Es la hora de las tortas!!!

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Escobar. Una educación criminal

Escobar. Una educación criminal
Guion
Juan Pablo Escobar y Pablo Martín Farina.
Dibujo
Alberto Madrigal.
Traducción
René Parra Lambiés.
Formato
Cartoné, 136 págs, color.
Precio
28€.
Editorial
Norma Editorial. 2025.
Edición original
Escobar: Une éducation criminelle (Editions Soleil).

La vida de Pablo Escobar parece inventada por un brillante guionista de Hollywood. Una persona que pasó de ser un don nadie de los barrios más bajos de Rionegro en Colombia a ser el fundador del Cartel de Medellín, una de las personas más ricas del planeta y con escaño en el Congreso Nacional colombiano. Su vida ha sido llevada a la pequeña y gran pantalla en numerosas ocasiones, siendo una de las últimas, Narcos, todo un fenómeno mundial. La historia que vemos en Escobar. Una educación criminal es muy distinta a todo lo que habíamos visto antes. Nos vamos a poner en la piel de su hijo Juan Pablo cuando aún era un crío, y muestra la relación que tenía con los que eran sus niñeros: los sicarios más crueles y duros que estaban al servicio del infame Pablo Escobar. Norma edita esta historia en un tomo cartoné de 136 páginas con algunos artículos como extras, a cargo del propio Juan Pablo.


Y digo Juan Pablo, pero desde hace años pasó a llamarse Sebastián Marroquín, con objeto de apartarse de la losa de su apellido de nacimiento. Como él mismo cuenta, no tuvo la culpa de nacer en el seno de la familia que nació, ni de ser criado dentro de un entorno en el que su vida estaba continuamente en peligro. De hecho, deja claro que con esta obra no pretende ensalzar la figura de su padre, hasta el punto en el que su participación es un mero elemento secundario, apenas se deja ver en la historia.

La obra se centra en los sicarios, dedicando un capítulo a cada uno de ellos, y presentando cómo iban cambiando de ser los responsables de su cuidado. La historia está planteada de una manera muy interesante, pues comienza con todos ellos reunidos y, en un momento de confusión, uno de ellos recibe un disparo mientras hace el bobo con otro. El pequeño irá recordando cómo conoció a cada uno de ellos, y alguna de las anécdotas que mejor los definen, mientras en segundo plano se desarrolla una trama a lo whodunnit que le da un toque particular a la historia.


Los que hayan visto otras adaptaciones de la vida de Escobar, reconocerán algunas escenas o momentos, pero con el atractivo de ser mostradas desde otra perspectiva: la de un niño inocente, que ha crecido con la violencia a su alrededor como normalidad, pero que no comprende por qué su padre es una figura tan odiada por muchos y envidiada por otros que buscan ocupar su lugar. Un niño que con escasos años de vida tuvo que ver pasar de cerca la muerte en más de una ocasión, con intentos frecuentes de asesinato o secuestro que casi siempre fueron evitados por sus niñeros.

La obra está escrita por el propio protagonista con la ayuda de Pablo Martín Farina, al que conoció mientras rodaban el documental Pecados de mi padre que contaba la historia del narcotraficante desde su punto de vista, con un acercamiento a los hijos de algunas de las víctimas y con una perspectiva diferente a lo que se había visto hasta entonces. Para el dibujo de la obra, editada originalmente en el sello francés Soleil, contaron con el autor español afincado en Berlín, Alberto Madrigal, quien había publicado varias obras con cierto cariz autobiográfico o infantiles y que con esta obra se mete en un terreno nuevo para él. Es cierto que se nota un estilo y narrativa demasiado amables para la historia que cuenta, aunque precisamente refuerza ese efecto del narrador inocente al que le cuesta procesar tanta violencia.


En definitiva, Escobar. Una educación criminal es una obra interesante que muestra el potente contraste entre los cuidados a un niño por unos tipos crueles y que están acostumbrados a acabar con la vida de alguien sin dudas ni remordimientos. Curiosa la perspectiva que contrasta en cierto modo con otras obras biográficas de criminales como Al Capone o la mítica Érase una vez en Francia. El material extra apoya la historia, contando un poco más sobre la creación de la obra o de lo duro que le ha resultado a su protagonista salir adelante limpiando su nombre de las acciones de un padre en el que jamás pudo influir, pero que a los ojos de la opinión pública siempre arrastrará una extensión de ese rechazo.

Lo mejor: Su planteamiento narrativo de la trama del whodunnit junto a los flashbacks expositivos.

Lo peor: Si no te interesa la historia de Escobar, esta que es tangencial, probablemente lo haga menos.