Hola niños y niñas. Hoy os vamos a dar unos breves consejos para sobrevivir en un Salón del Cómic, por ejemplo en Expocomic o...

Hola niños y niñas. Hoy os vamos a dar unos breves consejos para sobrevivir en un Salón del Cómic, por ejemplo en Expocomic o Expofriki para los más allegados, que casualmente se desarrolla este fin de semana en Madrid.

Primer consejo: en este tipo de reuniones, digamos especiales, mantener la compostura es esencial. No está bien visto abordar a tu artista preferido, ni al editor de turno, ni a esa chica disfrazada de personaje de manga ligera de ropa. Lo mejor en estos casos es merodear al individuo deseado, esconderse, que sienta tu presencia, que se sienta acosado, para cuando tenga ya el miedo en el cuerpo él sea quién se acerque.

Segundo consejo: la higiene personal es primordial, más cuando uno va disfrazado y no quiere dar la nota (más aún). Esos antiestéticos surcos no son el complemento ideal de todo traje de spandex.

No vale echar la culpa al recinto atestado de gente y sin ventilación. El desodorante existe, no es un invento de Mister Fantástico.

Tercer consejo: no hay que comprar cualquier ganga que esos piratas llamados libreros alegremente nos tientan delante de nuestras narices; estamos sufriendo una leve regresión económica y una compra inteligente vale por dos. Uno, los tebeos de los noventa no molan nada. Dos, las páginas de los tomos tienden a perder sujeción del pegamento, pierden páginas o están descolocadas.

En caso de alguna queja queridos libreros, pregunten por Mario.

Cuarto consejo: los fanzineros no son facinerosos, son frikazos como tú, pero en un peldaño más elevado; han sido capaces de dibujar sus propias historias en busca de gloria y del editor de Marvel que pasee por ahí.

Ilusos.

En caso de alguna queja queridos fanzineros, pregunten por Mario.

Quinto consejo: la comida.

Ahora dejad de reíros los malpensados.

Con todas las actividades, autores que hay que acosar, disfraces y cosplays que rentabilizar, compras que hacer, dibujitos que robar y suplicar, discusiones varias, exposiciones que visitar, comer es un tiempo perdido. Además, normalmente las cafeterías en estos eventos son poco asequibles.

En caso de queja, al de antes.

Sexto consejo: es muy posible que os acompañen amigos y novias o novios, ajenos a tu afición predilecta, religión y estilo de vida para muchos; evitad que se rían cuando pierdes tus inhibiciones, por ello, procurad que se rían contigo, no de ti. Y en caso de que se rían de alguien, que no sea conocido.

Séptimo consejo: los bolsos, mochilas, bandoleras, bolsas del DIA, son muy útiles para ir recopilando tebeos gratis o comprados, pero poco útiles a la hora de recorrer o correr por todo el recinto.

Al igual que cuando uno sale con sus amigos los fines de semana, y siempre (ojito, siempre) se queda alguien sin beber alcohol para luego conducir, echad a suerte quién debe sentarse en una esquina para cuidar de tan preciados tesoros.

Sí seguís estos prácticos consejos, disfrutaréis de una grata y satisfactoria experiencia en un Salón del Cómic. Exceptuando, claro está, el día dedicado al manga.

En caso de queja, preguntar por otro que no sea Mario.

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Marcos Miguel González "Markitos"

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