Es la hora de las tortas!!!

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Biblioteca Grant Morrison. El misterio religioso

Biblioteca Grant Morrison. El misterio religioso
Guion
Grant Morrison
Dibujo
Jon J. Muth
Formato
Cartoné. 88 páginas . Color
Precio
14,95€
Editorial
ECC Ediciones . 2022
Edición original
The Mystery Play (DC)

Aunque no lo parezca, El misterio religioso es el primer trabajo de Grant Morrison íntegramente creado para el sello Vertigo de DC y tal vez eso explique algunas cosas.

No es que Morrison en 1994 fuese un novato. A sus obras británicas ya se les sumaba en los USA Animal man, Doom Patrol o Batman: Arkham Asylum, con lo que ya tenía un cierto estatus de estrella. Pero ninguna de esas, ni siquiera Kid Eternity había aparecido originalmente bajo el sello Vertigo. Sí lo habría hecho, sin embargo, Sebastian O, pero no había sido proyectado para Vertigo, sino para el sello Touchmark de Disney, que nunca llegó a despegar. Así que, en efecto, El misterio religioso fue la primera obra que el escocés pergeñó desde el primer momento para Vertigo.

Biblioteca Grant Morrison. El misterio religioso

Vertigo venía de la estela de cómics adultos que Karen Berger había capitaneado en DC y su propuesta por unos tebeos complejos y diferentes era firme. De ahí nace el hecho de poner tener a Jon J. Muth. John Jay Muth venía con la medalla de ser el autor del primer cómic norteamericano pintado por completo, el delicioso Moonshadow, y sus acuarelas, que mezclaban el realismo y el expresionismo eran exactamente lo que Karen Berger estaba buscando para su nuevo sello.

De la unión del escritor de Glasgow y el dibujante de Cincinnati nacería El misterio religioso, una obra que bajo la estructura de un whodunnit, explora en un ámbito simbólico terrenos religiosos y existenciales. El misterio religioso nos lleva a la localidad ficticia de Townely donde durante la representación de una obra de teatro que escenifica un fragmento del Génesis, el actor que interpreta a Dios es asesinado. El subinspector Frank Carpenter y la reportera Annie Woolf serán los encargados de guiar una trama que, por otra parte, en ningún momento parece ser la prioridad de Morrison y Muth.

Biblioteca Grant Morrison. El misterio religioso

Mediante ciertas excusas argumentales que entran dentro del terreno del spoiler, El misterio religioso mezcla a lo largo de toda la historia realidad e irrealidad, bien sea esta última una alucinación o un puro juego simbólico, y es ahí donde parecen estar puestas las energías de Grant Morrison. El reciente sello Vertigo parecía dar cabida a ciertas inquietudes experimentales y artísticas que el bueno de Morrison aún no había podido dar salida y además de la trama del asesinato, quiere hablarnos de lo que supone la presencia y la ausencia de Dios, del significado existencial de la religión, del pecado, la culpa y otro montón de temas tal vez demasiado extensos y complejos para 88 páginas.

Todo a apunta a que la intención de Morrison es que no haya una sola interpretación de cuanto se nos cuenta en El misterio religioso y que sea el lector el que proyecte en la obra sus propios puntos de vista, creencias y dudas, pero por más que sea una obra abierta, el modo en que plantea a los lectores las reglas del juego es cuanto menos vago. Las distintas capas de lectura no son tales porque son incapaces de funcionar de forma aislada. La trama de asesinato no puede cerrar sin el componente simbólico y el componente simbólico se abre en múltiples direcciones, con lo que nada termina de cerrar si no es el propio lector quien lo hace.

La obra es pretendidamente confusa para estimular la participación del lector y por eso está repleta de elipsis rarísimas, cambios de ritmo casi aleatorios y una falta absoluta de anclajes, lo que al final puede implicar a tantos lectores como espanta. La idea tras El misterio religioso es realmente potente, pero su ejecución tal vez no esté a la altura. Puede que un Morrison más maduro como el de hoy hubiera conseguido el mismo efecto sin necesidad de dispersar y romper el hilo narrativo de primer término.

Biblioteca Grant Morrison. El misterio religioso

En ese sentido, el trabajo de Jon Jay Muth rema en el mismo sentido evocador, pero falto de raigambre y solidez. El tratamiento de sus espectaculares acuarelas de referencia fotográfica nos lleva a la realidad donde supuestamente tiene lugar El misterio religioso, por más que sea una ciudad inventada. Sin embargo, el tratamiento vaporoso, de fondos indefinidos y expresiones faciales imprecisas nos sitúan en este marco teatral que plantea la obra y favorece el juego donde realidad y ensoñación se confunden, pero del mismo modo que Morrison omite información, los personajes de Muth, bien sea por el corte expresionista o bien por el aspecto de posado fotográfico, nunca llegan como reales al lector.

En una lectura activa, obviando los altibajos y hasta ciertas torpezas narrativas, El misterio religioso es una obra plagada de información y preguntas interesantes, pero tal vez por lo que el sello Vertigo posibilitaba hay un exceso de ambición en un equipo creativo que quizá aún no estaba del todo maduro para una propuesta tan exigente.

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