EN MI OFICINA HAY UNAS VISTAS DE INFARTO: ROMANCE LABORAL PARA SUBIR PULSACIONES (Y CEJAS)
El término fujoshi se utiliza para referirse, principalmente, a mujeres fans de historias centradas en relaciones románticas entre hombres. Aunque su origen etimológico en japonés (“chica podrida”) tuvo un matiz despectivo, hoy en día es un concepto reapropiado con orgullo y humor por quienes disfrutan de este tipo de narrativas dentro del género BL.
Ser fujoshi no significa únicamente buscar contenido sexual explícito, sino interesarse por las dinámicas emocionales y tensiones no resueltas de nuestros personajes masculinos favoritos.
Y con esta premisa seguimos a Oto Todoroki, una oficinista estricta e inexpresiva que, como buena fujoshi, shippea la relación entre dos de sus compañeros de oficina: Hongo, un jefe discreto, y Ogawa, un oficinista joven y sonriente. Desde la distancia, Oto disfrutará observándolos y alimentando su imaginación y teorías.

Miraditas, silencios y gritos fujoshi en la oficina
La historia se desarrolla en un entorno de oficina aparentemente rutinario, que Ma2 convierte en el escenario perfecto para una comedia romántica cargada de malentendidos, silencios incómodos y tensiones románticas no resueltas.
La autora opta por una estructura narrativa sencilla, con un planteamiento no muy original —el romance laboral es un tema ampliamente explotado— y sin giros excesivamente dramáticos.
La fuerza de la obra reside en cómo se construyen las interacciones entre los personajes y en la naturalidad con la que fluyen los diálogos. Ma2 apuesta por una narrativa donde el peso de la historia recae más en lo que no se dice que en lo explícito, confiando en la inteligencia del lector y dejándonos espacio para que nuestra interpretación, junto a la de Oto, juegue un papel clave.
Uno de los mayores aciertos del manga es su uso del slow burn. Es una historia que avanza a base de escenas aparentemente intrascendentes que, en conjunto —y con una lectura de fujoshi—, van dibujando una relación creíble y cercana.
Primeros planos para shippear mejor
Tras ese trazo fino, limpio y constante de Ma2 se esconde una de las mayores virtudes de la autora: su uso de los rostros como motor visual del manga.
En muchas viñetas el diálogo es escaso o inexistente, por lo que la expresividad facial es la que carga con todo el peso narrativo. El lector entiende perfectamente lo que sienten los personajes sin necesidad de que sea verbalizado.
En el estilo de Ma2 no se observa una búsqueda deliberada del detalle. Los planos generales y los fondos son escasos; no buscan recrearse en el detalle y se utilizan para situar al lector en el entorno: la oficina, los espacios compartidos… Además, los encuadres suelen ser planos medios o primeros planos —algo lógico al ver que las emociones y las reacciones faciales son las que llevan el peso del relato—.
Esta economía de recursos, lejos de ser una carencia, se convierte en una virtud: la lectura es fluida, clara y muy accesible, incluso para lectores poco habituados al manga.

Personajes con vistas de infarto
A lo largo de las viñetas, ma2 presenta al personal de la oficina:
Oto Todoroki, fujoshi y narradora de esta historia, con un rostro y peinado —cabello negro, liso y recogido en una coleta— que transmiten sobriedad y profesionalidad, choca con sus reacciones internas: en determinadas escenas despliega expresiones exageradas y gestos propios de una fangirl generando un contraste humorístico muy efectivo.
Hongo destaca por su rostro angulado y su cabello ligeramente alborotado, rasgos que le confieren un aire maduro y atractivo. Se muestra discreto y reservado; incluso sus gafas ocultan parcialmente sus ojos, reforzando esa sensación de misterio y contención emocional. Sus expresiones son sutiles, en coherencia con su personalidad calmada.
Ogawa contrasta claramente con Hongo. Sus ojos grandes y redondos y su amplia sonrisa transmiten cercanía e informalidad. Su lenguaje corporal es más dinámico: se inclina y se aproxima físicamente a Hongo, gesto que desencadena muchos de los momentos de euforia de Oto.

El resto del elenco responde a arquetipos fácilmente reconocibles en cualquier entorno laboral —el jefe veterano, el hombre de familia o la compañera cotilla con quien se comparten confidencias—. Sin embargo, la autora rehúye las deformaciones cómicas extremas —como el recurso “chibi”, habitual en otros mangas de tono más ligero— y opta por una representación más sobria incluso en los momentos humorísticos. Esta elección estética permite crear personajes visualmente atractivos y coherentes con el contexto profesional en el que se desarrolla la historia.

Comedia romántica de oficina con aroma a oportunidad perdida
¿Sabíais que Ma2 no es una autora nueva en el mercado editorial español? Lo más seguro es que ni te suene este nombre. De esta autora únicamente hemos podido darle un mordisco al reborde, sin acabar de saborearla del todo.
En mayo de 2025, de la mano de Arechi, se publicó Una primavera llena de amor, una serie abierta con un solo tomo publicado en el país nipón.
Ahora, Arechi vuelve a lanzarse a la piscina con esta autora, pero con una apuesta arriesgada: un tomo triple. Es decir, En mi oficina hay unas vistas de infarto es una serie cerrada de tres tomos en Japón, pero en España se ha publicado en un 3×1.
Teniendo esta premisa en mente, si revisamos los precios del mercado editorial actual y hacemos una operación de álgebra básica, podemos ver que el lector sale ganando en lo que a economía se refiere. No obstante (y aquí viene el pero), para una autora todavía bastante desconocida en España puede resultar, para muchos lectores, un freno a la hora de apostar por la obra. No todo el mundo compraría una entrada VIP para un concierto de un grupo que aún no ha escuchado: puede salirte genial, pero también te arriesgas a que no te guste. Y ante un mercado tremendamente sobrecargado de oferta, muchos compradores apuestan por lo seguro.
La apuesta de Arechi parece más orientada a un lector especializado, dispuesto a asumir el riesgo de descubrir nuevas voces sin necesidad de referencias previas. Sin embargo, esta estrategia también limita el alcance de la obra, alejándola de un público más amplio y diluyendo la posibilidad de traer otras —y mucho más solicitadas— obras de Ma2.
Por el momento, seguiremos disfrutando de este manga que invita a leer entre líneas, a shippear sin culpa y a disfrutar del placer de lo ambiguo.


