Hay autores de cómics que publican obras a modo de diario personal, de forma que les ayuda a ellos y a sus lectores a... El fuego nunca se apaga, de Noelle Stevenson

Hay autores de cómics que publican obras a modo de diario personal, de forma que les ayuda a ellos y a sus lectores a conocerse mejor. Una manera como cualquier otra de reflejar cómo han sido sus vivencias y su trayectoria. Del mismo modo, el noveno arte influye en ellas, y de qué forma lo hemos visto en Quan Zhou Wu o Elisa Riera, por citar un par de ejemplos patrios. Pero ahora nos llega de la mano de Astiberri la sensacional “El fuego nunca se apaga” de Noelle Stevenson.

noelle

Nacida en 1991 en la ciudad de Columbia, debo reconocer que tardé en conectar con la obra de Noelle Stevenson. Lo primero que leí fue la miniserie de Runaways del megaevento de Secret War, y debo decir que no me impresionó. Pero luego un amigo me recomendó mucho la serie animada de Netflix de She-Ra (de la que fue directora, guionista y productora), y, si bien debo reconocer que la historia me parecía muy buena, la animación no me acabó de entrar en ningún momento.

Nada, parecía que Noelle y yo no estábamos destinados a conectar. Hasta que me dejaron la edición original de la novela gráfica de fantasía Nimona. Aquí sí. Puede que su orientación estuviera claramente definida en el público YA pero la forma en que se contó la historia, el delicado dibujo, la ambientación… lograron que fuera uno de los tebeos que más disfruté en la época. No me extraña que le otorgasen tantos premios, porque conseguir esa manera de conexión con todo tipo de público no es algo que esté al alcance de muchos, merecidamente se llevó una cipotada de premios.

El fuego nunca se apaga, es una obra sencillamente brillante

Así he llegado hasta “El fuego nunca se apaga”, una novela gráfica a medio camino entre el cómic y el libro ilustrado, en la que Noelle Stevenson realiza un ejercicio de honestidad brutal compartiendo con nosotros su diario de viaje entre los 19 y los 27 años, que estuvo lleno de grandes éxitos (más algún pequeño fracaso) y anécdotas en la aventura más grande que todos libramos: nuestra propia vida.

noelle

Las doscientas páginas de “El fuego nunca se apaga” se devoran en un suspiro gracias a la transparencia con la que Noelle nos cuenta todas sus peripecias sin pelos en la lengua, compartiendo recuerdos muy concretos, fotografías reales y relatando cómo es ese proceso, a menudo indefinible, de madurar y abrazar tu propia identidad sexual.

Pese al tono alegre y desenfadado que desprende “El fuego nunca se apaga” podemos apreciar que hay un pequeño poso de tristeza, y que desde luego las cosas para Noelle no han sido fáciles. El éxito la ha acompañado, desde luego, pero no le han regalado nada en absoluto y el camino no ha estado exento de problemas de todo tipo. Me ha parecido brillante como la autora ha tratado el tema de llenar el vacío interior que muchas veces te impide avanzar y ser tu mismo.

“El fuego nunca se apaga” está plagado de chistes propios, ese humor innato que tenemos cada uno y que a menudo solo nos hace gracia a nosotros pero da igual, porque al final somos cada uno como individuos los que tenemos que ser responsables de nuestra propia felicidad. Como decía antes, llenar dos centenares de páginas de este tipo de gracias y de tus vivencias, y conseguir además una obra divertida, didáctica y que te encante es algo muy meritorio.

noelle 2

Me atrevería a decir que “El fuego nunca se apaga” es una obra imprescindible, totalmente recomendable aunque no se esté familiarizado con la obra de Noelle Stevenson (algo que sin duda cambiará una vez se termine con la lectura). Y es que, cuando una autora con una personalidad y una sensibilidad tan grande decide abrirnos su alma, lo menos que podemos hacer es responder.

En serio, dadle una oportunidad. El final es de lagrimita, de esos que te dejan con una sonrisa de satisfacción y la sensación de haber leído una gran obra. Pero sobre todo no dejéis que vuestro fuego se apague, y agarraos siempre a la última chispa que os quede, porque en esta vida casi todo tiene solución.

Compartir:

Txema Sáez

Fanático sin solución del cómic de superhéroes, del manga, del cine de terror, la literatura fantástica, los videojuegos y más heavy que una lluvia de mercurio al rojo vivo. Como los mejores turrones, he vuelto a casa por Navidad (aunque trece años he tardado).

No hay ningún comentario todavía.

Anímate a ser el primero en comentar.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com