Es la hora de las tortas!!!

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Iznogud. 22 historietas de Goscinny y Tabary (1969-1972)

Iznogud. 22 historietas de Goscinny y Tabary (1969-1972)
Guion
René Goscinny
Dibujo
Jean Tabary
Traducción
Isabel Soto y Alejandro Tobar
Formato
Cartoné. 29,5 x 23 cm. 232 páginas. Color
Precio
28,95€
Editorial
Salvat . Noviembre 2024
Edición original
Serializado originalmente en las revistas Record y Pilote

No nos engañemos, si ya habéis leído antes cualquier otra historia de Iznogud de entre las mil publicaciones y recopilaciones que se han venido haciendo desde hace décadas o incluso si os subisteis en el primer tomo de esta nueva edición de Salvat, Iznogud. 22 historietas de Goscinny y Tabary (1969-1972) no os va a dar excesivas sorpresas.

Iznogud. 22 historietas de Goscinny y Tabary (1969-1972)

Aceptémoslo, Iznogud es un mismo gag repetido una y otra vez. ¿Pero cómo se logra que un running gag perviva más de 60 años? ¿Cómo consigues que, con una sola premisa, miles de lectores sigan acercándose a las andanzas de este pequeño y ruin visir que quiere ser el califa en lugar del califa? Ahí está la magia de Jean Tabary y René Goscinny, una magia tan indescifrable como irrepetible y tan irrepetible como repetitivas se antojan sus historias de Iznogud.

Resulta contradictorio, pero es como si esta dupla de autores consiguiera de algún modo crear un lugar feliz al que volver, como si consiguieran dar con el click que resucita ese lado que disfruta lo mismo una y otra vez cuando somos niños y que, desafortunadamente, perdemos con el tiempo. Incluso cuando en algunas partes puntuales, tal como sucede en este tomo, se trata de cambiar de tercio y por más que resulte igualmente divertido, no hay como tener a Iznogud ausente unas cuantas páginas para desear que vuelva inmediatamente con su nueva idea de bombero para ser califa en lugar del califa.

Iznogud. 22 historietas de Goscinny y Tabary (1969-1972)

Iznogud. 22 historietas de Goscinny y Tabary (1969-1972) recoge las historias de 4 álbumes clásicos del personaje: Iznogud al estrellato, Iznogud y el ordenador mágico, Una zanahoria para Iznogud y El dia de los locos. Tenemos además de nuevo en esta segunda entrega insertadas en las historias las Vueltas de tuerca de Iznogud, añadidos posteriores a las historias clásicas, y dos entrevistas con Olivier Andrieu y Elric Dufau-Harpignies, guionista y dibujante, continuadores de la obra de Goscinny y Tabary.

Cada uno de estos álbumes incluye entre 4 y 7 historias de diferente extensión y es que aunque siempre sea lo mismo, siempre es distinto. Hablábamos antes de la magia y es que esa ambientación a lo Mil y una noches va a traer de la mano genios, amuletos místicos, magos, encantamientos y pócimas. Pero no se limita a esto, sino que para ser califa en lugar del califa, Iznogud se servirá de cohetes espaciales, ordenadores que funcionan de un modo muy parecido al actual Chat GPT, y hasta marcianos. Habrá también hueco para la locura y los sueños, que terminarán por ser temas recurrentes en las aventuras del visir.

Iznogud. 22 historietas de Goscinny y Tabary (1969-1972)

Sin embargo, hay en este tomo tres pequeños hitos que lo distinguen de entre los otros. Y es que, aunque sea por un breve lapso, Iznogud será aquí por primera vez califa en lugar del califa. Por la misma regla de tres será la primera vez que desaparezca y tengamos una historia de nada menos que 20 páginas protagonizada por el califa Harún Al-Panzón. Incluso tendremos una especie de crossover con Astérix, la creación estrella de Goscinny, en forma de cierto grupo de piratas.

Y es que todo vale con tal de conseguir que contarnos la misma historia siempre sea nueva. Siempre habrá además una segunda lectura que sacar, un aspecto de la sociedad de los 60 y 70 sobre el que poner un ojo ácido pero amigable y una nueva treta, porque a Iznogud aún le quedan ganas de ser el califa en lugar del califa por muchos años. Aunque previsiblemente el siguiente tomo de Salvat será el último del tándem Goscinny-Tabary, nos quedan por delante otros tantos años del segundo en solitario y de todos sus continuadores. Larga vida a Iznogud y que nunca se canse de intentarlo.