Todo indica que Al Ewing tiene un plan. Al fin y al cabo, es Al Ewing, el responsable de Inmortal Hulk, Los Defensores o los Ultimates. Tener planes intrincados y a largo plazo es su rollo. Y además se suele tratar de proyectos que no solo entretejen una madeja de personajes e intereses, sino que pretenden decir algo sobre la continuidad de los personajes y sobre el significado profundo de los mismos.
Recordemos entonces que esto de El mortal Thor 2 no es sino la segunda parte de la segunda parte de su gran epopeya, en aún no sabemos cuántas partes, y que todo el primer tramo, bajo el epígrafe de Inmortal Thor, giraba en torno a la idea de los dioses como historias encarnadas. Llegados aquí, ya solo nos falta terminar de aterrizar teniendo en cuenta que Inmortal concluía con la muerte de Thor y el renombrado de la cabecera con la que debutábamos hace unos meses. Thor estaba muerto y teníamos a un obrero de la construcción llamado Sigurd Jarslon metido hasta las cejas, sin saber cómo, en una conspiración liderado por el nuevo dios de las mentiras, encarnado en un viejo conocido de los seguidores de Thor, y al frente de los Hijos de la serpiente.
Con todo esto, quien venga de Inmortal Thor, tal vez esté ya un tanto cansado de esperar sin ver muy bien hacia dónde va esto y el que ha llegado de nuevas en el tomo anterior, con toda probabilidad no tiene ni idea de por dónde viene todo esto y hacia dónde va. A los del segundo grupo, consuelo puedo hacerles ya que Mortal Thor es un falso reinicio, es la segunda parte de una historia y deben ser conscientes de que se están subiendo en marcha. Sin embargo, a los que vienen desde Inmortal, les recuerdo que estamos ya muy cerca del Thor #800 USA y que hay un punto de inflexión en el horizonte.
Sea como fuere, El mortal Thor 2 es aún el principio de este segundo ciclo y estamos todavía en fase de construir este nuevo escenario, con lo que tal vez deberíamos darle tiempo a Ewing y más sabiendo la escala de lo que suele manejar. Debo insistir, sin embargo, en que si alguien probó suerte con El Mortal Thor 1 y le gustó, será mejor que esté dispuesto a retroceder al ciclo anterior o al menos que acepte que se va a perder gran parte de lo que Al Ewing, Pasqual Ferry y Juan Cabal nos están contando en este tomo.
Para empezar, damos un respiro al dibujante catalán para dar la bienvenida al ovetense Cabal en una historia que se aleja del misterio de Sigurd Jarlson para volver al Asgard, que se ha quedado sin ese Thor que, recordemos, ostentaba la posición de padre de todos. Se montan aquí un juego de tronos con varios interesados en rellenar el hueco, cuando el legítimo heredero, Magni, parece ser el único que no está por la labor. Hagamos otro fugaz refresco de memoria: Magni es el hijo de un Thor de otra realidad, procedente de la extraordinaria y maldita etapa de Dan Jurgens en el dios del trueno. Este hijo de un Thor que nunca existió es todo lo que fue la versión joven de su padre, pero sin ese orgullo que provocaría que Odín lo pusiese a prueba.
Además de implicar a la Encantadora, Ulik y otros jugadores, Ewing nos hablará de qué sucede si una historia, que no puede morir, abandona el lugar que ocupaba, mientras además, da forma a una nueva Asgard. Porque las historias no mueren, permanecen aunque cambien.
Pero con esto volvemos al Jarlson y el dios de las mentiras. De algún modo seguimos con tramas e intrigas ocultas, solo que esta vez en Midgard y tal vez no tan enfocado en un punto concreto. Ya sabemos que a Ewing le gusta tomar tantos detalles y facetas aisladas como es capaz y reunirlas todas en un único sentido que comparten, pero del que hasta ahora parecían carecer. Esta es una de las cosas que hacen destacar al guionista británico, pero también es uno de sus puntos débiles para según qué público. Probablemente, disfrutará de El mortal Thor 2 quien esté interesado en ese ejercicio de revisión de la continuidad de Thor, que tiene por objeto construir su discurso sobre las historias vivas en la era de las narrativas. No obstante, tal vez no lo hará tanto aquel cuya expectativa se dirija a las aventuras más tradicionales. Y no es porque no trabaje con elementos clásicos. Sin ir más lejos, en este tomo tendremos un villano añejo como Cobra y ya veremos que donde anda este no puede andar muy lejos otro viejo conocido.
Hay quien aduce que toda esta etapa va demasiado lento y que parece no ir a ningún lado. Bien puede ser cierto que se toma su tiempo a la hora de solventar los misterios que va proponiendo y que hasta cierto punto sirven de gancho, pero cada capitulo es de una extraordinaria densidad y hay miles de ideas que construyen diferentes capas de historia, miles de conceptos clásicos rescatados para descubrirnos que todos son parte de lo mismo.
Al final, incluso a riesgo de caer en la perogrullada pedante del «no es un tebeo para todo el mundo» El mortal Thor 2 es un tebeo más centrado en el discurso de fondo, que en la aventura a flor de piel. Por más que esto nos llegue como un tomo dos, es en realidad las partes 28 a 30 del gran mosaico de Al Ewing en el dios del trueno. Con todo esto presente y tratando de sintetizar, con el público lector en la cabeza, podríamos hacer tres grupos.
Para aquellos que nunca han leído un cómic de este guionista britanico y han llegado atraídos por el arte de Ferry o cualquier otro motivo: Si aunque notes que te estás perdiendo cosas, te queda el gusanillo de que hay aquí algo que te gusta aunque se te escape entre los dedos, prueba a retroceder con Inmortal Thor, incluso pese los altibajos de esta etapa.
Si has leído antes a Ewing, pero no Inmortal Thor, por hacerte una idea, esta serie corresponde a ese registro donde el guionista está muy pendiente de construir su discurso de fondo, como en Inmortal Hulk o Defensores, pero sin llegar a descuidar las capas superficiales y empantanarse como en el final de la era Krakoa. Por eso, si eres de los que disfrutan con este tipo de construcciones a gran escala, te recomiendo también probar suerte con Inmortal y, si no, tal vez esto no es tu tebeo.
Por último, a los que ya conocéis a Ewing y seguíais Inmortal Thor me temo que no os tengo que convencer para que continuéis a bordo. Seguro que ya lo han hecho Pasqual Ferry y Juan Cabal y os estáis deleitando tanto como este humilde reseñador





