Es la hora de las tortas!!!

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Este del Oeste. El apocalipsis: Año Uno

Este del Oeste. El apocalipsis: Año Uno
Guion
Jonathan Hickman.
Dibujo
Nick Dragotta.
Color
Frank Martin.
Traducción
Uriel López.
Formato
Cartoné, 504 págs, color.
Precio
45€.
Editorial
Norma Editorial. 2024.
Edición original
East of West #1-15, The world One-Shot (Image Comics).

Tengo que reconocer que, pese a ser un gran fan del trabajo de Jonathan Hickman, no me había acercado antes a esta obra suya. Su aspecto de western sumado al hecho de que, cuando todo el mundo comenzó a acumular elogios hacia ella, ya llevaba bastantes tomos publicados en España, hicieron que me apartara inconscientemente de su camino. Ahora que Norma Editorial ha iniciado esta edición en tomos integrales, en cuanto ha visto la luz Este del Oeste. El apocalipsis: Año Uno me he lanzado a por él. Y, oye, menuda sorpresa, resulta que esta historia que siempre había pensado que era un western… no es un western.


Resumir la trama de esta obra, con más de diez años a sus espaldas ya, se me antoja difícil por muchos motivos: en primer lugar por la complejidad de sus líneas argumentales, que se mueven del renacimiento de Los Jinetes del Apocalipsis a la encarnación de la muerte buscando junto a dos ayudantes acabar con aquellos que destruyeron su familia, pero pasando por una sociedad que acerca esta obra mucho más al Dune de Frank Herbert o La casta de los Metabarones de Jodorowsky y Giménez, que a Río Bravo o Los siete magníficos. Y sobre todo me cuesta resumir la sinopsis porque no creo que deba hacerlo. El lector debe descubrir, a medida que avanza la lectura, todos los elementos que tan sutilmente va dosificando Hickman y que va generando tanto desconcierto como inmersión en la historia.

Resulta curioso que en tiempos de demanda de una narrativa acelerada que te lance a la cara toda la información posible, para no dar tregua a la emergencia de la distracción, Hickman siga apostando por una historia que se cuece tan a fuego lento. Sí, el primer número deja claro que estamos ante una ucronía en la que diversos acontecimientos solapados provocaron que los Estados Unidos se fragmentase en reinos independientes liderados por personajes a cuál más peculiar, investidos por los poderes fácticos de la nación, pero a partir de ahí vamos a movernos en el desconcierto de saber si es una historia de un personaje o de esa nación y sus líderes. Un país que, a pesar de los avances tecnológicos, sigue dando la impresión de haberse quedado anclada en el principio del siglo XX por la manera de vestir e incluso actuar.

El guionista juega continuamente al despiste. Con esa ambientación y ese comienzo en una escena en un Saloon al más puro estilo del Viejo Oeste, uno piensa que puede ser una serie ambientada en el pasado, pero ciertos detalles de diseño y la siguiente escena, en el despacho oval del Presidente… nos hace entender que no estamos, ni siquiera, en nuestro presente, sino en un futuro más avanzado. Repito que Hickman se lo toma con mucha calma. Creo que esta es una de esas series que se beneficia de una edición integral que permita grandes dosis de lectura de seguido, porque van a hacer falta alrededor de 5-6 números para saber qué historia nos está contando el autor.


Hickman sabe muy bien de quién rodearse (algo que le ha caracterizado siempre) y en esta ocasión Nick Dragotta al dibujo y Frank Martin en el color se convierten en unos enormes aliados. El trabajo de Dragotta tiene un equilibrio fascinante: resulta sencillo con un aire a lo Tim Sale, pero a su vez sabe detenerse en ciertas viñetas para ampliar con todo lujo de detalle algunas escenas. Es capaz de cumplir las expectativas en el terreno del diseño, sin que sea algo tan invasivo como puede resultar en otras de sus obras, de manera que sí, hay símbolos y pictogramas pero no tienen tanto peso para la historia. De hecho, esas fórmulas tan habituales en el guionista de muchas páginas en blanco a modo de separación, con un lema o un dibujo solitario se ve relativamente poco en proporción. Cada número tiene su título al principio, el grueso del número y por último hay un pequeño epílogo de 3-5 páginas precedido por una página en blanco con un lema o cita. Aceptable siendo quien es. El color de Martin juega con esos tonos cálidos tan característicos del western, de manera evocadora, pero utiliza bastante bien los efectos narrativos de esos contrastes de color o el uso de rojos saturados para acompañar momentos críticos.

El tomo incluye el one-shot El mundo, que resume muy bien las diferentes facciones y naciones dentro de esta nueva Estados Unidos y nos proporciona un breve comentario sobre cada una de ellas. Aunque a priori pueda parecer un poco innecesaria, creedme si os digo que después de leer esos primeros 15 números, es muy de agradecer este especial que resume todo tan bien y te ayuda a recolocar todos los conceptos dosificados con cuentagotas. También se incluyen un recopilatorio de bocetos, portadas y el guion del primer número. Sé que hay quienes encuentran este tipo de extras un sacacuartos para engordar un tomo y aumentarle el precio, pero en esta ocasión creo que el poder releer ese primer número con el guion aparte ayuda a asentar algunos aspectos de una historia de por sí compleja, y a descubrir algunas de las intenciones del guionista para determinados momentos.


En definitiva, Este del Oeste. El apocalipsis: Año Uno es una historia de venganza en un mundo ucrónico y despiadado en el que la religión, la traición y la estrategia sientan las bases de uno de los trabajos más aclamados de Jonathan Hickman y Nick Dragotta. Hickman nos presenta la que podría ser su Promethea, una historia compleja y repleta de referencias muy bien traídas y combinadas. Personajes apasionantes, con mucha profundidad, piezas que van encajando muy lentamente y un vaquero llamado Abadón (algunos prefieren llamarlo Muerte) que cabalga sobre su caballo mecánico, ávido de venganza en una sociedad tecnológica teñida de cálidos atardeceres. Oye, pues después de todo… resulta que sí va a ser un western.

Lo mejor: La complejidad de la historia, bien planificada, no es simplemente «porque sí». El dibujo y el color. Las mil referencias que te vienen a la cabeza durante la lectura. La mezcla de ambientaciones y géneros.

Lo peor: No es, para nada, una obra fácil. Exige atención y paciencia, si no la tienes, mejor ni lo intentes.

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