¿Quién iba a decirnos cuando apareció hace año y medio el tomo El Guerrero del Antifaz Edición 80º Aniversario que iba a ser el comienzo de una nueva colección que se atreviese a reeditar los casi 700 números de los que formó la serie original y que se estuvo publicando durante más de 20 años? Bueno, a decir verdad, y como anuncia el responsable de la planificación de la serie y gran conocedor de la obra de Manuel Gago, Eduardo de Salazar, no sabemos hasta dónde llegará esta colección en tomos con el material restaurado y una edición cuidadísima, pero de momento en la introducción de este El Guerrero del Antifaz Edición 80º Aniversario 3 ya dejan claro que abandonan la fórmula elegida para los dos primeros tomos en los que cada uno acababa al final de la historia principal, aunque tuviese que incluir solo unas páginas de alguno de los números siguientes. A partir de ahora vamos a contar con una edición similar en cuanto, a selección de números, a las de las Nuevas Aventuras del Guerrero del Antifaz, y de hecho en este tomo se incluyen íntegros los números 28 a 38, dejando la historia en pleno cliffhanger. Y así está planificado para al menos 4 tomos más. Lógicamente, dejan claro que todo depende del éxito de esta edición de Dolmen, en cuyos primeros tomos ha sido un empujón suficiente para apostar por continuar editándola, sin dejar de ser consciente que la reedición de una serie de 668 números nos llevaría a rondar los 60 tomos de esta. Ojalá… pero a priori se antoja complicado, dados los tiempos que corren.

Y es que la complejidad para seleccionar los puntos de inicio y fin de cada tomo se van haciendo cada vez más complejos, debido a que la serie comienza a introducir cada vez más personajes y a utilizar una narrativa en la que los personajes iban teniendo sus propias tramas paralelas, lo cual hacía que en alguna de ellas se pudiese considerar que estábamos ante un cierre de unas de las subtramas, pero en la de otro de los personajes se quedase todo a media. Era una fórmula que, en definitiva, lo que buscaba es obligar al lector a comprarse el siguiente número, por mucho que en la última viñeta de cada uno de los números apareciese la palabra FIN. Como hemos dicho en alguna de las reseñas anteriores, se trataba de una fórmula para justificar que la colección se editase como números independientes en lugar de una colección seriada.
Este tomo va a ser muy especial para los seguidores más acérrimos a la colección. En primer lugar por ese cambio de fórmula del que hemos hablado que será seña de identidad en lo que respecta a partir de ahora. Pero sobre todo porque aquí comienzan a ganar protagonismo unos personajes de los que acabamos de hablar hace muy poco en la reseña del tomo Nuevas Aventuras del Guerrero del Antifaz 10: Los hermanos Kir. Soleimán, Osmín y Santhal son tres guerreros que se cruzaron con el Guerrero, con el consecuente malentendido tan propio de cualquier serie de héroes con o sin la partícula súper, que al principio los impulsa a pelear entre sí pero que acaba en una alianza inquebrantable. La participación de los hermanos Kir se prolongará durante bastantes números y facilitaba esa fórmula de subtramas con múltiples personajes, sumados al Guerrero, Rodolfo, Fernandito, Abú, Doña Ana María, Zoraida o los enemigos de turno.

En este tomo también destaca que se mantiene al malvado Harúm y a su hija Aixa, pero vuelve uno de los personajes más importantes de la colección: Alí Kan, que trae consigo a unos peligrosos Jinetes Negros y se lo pondrá muy difícil al protagonista. Como hemos comentado con anterioridad, si echamos la vista atrás y analizamos la serie con los ojos de la narrativa actual, es muy identificable una fórmula que se va repitiendo constantemente de: Guerrero o aliado capturado por los malvados enemigos, son retenidos hasta que alguien ayuda a rescatarlo, pelean, escapan, capturan a otro, pelean, rescatan… y así sucesivamente. De vez en cuando se van cambiando los enemigos y todo es aderezado con las tramas románticas y los equívocos que obstaculizan la consecución de esos amores. Pero incluso siendo así, y con la indulgencia que nos despierta el factor nostalgia, son aventuras tremendamente divertidas de leer y demuestran que aquello de «si algo no está roto, no lo intentes arreglar» es uno de los consejos más inteligentes que se le puede dar a cualquier creador de historias.
Una vez más, hay que destacar la excepcional edición de Dolmen de este material. Se nota que está planificada con mucho cariño, y se incluyen algunos artículos con muchísima chicha e información interesante, pero también se incluyen como extras las portadas de todos los cuadernillos, así como de las reediciones posteriores que se han ido haciendo del material.

En definitiva, deseo de corazón que este El Guerrero del Antifaz Edición 80º Aniversario 3 funcione tan bien como han hecho los dos primeros y podamos llegar a creernos que es posible completar los 668 números en esta fabulosa edición de Dolmen. Cualquiera que sienta curiosidad por una de las series más importantes de la industria española del tebeo, tiene la oportunidad de acceder a ella en tomos con papel de calidad, material restaurado y numerosos extras de gran calidad que van a ayudar a comprender el contexto histórico de la serie y del trabajo de Manuel Gago.
Lo mejor: Que ya se plantee como una edición abierta, mientras siga interesando.
Lo peor: Si a estas alturas, sigues sin conectar, creo que ya no vas a cambiar de opinión.


