Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Feral (Salvajes) 1. Gatos domésticos

Feral (Salvajes) 1. Gatos domésticos
Guion
Tony Fleecs
Dibujo
Trish Forstner y Tone Rodríguez
Color
Brad Simpson
Traducción
Joseba Basalo
Formato
Rústica. 136 páginas. Color
Precio
22€
Editorial
Norma Editorial . Enero 2025
Edición original
Feral #1-5 (Image)

Cualquier persona con internet sabe que las cosas con gatos molan mucho más. Dicho esto, podemos ir ya con la catchphrase que es posible que ya hayáis escuchado para hablar de Feral. Se la define por ahí como «The Walking Dead con gatos» y sí, algo de eso hay, pero también montones de matices que comentar en esta obra del equipo que nos trajo Stray Dogs.

Se reúnen de nuevo así Tony Fleecs, Trish Forstner, Tone Rodríguez y Brad Simpson conservando mayormente sus roles, salvo por la excepción de que ahora Tone Rodríguez no se limita a las composiciones de página, sino que también dibuja algunas partes y es que, más allá de lo argumental, hay una gran diferencia entre Stray Dogs y Feral. Si bien la primera nos hacía llegar la sensación de una película animada, Feral establece una especie de realidad disociada que nos lleva más a esas mezclas de animación e imagen real al estilo de ¿Quién engañó a Roger Rabbit? o Cool World.

Feral (Salvajes) 1(de 3). Gatos domésticos

Todo esto tendrá su propósito en la historia, pero pongamos antes un poco en contexto a los autores, ya que más allá de la citada Stray Dogs, no son especialmente conocidos en España. El motivo es que apenas tienen obra en castellano, al menos del guionista y los dibujantes, ya que el colorista Brad Simpson ha sido algo más prolífico. Tanto Tony Fleecs como Trish Forstner comenzaron a hacerse populares en los USA en aquel curioso momento de gloria que vivió la franquicia My Little Pony durante la década pasada. Curiosamente, Tony Fleecs era aquí fundamentalmente dibujante aunque luego le haya hecho más famoso su faceta de guionista. Actualmente comparte con Tim Seeley Local Man, toda una sorpresa que esperemos que alguna editorial española se anime a publicar.

Más allá de My Little Pony y las dos obras de este equipo completo, Trish Forstner no se ha prodigado demasiado en el mundo de las viñetas y su experiencia orbita más el mundo de la animación. En el caso de Tone Rodríguez sí hay algo más en castellano, pero hablamos de títulos tan olvidados como Violent Messiahs, con lo que tenemos un equipo que parece está viviendo una segunda juventud o tal vez una primera, si hablamos de su carrera en el mercado español.

Tal vez sabedores de esto, se aferran en Feral a ciertas claves de lo que ya hicieron en Stray Dogs y repiten con animales parlantes con aspecto de dibujo animado como protagonistas y un cierto trasfondo oscuro como eje de la historia. No estamos hablando esta vez de animales antropomórficos como en la recién salida Bajo los árboles, donde nadie te ve, sino de gatos de cuatro patas, solo que con esa estética que podríamos esperar de una peli de Disney.

Feral (Salvajes) 1(de 3). Gatos domésticos

Con esto y la catchphrase del principio en la cabeza, nos encontramos con Elsie, Patch y Lord, tres gatos domésticos de la misma casa que comienzan la historia encerrados en un furgón de control animal. Tendrán un accidente y el vehículo acabará volcado en medio del bosque. Partimos así con un principio al que podríamos ver ciertas reminiscencias de 28 días después o The Walking Dead, con la epidemia in media res, y que ya nos puede preparar para encajar las piezas cuando veamos diferentes animales que comienzan a mostrar un comportamiento agresivo y fuera de control.

En este caso tenemos una variante de la rabia, pero estamos claramente ante una historia de zombies — o infectados, no entraremos en el debate — en la que poco a poco iremos descubriendo lo que sucede tras la desubicación inicial, que compartimos con los protagonistas.

Las explicaciones, cuando el prisma con el que observamos la historia es el de un puñado de gatetes, podrían ser algo complicadas porque no puedes recurrir a ciertos trucos que se usan con este tipo de historias en humanos y que alguien te explique lo que demonios está pasando. Sin embargo, Fleecs, Forstner y Rodríguez se las apañan para sumergirnos en los tópicos del género, de forma que solo tardamos en situarnos el tiempo justo para disfrutar del breve misterio. Ese recurso inicial, los giros argumentales, dejarte rápidamente claro que cualquiera puede no salir vivo, la exploración social… hay toda una serie de claves del género de las que nos hacen partícipes para poder jugar a no explicar todo eso que ya sabemos. Incluso cuando no queda más remedio que explicar algo, se las ingenian para no caer en lo expositivo, integrarlo en el punto de vista gatuno y dejar que vayamos descubriendo los detalles con calma.

Feral (Salvajes) 1(de 3). Gatos domésticos

No obstante, más allá del disfrute de leer una historia de zombies con el ritmazo que tiene Feral, lo bueno de esta serie es que aprovecha sus diferencias para precisamente poder explorar otros ángulos. Así, Feral es una historia de zombies que juega a un doble juego. Por un lado, aprovecha el hecho de ser animales para indagar en la condición de fábula, que hasta cierto punto tienen todas las historias de zombies sobre la condición humana. Por el otro, los roles de estos animales y las diferencias exclusivas de organización social y naturaleza de los mismos permiten llevar la historia por unos derroteros distintos de los habituales. Los gatos domésticos y callejeros, el vínculo con la humanidad y su propia percepción del mundo humano aportan una perspectiva que resulta de lo más refrescante.

Es por eso que el hecho de tener dos dibujantes, que incluso se simultanean en la misma página, no solo no resta coherencia al tebeo, sino que la alimenta. Trish Forstner se ocupa fundamentalmente de dibujar a los protagonistas animales mientras que Tone Rodríguez se centra en el mundo humano, lo que aporta un matiz de realidad disociada que refuerza la sensación de los protagonistas de estar completamente superados por toda una serie de acontecimientos que les son ajenos por completo. Y puede que Rodriguez sea un poco más estático y menos llamativo, pero es que son justo los personajes animales los que tienen el protagonismo, los que deben ser elásticos y comunicativos y en eso Forstner es una fuera de serie.

Pese a los lugares comunes que transitan y que las novedades que aporta Feral no sean tampoco absolutamente revolucionarias, la historia está manejada con un pulso y un mimo que consigue que nos terminemos este primer tomo casi sin darnos cuenta. Además, pese que en los USA solo han salido aún los dos primeros tomos, parece ser que tan solo quedan uno más con lo que, de seguir por esto derroteros nos puede quedar una historia bien apañada llena de suspense, de emoción y si, por muy monos que sean estos gatitos, también de terror.