Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

La inevitable ceguera de Billie Scott

La inevitable ceguera de Billie Scott
Guion
Zoe Thorogood.
Dibujo
Zoe Thorogood.
Formato
Rústica, 168 págs, color. 20,5x28,5 cm.
Precio
22,90€.
Editorial
Reservoir Books. 2023.
Edición original
The impending blindness of Billie Scott (Avery Hill).

Todos los años apareces algunos nombre de autores que empiezan a hacer cada vez más ruido y ganando en relevancia. La autora del título que reseño hoy lleva sonando fuerte fuera de nuestro país en los dos últimos años, pero en España, en muy poco espacio de tiempo, Norma Editorial ha anunciado la publicación de su última obra, It’s lonely at the centre of the Earth, y Reservoir Books ha publicado la anterior, La inevitable ceguera de Billie Scott. Zoe Thorogood comenzó en el mundo del cómic publicando el fanzine Angel, con el que comenzó a recibir algunos premios, y posteriormente publicó las dos obras citadas, la primera en la editorial inglesa Avery Hill, y a partir de ahí fue fichada para editoriales americanas como Simon & Schuster e Image. A pesar de su corta carrera, ya ha recibido numerosos premios y se ha convertido en un nombre de obligado seguimiento en cada trabajo que realiza.


Sabiendo todo esto, mis primeras impresiones de esta La inevitable ceguera de Billie Scott han sido algo contradictorias porque, a pesar de su aspecto rompedor, no son pocas las señales de inexperiencia en este trabajo. Lo que sucede es que, incluso con esos signos de falta de rodaje, se le ven unas maneras y toma algunas decisiones que sorprenden tanto, que dejan entrever que estamos ante una autora de carácter y con dotes naturales para la narrativa. No tiene nada que ver ni en manera de narrar ni en estilo, pero me ha producido las mismas sensaciones que al leer los primeros trabajos de Daniel Warren Johnson, en el sentido de saber detectar a una dibujante que, independientemente de la formación que haya recibido, tiene mucho de natural, se le ven recursos que surgen de la intuición más que de la formación.

La historia, contada, puede parecer algo ingenua y con tinte juvenil. Y lo es. Nos presentan a Billie Scott, una artista de Middlesborough que vive en una residencia junto a otros tres jóvenes, con los que apenas se relaciona, intentando vivir de su arte. Por fin su trabajo encuentra frutos al recibir el sí de una prestigiosa galería de arte, pero mientras prepara sus obras recibe un golpe que le produce una lesión ocular irreversible que va a dejarla ciega en unas semanas. Billie planea un viaje hasta Londres en el que irá conociendo a gente a la que pintar, para usarlo como material para la exposición. Se marca así el objetivo de realizar diez obras. Irá recogiendo en su diario información de cada uno de sus retratados, así como el seguimiento de los síntomas que le está produciendo su enfermedad.

Como comentaba, leyendo esta sinopsis, la obra parece un slice-of-life de joven artista algo bohemia que va cruzándose con gente muy diferente en su camino, personas que han vivido bastantes dificultades por diferentes motivos. El guion adolece de ciertos estereotipos a los que el tono del desenlace no le ayuda demasiado. Pero, repitiéndome, compensa esas pequeñas fallas con otros puntos muy fuertes, como una caracterización de personajes original, que no se deja arrastrar por salidas fáciles, y que presentan claroscuros interesantes.


Aunque lo que más llama la atención de este primer trabajo de Thorogood (fanzine aparte) es el dibujo. Sí, realiza algunos rostros un poco irregulares, y algunas viñetas son algo rígidas en cuanto al lenguaje corporal, pero son detalles que no tardas en olvidar por cómo tira de algunos recursos visuales y el propio planteamiento de página, con viñetas grandes que destacan más aún con este tamaño ampliado de la edición. Los encuadres son otro de los puntos fuertes. Me gustan mucho esos planos generales picados que parecen que no van a funcionar, pero resuelve francamente bien; así como un uso premeditado de splash pages, de entre las cuales me encanta cómo resuelve en dos páginas completas la escena de cómo Billie recibe la noticia de que va a quedarse ciega. Las rejillas de cada páginas son contiuamente cambiantes, pero no da la impresión de ser algo gratuito, sino que es la que mejor le sienta a cada una de las escenas.

Lo mismo sucede con el color. La obra está planteada en un bitono cambiante. Cada escena está realizada en un mismo color, pero no siempre es el mismo. Predomina el rojo, pero también vemos escenas en amarillo o azul. En determinados momentos se incluyen en la misma viñeta varios de esos mismos tonos pero se hace muy puntualmente, para destacar algún detalle concreto o para mostrar la multitud de gamas que tiene una melodía… Al final de la obra sí vamos a ver todos los cuadros de Billie acabados y completamente a color.


En defintiva, La inevitable ceguera de Billie Scott es una obra tan primeriza como rompedora. Las escasas muestras de inexperiencia quedan enterradas por una narrativa muy potente, con gran personalidad, y un tratamiento de personajes más maduro de lo que aparenta esta historia de chica de buen corazón que va conociendo a muchas personas en su particular viaje personal. Un canto a la amistad sincera, el arte y el buen karma que cae como una bomba de hidrógeno en estos tiempos de hate y ofensas por todo. Zoe Thorogood, recordad este nombre porque vais a oir hablar mucho de ella.

Lo mejor: El rompedor estilo de Thorogood. Su narrativa potente y con carácter. El mensaje que transmite. Cómo convierte una historia sencilla en algo más.

Lo peor: Si el contenido te interesa más que la forma, te puede parecer una obra «buenista», inocente y ñoña.