Qué maravilla poder hacer una reseña de la ya bien establecida línea DC Icons dentro de ECC Ediciones y que está dedicada exclusivamente a... Flash: La muerte de Iris West

Qué maravilla poder hacer una reseña de la ya bien establecida línea DC Icons dentro de ECC Ediciones y que está dedicada exclusivamente a cómics clásicos de la editorial (uno de los grandes vacíos que tenemos en España de DC). Hoy hablamos de Flash: La muerte de Iris West , un tomo que va cronológicamente antes del ya publicado Flash: El juicio de Barry Allen , y que recoge una historia que marcaría al personaje… durante un tiempo. Ya se sabe que las muertes en el mundo del cómic duran lo que duran, y si además se avecinaba una Crisis en el horizonte, mucho menos.


Lo que más me gusta de leer cómics clásicos es ver cómo ha cambiado esta industria con el paso del tiempo, tanto en maneras de narrar como en riesgo asumido en cuanto a las historias. Cuando uno lee este tomo va a encontrarse con una historia que cuenta con fórmulas que se siguen manteniendo hoy día, pero es muy probable que se sorprenda por otras. En primer lugar por ver la muerte tan poco espectacular que tiene el personaje, y que hoy día sería motivo de críticas muy agresivas por parte del fandom en redes. En segundo lugar, por ver ese tratamiento tan inocente de las relaciones y unos malentendidos absolutamente pueriles, que casi parecen de telenovela barata, por no hablar del tratamiento de la mujer. Pero, poniéndonos siempre en el contexto histórico del momento en que salió a la venta este cómic, precisamente dejarse llevar por esa sensación de que estamos ante un cómic muy ligero y con relaciones personales tan inocentes contribuye mucho más a la sorpresa de ver cómo resuelven toda esta larga historia.

Porque sí, La muerte de Iris West  se desarrolla a lo largo de, nada menos, que 15 números de la serie regular. Y a muchos les sorprenderá ver el tempo con el que Cary Bates cocina la historia, presentando una serie de personajes aparentemente con tramas secundarias por no decir terciarias que van confluyendo entre sí y subiendo en relevancia mientras vemos cómo el héroes se enfrenta al villano de turno, sea un payaso criminal, el Amo de los espejos, Capitán Bumerán u Ola de calor. Pero a lo largo de todos estos números, uno tiene la sensación de estar leyendo una historia en la que suceden cosas alrededor de la trama principal, pero que no están por estar. Esa ha sido siempre una de las premisas de la serie de Flash: Generar en el lector la sensación de que el hombre más rápido del mundo no da abasto para poder abarcar todo lo que tiene que hacer, y que llega tarde a los sitios porque no le da tiempo. Esa paradoja del héroe rápido no llegando a tiempo se consigue poniendo continuos obstáculos al personaje y haciendole escoger con relativa frecuencia qué atender primero.


El dibujo corre a cargo de varios artistas, aunque destacaría entre ellos a Alex Saviuk entintado por Frank Chiaramonte. Los inicios del tomo con Rick Buckler y tintas de, entre otros, Vince Colletta, pueden ser un poco duros para el lector actual. Saviuk se hace pronto cargo del grueso del arco y dibuja casi la mitad de los números contenidos en este tomo, con un estilo limpio y que probablemente sea el más asequible para el lector menos acostumbrado al estilo del cómic clásico, con una narrativa menos espectacular y en el que prima el contenido sobre el continente.

El futuro inmediato de Iris West sería un absoluto delirio, puesto que acabaría siendo trasladada su consciencia al cuerpo de una mujer del siglo XXX, como ya pudimos leer en el último número del tomo El juicio de Barry Allen . En el tiempo que pasaron ambos juntos en el futuro concebirían a los Gemelos Tornado, Dawn y Don Allen. Don se acabaría casando con Meloni, la hija del profesor Zoom y dando a luz a Bart allen (Impulso).  Sí, eran tiempos duros en los que las drogas alucinógenas debieron hacer estragos entre los guionistas de cómic… XD


En definitiva, Flash: La muerte de Iris West  es un tomo que se puede leer sin necesidad de estar al tanto de otras lecturas y que, si venís de leer el anterior tomo publicado por ECC, puede servir incluso para esclarecer uno de los leit motif de dicha trama. Estamos ante una historia muy bien construida, desarrollada sin prisa y con todas las piezas bien colocadas, a pesar de la impresión de guión apresurado que pueda tener uno leyendo los primeros números. Cómic clásico de calidad, que poco a poco van engrosando una de las líneas más anheladas de los clientes viejunos de ECC, entre los cuales se halla un servidor. Ojalá podamos seguir hablando en este espacio en más ocasiones de este tipo de material, que sirve tanto de entretenimiento como de referencia histórica para otras maneras de hacer cómic y conocer de primera mano unas tramas que darían que hablar durante décadas.

Lo mejor: Seguir teniendo la oportunidad de leer cómic clásico de DC en nuestro idioma. Lo bien que está construida la historia, a pesar de las apariencias iniciales. El trabajo de Saviuk.

Lo peor: Algunos dibujantes y entintadores pueden ponerselo algo difícil al lector acostumbrado al dibujo más actual.

Compartir:

Alejandro Martínez

Alcalde no electo de Star City. Conocido en determinados círculos como "El páharo". Era el único que justificaba sus artículos en esta web, pero los caciques que la dirigen me han obligado a dejar de hacerlo... Sniff sniff.

No hay ningún comentario todavía.

Anímate a ser el primero en comentar.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

WP2Social Auto Publish Powered By : XYZScripts.com