Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Ice Cream Man 11

Ice Cream Man 11
Guion
W. Maxwell Prince, Grant Morrison, Matt Fraction, Kelly Sue DeConnick, Geoff Johns, Deniz Camp, Zoe Thorogood, Patton Oswalt, Jeff Lemire, Frank Barbiere y Good Old Neon
Dibujo
Martín Morazzo, Zoe Thorogood y Ashley Walker
Color
Chris O’Halloran
Traducción
Matías Mir
Formato
Cartoné. 128 páginas. Color
Precio
22,90€
Editorial
Moztros . Diciembre 2025
Edición original
Ice Cream Man #41-44 (Image)

Once tomos ya, más de cuarenta grapas USA, Ice Cream Man 11 y la actitud a la hora de afrontar uno nuevo es «a ver qué demonios se han inventado esta vez W. Maxwell Prince y Martín Morazzo». Cualquier otra serie, mejor o peor, habría entrado ya en alguna especie de velocidad crucero, algún tipo de rutina que pudiera no estar exenta de sorpresas, pero que ya nos sería indicativo de lo esperaremos ver en una nueva entrega. Pero es que la rutina de Ice Cream Man es sorprender, reinventarse casi con cada nueva entrega y, si eso es lo que cabemos esperar, que no es cosa fácil, de nuevo van incluso un poco más allá.

En Ice Cream Man 11 cabe absolutamente de todo: historias de espionaje, casa encantadas, el terror del despacho del jefe o hasta vacas cyborg, todo ello con el característico mal rollo de esta serie, que te hace recorrer un escalofrío por la espalda, a la vez que una sonrisa retorcida.

Ice Cream Man 11

Mirando la numeración USA que contiene el tomo, podríamos caer en el error de decir que Ice Cream Man 11 contiene 4 historias, cuando en realidad incluye cómo mínimo veintisiete. Pero dadme un minuto antes de explicar esto porque me gustaría antes dejar claro que, pese la multitud, variedad y diametral distancia entre las historias de este tomo — cada una completamente distinta que la anterior— por más que esto sea una antología que hace de la exploración y la reinvención una bandera, Prince y Morazzo se las vuelven a arreglar para dotar a todas ellas una especie de eje temático común.

Ice Cream Man tiene así con cada tomo una especie de jerarquía de unidades temáticas. Por un lado tenemos las claves comunes a toda la serie, el misterio alrededor del heladero y los materiales recurrentes de los que se compone su universo. Por otro lado, tenemos el eje temático de cada tomo y, por último, cada historia por separado.

Así, en el primero de estos niveles, tenemos en Ice Cream Man 11, por ejemplo, algo que no habíamos tenido hasta ahora de forma explícita: una definición sobre el propio heladero. De un modo no del todo exento de un tono burlón, se nos dice que es «un semidiós subliminal místico hecho de pensamientos negativistas puros». Ahí queda eso y la realidad es que no se puede explicar mejor a este misterio con gorra y sonrisa siniestra que llevamos viendo 11 tomos.

Ice Cream Man 11

En el segundo de los ejes temáticos, el que atañe a este volumen en concreto, tenemos que Ice Cream Man es una serie de terror, pero sus autores no olvidan —sobre todo siendo estadounidense el guionista y argentino el dibujante— que lo que más miedo da en nuestros tiempos es la realidad. Auunque queda de relieve de forma mucho más evidente en el segundo episodio, La casa del horror, es algo que flota común a todas las historias de Ice Cream Man 11, titulado Terror, terror. La realidad política, las armas, el desastre climático, la manipulación de los poderosos, las desigualdades sociales…todo esto será el telón de fondo sobre el que se construyen las distintas historias de este tomo, las más de veintisiete, con una mirada crítica sin demasiados ambages ni ínfulas.

Y es que con este abultado número entramos al último subnivel de este volumen, el de las propias historias individuales. Y si bien encontramos algunas más dentro de los cánones habituales — si es que en este serie existe eso —, como la trama de espionaje en la Cuba actual con la que arranca, la historia de la casa encantada o la temida visita al despacho del jefe con la que cerramos, Ice Cream Man 11 contiene un número especial donde encontramos nombres como Grant Morrison, Matt Fraction, Kelly Sue DeConnick, Geoff Johns, Deniz Camp, Zoe Thorogood, Patton Oswalt o Jeff Lemire nada menos. Se trata de un experimento donde encontramos veinticuatro historias de terror de una sola página. Fijaos en las firmas que acompañan a Prince y Morazzo — aunque este último dibuja casi todas— y, con todo, las historias que lleva a cabo el equipo habitual sobresalen sobre las del resto. Aun así, no puedo dejar de destacar algunas como la elegía que dedica Zoe Thorogood a su hermano, la página muda de Deniz Camp o la perturbadora propuesta con la que cierra Morrison.

Ice Cream Man 11

Sorprendente es el calificativo que mejor le va a esta serie, incluso por encima del de inquietante. Prince y Morazzo vuelven a demostrar que son capaces de cualquier cosa, de cualquier temática, de cualquier registro. Todo cabe en este serie donde cualquier cosa puede formar parte de su universo de terror y humor negro gracias a la capacidad creativa y el oficio de unos autores en une estado de forma envidiable. Prince, Morazzo y su compinche en el color, Chris O’Halloran, siguen haciendo crecer este universo compartido por decenas de historias independientes. Y, de acuerdo, que todo eso de este tomo de que no hay nada más terrorífico que la realidad no es para nada nuevo y habrá incluso quien lo tilde de simplista, pero cuando ya has reflexionado sobre las tripas del terror durante otros diez tomos antes, cuando has esperado hasta ahora para sacar todo este asunto, en este punto de tu historia y de la Historia, los matices y el contexto lo son todo.