Saludos, queridos lectores. Terminamos finalmente la pila de tebeos atrasados de 2020 (tebeos, que libros aún me quedan demasiados…) y empezamos con 2021. Solamente... Helldorado

Saludos, queridos lectores. Terminamos finalmente la pila de tebeos atrasados de 2020 (tebeos, que libros aún me quedan demasiados…) y empezamos con 2021. Solamente llevo cuatro meses de retraso con las novedades, jiji. Y nos ponemos con una obra que Nuevo Nueve nos trae desde Francia y desde la América precolombina a la vez. Hoy hablaremos de Helldorado.

Tenemos aquí un único tomo que recopila los tres álbumes originales, publicados allá por 2006 – 2011. Un tomo cómodo de mover y de leer. Y con una portada desde donde un Conquistador con cara de pocos amigos nos mira con muy mala idea…

Desde  esa misma portada tenemos claro de qué va esta obra… pero quizás nos equivocamos. Aunque podamos pensar a priori que vamos a leer algo sobre la Conquista de América, lo cierto es que  se trata de una Conquista diferente.

Lo que Morvan y Dragan nos ofrecen es un reflejo de la historia. Pero un reflejo que les permite liberarse de las necesidades históricas y contarnos con total libertad lo que quieren. Desde el mismo título (un juego de palabras no demasiado sutil ni oculto) entre Hell (Infierno) y El Dorado, hasta las facciones que se enfrentan en una guerra a muerte. Todo nos habla de América. De una América que muere y de una América que nace.

En vez de matar y morir en Tierra Firme, lo haremos en una isla perdida en el océano. Donde una civilización muy «azteca» se enfrenta a una muy «española».

Y a la vez, se enfrentan a ellas mismas.

El título de la obra no nos engaña. Buscando El Dorado se ha llegado al Infierno. Pero ese infierno lo es también para los propios nativos, sobre todo si no eres de la casta dirigente.

Porque en esta historia no hay buenos y malos. Hay victimas. Entre ser asesinado en tu cabaña por un conquistador y sacrificado contra tu voluntad a un dios, no parece que haya ninguna buena elección. Nacer en un pueblo que no fuera el azteca no era bueno para tu salud. ¿U os creéis que pueblos como los totonacas se pusieron del lado de Cortés para derribar el Imperio azteca solamente porque era un chico muy simpático?

Todo lo dicho antes lo veremos en esta obra. Una obra dura, donde la vida humana no vale nada. Donde las propias personas son vistas y tratadas como animales.

Y cuando digo dura, quiero decir eso mismo. Incluso cruel con sus personajes. Ya os aviso yo de que no es una obra amable que nos muestre personajes felices.

Ignacio Noé va a ser quien se encargue de convertir los guiones en preciosos dibujos. El artista argentino ha escogido en esta ocasión un estilo correcto y bastante adecuado pero que personalmente no me gusta demasiado. Sus personajes son realistas, con cierto toque… no de caricatura, pero sí de exageración. ¿Y de qué tipo de exageración hablamos? De aquella que podemos encontrar en las estatuas. Y es que la sensación que dan sus viñetas es la de estar viendo arte, tanto escultura como relieves.

Tendremos algunas páginas que nos harán pensar en aquellas viejas fotonovelas de las revistas. Porque son escenas que parecen pequeños cuadros, momentos congelados como los que podríamos encontrar en las paredes de un templo.

Dentro de la historia hay un papel relevante para una enfermedad mortal. Una que llega a resultar repulsiva gracias a los detallados dibujos de Noé.

Y la obra estará llena de detalles cotidianos. Tal vez no todos sean del mismo periodo histórico, pero ya hemos dicho que no estamos en la América real.

Hemos hablado antes de que la isla donde estamos es un reflejo de la auténtica América. Esto pasa igualmente en la parte artística. Si los personajes tienen un aire vagamente maya, el color nos hace pensar directamente en el mundo azteca. Diferentes facetas y matices desde un origen común. Después de todo, todos estos pueblos estaban en deuda con los antiguos olmecas, al igual que los pueblos de la vieja Europa tenían deudas con el antiguo arte grecorromano.

Y hablando de ese color, simplemente es brutal. Un color fuerte y luminoso que nos hace pensar en la vida bajo el sol de México. Con un tremendo contraste con las viñetas apagadas de los recuerdos del pasado.

La edición no incluye extras. O si, dependiendo de si el mapa que adorna las guardas es un extra o no. Las portadas de los tomos originales vienen en un muy sutil tono apagado. Una pena que no estén con el color original.

La traducción es de Lorenzo F. Díaz Buendía.

¿Por qué leer Helldorado?

Una vision realista de las crueldades y brutalidades de la América precolombina y la conquista española. Un dibujo muy trabajado con un genial uso del color.

¿Por qué no leer Helldorado?

Una historia muy dura, cruda e incluso cruel. No estamos ante una obra de evasión tranquila y relajada.

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Lamastelle

Lamastelle

Aprendió a leer para viajar con el Capitán Trueno. Ha navegado por los mares del tebeo europeo, americano y japonés. Ha visitado la Luna y guiado un velero por los canales de Marte. Pilotó a Mazinguer Z. Defendió la Tierra de mil invasiones. Ha comandado naves entre mundos. Ahora, en su villa situada en una isla sin nombre, disfruta de su biblioteca y reseña para ELHDLT.

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