenes héroes, introduciendo algún personaje de nuevo cuño y recuperando a los principales miembros del equipo. De hecho, ya al final se avanza quién será la protagonista del siguiente título que, por cierto, se publica en EE.UU. este verano.


La historia de este libro continúa donde lo dejamos en el anterior: con Raven y Beast Boy huyendo de Deathstroke junto a Damian y Maxine Navarro, la hermana de acogida de Raven, quien también va dando muestras progresivas de sus poderes de contacto con espíritus de animales y humanos fallecidos. Pero Damian se ha embarcado en la aventura sin que Bruce Wayne lo sepa, y tiene a Dick Grayson preocupado por su seguridad, lo que hará que haga oídos sordos a los consejos de Batman y acuda a asegurarse de que Damian no tiene ningún problema.

Como digo, la serie tiene un claro objetivo en el público juvenil. Ya hemos comentado en las reseñas de otros títulos de la saga que Kami García está aprovechando la mitología de los Titanes para contar una historia de chicos adolescentes inadaptados, con problemas familiares y a los que les cuesta confiar en otras personas. A través de esta aventura tendrán que ir dandole la oportunidad a otras personas y descubrir que no todos los seres humanos pretenden hacerles daño. En el fondo, es una metáfora de la propia adolescencia, una fase en la que los jóvenes atraviesan ese período de desconfianza, de sentimiento de desubicación y de falta de comprensión por parte de los demás, especialmente si los demás son adultos.

En ese sentido, esta serie tiene sus pros y sus contras, dependiendo de lo que pretendas encontrar en ella. Si eres un lector de cómic de toda la vida que va buscando en estos libros una nueva versión de la historia que nos contaran Marv Wolfman y George Pérez en la mejor etapa que ha tenido el grupo… te puedes llevar una sorpresa. Por un lado, vas a encontrarla, realmente es una actualización de los personajes, adaptados a los tiempos modernos de redes sociales, aspecto y maneras de relacionarse con los demás; pero, por otro lado, también te vas a encontrar una serie en la que los superpoderes son lo de menos. En las primeras 100 páginas apenas utilizan sus poderes y la historia salta de cómo se relacionan entre ellos y cómo Damian tiene que limar asperezas con Dick, a quien ve como el chico ideal que lo ha tenido todo fácil.


En ese aspecto, no cabe duda que los seguidores de esta serie van a ver cubiertas con creces sus expectativas porque, dudo que el que haya llegado a este cuarto libro se lleve una decepción por verlos todo el rato hablando sin pelear. Es más, este título se podría considerar casi de transición, porque los avances en la trama con respecto al anterior son nulos, y se centra exclusivamente en profundizar en la relación entre Garfield y Raven, y Damian y Dick, con la presencia cada vez más relevante se Maxine (Soulstorm) como miembro del grupo con su propio peso entre ellos, tanto por relaciones como por poderes.

Del dibujo de Picolo y Haynes poco podemos decir que no hayamos dicho en los libros anteriores: un estilo sencillo, efectivo y con cierta influencia muy sutil por el manga, sobre todo apreciables en algunas expresiones de lenguaje corporal, en los diseños de personajes y en las escasas escenas de acción. Me sigue gustando mucho el trabajo de David Calderón con el color, y cómo va integrando las diferentes paletas personales de los personajes: al morado y el verde predominante en los otros libros, se suma ahora un rojo «Robin» que está presente en la mayor parte del cómic.


En definitiva, Jóvenes Titanes: Robin es una continuación de una historia que se está cociendo muy poco a poco. García y Picolo se toman su tiempo para presentarnos sin agobios a cada uno de los personajes y a mostrarnos cómo son por dentro, sus inquietudes y las dificultades que encuentran a la hora de confiar y abrirse a otras personas. Estos cómics pueden resultar muy atractivos para jóvenes lectores, más interesados por la caracterización de personajes y en identificarse con ellos que las propias peleas o superpoderes que puedan presentar. En ese sentido, esta obra es un buen puente entre el manga, tan popular en los adolescentes, y el cómic de superhéroes.

Lo mejor: Ver poco a poco crecer a los personajes, tanto en el uso de sus poderes como en sus propias personalidades cada vez más maduras. La siguiente protagonista de la serie…

Lo peor: A estas alturas, no creo que sorprenda a nadie, pero si vas buscando un cómic de superhéroes al uso, te va a decepcionar.

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