Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

El espadachín enmascarado

El espadachín enmascarado
Guion
Pablo Gago, Pedro Quesada
Dibujo
Manuel Gago
Formato
Tapa dura. 22x28 centímetros.216 páginas. Blanco y negro
Precio
29,90 euros
Editorial
Dolmen Editorial. 2025

Saludos, queridos lectores. Mi nombre es Reseñador enmascarado y llevo esta sección desde que Lamastelle-san fue encarcelado en La Bastilla acusado de reseñar tebeos de Marvel sin haberse leído nunca nada de Jack Kirby. antes de huir, siempre defendió su inocencia, diciendo que se había leído cosas del Capitán América original.

En fin, vamos a lo nuestro. Hoy hablaremos sobre El espadachín enmascarado, cuyo primer tomo recopilatorio nos trae Dolmen.

-Pero Lamastelle, ¿ésta no era una  web de superhéroes?

– Silencio, malandrín. Ignoro quien es ese tal Lamastelle. Yo soy el Reseñador enmascarado. ¿O es mi espada la que debe recordártelo? 

En fin, a lo nuestro. Antes de nada hagamos un poco de historia y expliquemos algunos detalles quizás desconocidos. Tan desconocidos para los lectores como las malas intenciones para la bella Paulina, hija de noble y enamorada de oficial burgués del Ejército Real.

El espadachín enmascarado no es, como podríamos pensar, obra de Manuel Gago.

-¿Qué? ¡¡No!! Blasfemia. Echadlo por ignorante…

Dejadme acabar…No es obra suya… porque solamente es el dibujante. Ya sabéis como funciona esto. Los guiones son, en el primer cuadernillo, de su hermano Pablo Gago y en el resto de Pedro Quesada.

Desde 1944, Gago estaba dedicado a contarnos las aventuras de El Guerrero del Antifaz. En 1947 le ofreció a Editorial Valenciana el primer cuadernillo de una nueva historia. Pero no lo acabaron de ver y esa serie (y ese primer cuaderno) durmió el sueño de los justos hasta 1952.

Ya con guiones de Quesada.

No, ese Quesada no. Este Quesada.

Y durante 252 cuadernillos y dos Almanaques especiales se nos contaron las aventuras y desventuras de un caballero en la Corte de Luís XIV.

A ver, estamos ante una serie de capa y espada de la España de los años 50. Tendremos todos los tópicos.

Ante todo, el guión y sus cosillas. No nos engañemos. El bueno es tan bueno que parece tonto. La chica es tan pura que lleva un aura de luz. Los malos dicen que han perdido el día si no han matado a alguien. Las mals harían que las  arpías y las sirenas  de Homero fueran seres de luz en comparación.

Eso si, aquí no dejan de pasar cosas. el pobre Pierre Drumont no tiene un momento de respiro. Que ésto sale semanalmente y cuesta 1,25 pesetas. Hay que hacer que le compense al lector.

Por supuesto, si nos leemos de un tirón los 20 cuadernillos que forman este primer tomo recopilatorio acabaremos deseando  que alguien le pegue un tito a nuestro héroe :-).

Poquito a poco y con buena letra. Este tomo tiene que durarnos y leérselo con calma es el secreto. 2 o 3 cuadernillos de cada vez puede ser el ritmo ideal.

Pero no temáis, pues el Reseñador enmascarado os trae buenas nuevas, queridos lectores.

El tomo de Dolmen es más fácil de leer que los cuadernillos originales.

¿Y eso por qué?

Los cuadernos originales tenían un tamaño de 17 x 24 centímetros. Con papel de aquella manera (recordad, años 50). Además, puede que los jóvenes no os lo creáis, pero antes había que cortar el margen superior de los tebeos para poder separar las páginas y leerlas. Citando a Tebeosfera:

«El cuaderno se componía de dos pliegos: el de cubiertas, de cuatro páginas, y otro interior, de ocho, plegado dos veces al centro en cruz y sin cortar. Este sistema impedía coser el cuaderno por el lomo, por lo que se grapaba frontalmente por la portada. Para proceder a la lectura, el lector debía rasgar el margen superior. La historieta ocupaba las diez páginas interiores, incluidas la segunda y la cuarta de cubiertas.»

El tamaño de la edición de Dolmen es de 22 por 28 centímetros. De estas medidas, lo que es el dibujo sinmárgenes ocupa (metro en mano) 18 x 26 centímetros. Más que la edición original, como ya habíamos comentado.

Estos centímetros extra nos ayudan en dos cosas, la lectura y la identificación de los personajes. El dibujo de Gago es necesariamente sencillo y rápido. Que esto es semanal, señoras de la Corte, caballeros del Ejército. Y si a eso añadimos la calidad del papel y elblanco y negro, pues a veces confundimos a un gallardo y bizarro (que miréis el DRAE 🙂 ) caballero con un bellaco y traidor noble corrupto.

Se dice a veces que los tebeos de esta época son solamente de personajes, sin fondos. Cierto es que hay viñetas de fondos vacios o que son paredes sencillas, pero otras no desmerecen con los palacios que representan.

Y hablando de la identificación de los personajes, siempre he pensado que esa es la razón de tanto bocadillo de texto. Porque por sus palabras los reconoceréis, lectores queridos.

Hablemos de la edición. Podemos comentar que tenemos un artículo de Eduardo de Salazar. Tenemos las portadas originales, dos por página. Tenemos la obligación de defender al inocente y al débil…. no, esto olvidadlo, que no es un extra :-).

Y ahora echemos cuentas, como si fuéramos posaderos y no gentilhombres. Si el primer tomo son 20 historias y el total son 254 (con los especiales)… nos salen 11 tomos en total.Veremos si las ventas acompañan y no nos quedamos sin saber si Pierre y Paulina al final se casan (No me preguntéis, pues soy caballero y mi silencio y discreción en cuestiones galantes y de amor se me suponen).

¿Por qué leer El espadachín enmascarado?

Un ejemplo de esas historias de capa y espada que, a pesar de no ser muy originales, nos siguen enganchando en cada nueva versión que leemos.

¿Por qué no leer El espadachín enmascarado?

Es un tipo de historia con un dibujo, trama y género que pueden resultar difíciles para los lectores habituados a obras más actuales.