Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Indochina

Indochina
Guion
Jean-Pierre Pécau
Dibujo
Maza
Color
Jean-Paul Fernández
Formato
Tapa dura. 31x23 centímetros. 232 páginas. Color
Precio
45 euros
Editorial
Norma Editorial. 2024

Saludos desde el barco en el que me vuelvo desde Indochina, queridos lectores. He estado en esta lejana región (lejana para los países europeos como Francia, por ejemplo) siendo testigo de la guerra. ¿Qué guerra, Lamastelle-san? La Guerra de Indochina, claro. La primera, la que no sale en las pelis de Hollywood.

Jean-Pierre Pécau nos ofrece la historia de esta guerra (conocida como «guerra de resistencia contra Francia» por los vietnamitas) que precede a la mucho más famosa guerra de Vietnam. Como en la mayoría de historias que tratan del tema, se nos ofrece el punto de vista de un soldado (aviador en este caso) del país que pensaba que iba a ganar fácilmente y fue derrotado y expulsado.

En cuatro tomos originales que forman este integral de Norma.

Estamos en la postguerra de la 2 Guerra Mundial y Francia piensa que puede recuperar y mantener el imperio colonial. Con ese propósito llega un aviador de esos que podrían haber sido interpretados por Bogart.

Alcohol, mujeres, juego, indisciplina, pericia militar, suerte… Armand Baverel es el típico personaje que si viviera en el futuro tendría una nave copilotada por un wookie.

A través de sus ojos y de sus vuelos, veremos la evolución del conflicto.

Pero veremos más cosas, incluso más interesantes.

Veremos el desapego entre la élite dominante europea  y el resto del país.

Veremos los abusos.

Veremos los chanchullos más o menos legales.

Veremos como Estados Unidos se va colando en la zona (aportando espías y dinero).

Quizás lo más interesante es que todo lo veremos como de pasada. Armand está ahí, si. Lucha. Mata. Pero no parece preocuparse más por la guerra que por la siguiente partida de poquer con los amigos.

Esto nos da un punto de vista, a pesar de ser francés, más neutral de lo que parecería en un primer momento.

La historia es realista. Se sigue la historia real (o la versión pública de la historia real, ya me entendéis. La primera victima de la guerra es la verdad). El autor se toma (y reconoce) ciertas licencias poéticas para dar más dramatismo a la historia y aumentar la importancia de nuestro héroe en el desarrollo del conflicto.

También quiero comentaros que esta obra se lee volando (no, eso no es un juego de palabras. Bueno, si :-)). Yo me la leí entera en dos tardes.

Pasemos a hablar del dibujo de Maza. Coloreado por Jean-Paul Fernández. Cuyo nombre completo es Milorad Vicanovic-Maza. En este tipo de historias bélicas, el dibujo se compone de dos partes, las máquinas con las que  los personajes se matan entre ellos y todo lo demás.

Alain me va a matar cuando lea esa clasificación :-).

La parte de aviones y combates es excelente. Se muestran (como a mí me gusta) no solamente  los combates, sino las operaciones de carga, mantenimiento, pilotaje y todas esas cosas que le dan vida a un tebeo sobre aviones.

Los puntos de vista desde la cabina, los giros a vida o muerte, las bombas segando vidas ahí abajo…

La parte bélica cumple totalmente.

¿Y el resto? Digamos que el dibujo de paisajes de Maza me hace lamentar que no tenga más viñetas de tamaño enorme. Creo que eso responde a la pregunta, ¿no?

Pero no todo es perfecto. Por poner pegas podría decir que a veces hay rostros que son demasiado iguales. Posiblemente por el uso de Fernández de varios colores en la piel de las caras para crear el volumen.

Pero eso es una opinión personal. Y los autores tienen detalles maravillosos. Por ejemplo, hay una escena casi al principio en la que nuestro protagonista es encontrado por su superior durante una «demostración de afecto con una enfermera». Ya me entendéis, que estamos en 1946 y decir que los pillan follando no se dice :-).

Pues las expresiones de la mujer, de Armand y sobre todo del coronel ( haciendo como que no ve, mirando para otro lado) son totalmente realistas y creíbles.

Nos creemos que son personas y no sólo personajes.

La edición incluye unas cuantas notas a pie de página. Interesantes y útiles para comentar algunos detalles de la historia y de la historia. Trae también en forma de láminas sin texto las portadas francesas originales (obra de Manchu). Las guardas están decoradas con imágenes de aviones.

Se echa de menos un mapa de Indochina.

La traducción es de Alfred Sala.

Antes de terminar esta reseña, quisiera recomendaros otra serie sobre la misma época y el mismo lugar. La vida de Victor Levallois, que sacó Norma hace 20 años.

¿Por qué leer Indochina?

Una historia de aventuras, guerra y a la vez de historia. Sin ocultar lo peor de la guerra, resulta una lectura rápida y limpia. Un dibujo excelente, sobre todo en paisajes  y escenas de combate.

¿Por qué no leer Indochina?

Sin resultar un lastre, la estructura de la obra hace que la historia se centre en el bando francés.