Es la hora de las tortas!!!

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El departamento de la verdad 5: Qué puede hacer tu país por ti

El departamento de la verdad 5: Qué puede hacer tu país por ti
Guion
James Tynion IV
Dibujo
Martin Simmonds, Alison Sampson, Elsa Charretier, Tyler Boss, John J. Pearson, David Romero y Jorge Fornés
Color
Martin Simmonds y Jordie Bellaire
Traducción
El Torres
Formato
Rústica. 160 páginas. Color
Precio
24€
Editorial
Norma Editorial . Mayo 2025
Edición original
The Department of Truth #23-27 (Image)

La producción de James Tynion comienza a ser un tanto inabarcable y, aunque afortunadamente es más dado a las obras de extensión más escueta, hay principalmente dos de sus universos de creación propia donde parece tener para largo y sin noticias de un final próximo. Hablamos de Hay algo matando niños y de la serie cuya última entrega hasta ahora es El departamento de la verdad 5: Qué puede hacer tu país por ti.

Pero he aquí que ese «creación propia», en el que se tienda abanderar al guionista, tiene en este caso otra parte que corresponde a Martin Simmonds y que no discutiremos en quién recae o no más peso en la gestación de este cómic y menos aún —pero en este caso porque no hay debate— quién de los dos le destina más tiempo y dedicación. Es por eso que en Estados Unidos la serie se tomó un descanso de casi dos años, que tal vez se alargó más de lo estimado por la gestación de Monstruos de Universal: Drácula. En cualquier caso, todo esto nos lleva a que El departamento de la verdad 5, se plantea como una especie de arranque de segunda temporada, una nueva fase que comienza con algo que ya se estaba haciendo esperar.

Y es que, con la figura de Lee Harvey Oswald como parte fundamental de la mitología de El departamento de la verdad, en una serie sobre la creación de narrativas que dan forma a la realidad, el caso JFK no podía faltar.

El departamento de la verdad 5: Qué puede hacer tu país por ti

Si bien esta serie nos ha llevado a otros rincones del mundo, el foco está puesto en la Historia americana o al menos en el gran mito americano. Más allá de su potencia económica, militar o de cualquier otro tipo que podamos pensar, la hegemonía americana es preeminentemente cultural. Hayamos paseado o no por allí, todo el mundo ha visitado la quinta avenida de Nueva York o Hollywood Boulevard y se refunfuña ante «otra película más de la Guerra Civil Española», pero jaleamos cada nueva incursión a Little Bighorn o El Álamo. El gran poder americano siempre ha estado en la creación de iconos culturales y esta ha venido a ser, en parte, la tesis de Tynion y Simmonds.

Por eso, poner el foco en una figura como la de John Fitzgerald Kennedy tenía que formar parte del gran mito que están construyendo. Hoy día, Kennedy sigue siendo el portador de esa «nueva frontera» a todos los niveles, la personificación de la nueva modernidad progresista, del nacimiento de una nueva América que puede que nunca existiese.

De acuerdo que hay datos a los que agarrarse en cuanto a derechos civiles, sanidad, educación, política nuclear o incluso su participación en la carrera espacial, pero tal vez este ideal, fortificado por su asesinato ha tendido a tapar los pies de barro tras el ídolo, muchos de ellos ocultados en la Historia por su logros y su figura maritrial y otros, por otra parte, que han quedo en el terreno de la rumorología y la conspiración. Ambos caldos de cultivo son la base para lo que tenemos en El departamento de la verdad 5: Qué puede hacer tu país por ti.

Aunque todo tenga una cierta continuidad a nivel argumental y subtextual, hay una división manifiesta en dos bloques en este tomo. El primero de ellos es el que se centra en la figura de JFK a la vez que hacen una especie de Año Uno del Lee Harvey Oswald de esta saga y se nos dan algunos detalles de los orígenes del departamento. El segundo bloque, claramente diferenciado gráficamente con la artista invitada, Alison Sampson, cambia el foco hacia Marilyn Monroe y gira a un tono noir. Aunque cada una de estas dos historias tendrá su propio tono e ideas, hay no pocas comunes a ambas, más allá de la propia relación entre el presidente y la estrella de Hollywood.

El departamento de la verdad 5: Qué puede hacer tu país por ti

Al margen de bigfoots y marcianos, El departamento de la verdad viene ya tiempo hablando de esta gran América ficticia, metáfora no especialmente indirecta de la era de las narrativas en la que vivimos. El departamento de la verdad 5: Qué puede hacer tu país por ti de nuevo insite en cómo las narrativas construyen símbolos que opacan las personas que hay detrás y cuyo legado es el que permanece, un proceso de ficción que se impone a la realidad que es el tema central desde que arrancaron.

Tynion va encajando una serie de piezas, algunas que ya venían articuladas por la propia historia y otras que van engranando en la maquinaria de la serie, para construir su propia visión sobre la génesis de dicha era de las narrativas en forma de relato de origen del departamento. Aunque tampoco sea difícil de adivinar, será mejor que leáis vosotros mismos cómo se acoplan en toda esta historia de cimentación las figuras de Frank Capra, la Guerra Fría o el macartismo, hilados mucho más allá del mero guiño. Sin embargo, el centro de la historia orbita en torno a JFK. Obviamente las mil y una teorías de la conspiración acerca de su muerte serán un componente fundamental en este relato, pero Tynion sabe jugar con cada una, con la Historia y las ficciones en torno ella como la argamasa del mundo que nos propone. Tynion nos plantea aquella nueva frontera de Kennedy y las reacciones de uno y otros a su alrededor como el inicio de la era de las narrativas y tal vez cae un tanto en explicar lo ya explicado, pero sigue añadiendo matices a cada nuevo tomo.

Uno de tantos, pero curioso y yo diría que inédito hasta ahora, es el papel del Arte en todo esto y no es extraño, por ejemplo, que cada uno de los tres capítulos de esta primera parte sean Why We Fight (Por qué luchamos), It’s a Wonderful Life (Qué bello es vivir) y Mr. Smith Goes to Washington (Caballero sin espada) o el vistazo que nos dan sobre el modo de enfocar la creación artística en cada uno de los dos bloques de la Guerra Fría y la resultante, tanto en la realidad como en esta ficción a veces tan parecida que nos proponen.

Pero precisamente el Arte, decíamos desde el inicio, que es un componente con tanta o más importancia que la labor de Tynion en esta serie, si bien en El departamento de la verdad 5: Qué puede hacer tu país por ti tienen sus luces y su sombras. Tal vez lo más impresionante es cómo Simmonds logra hacernos llegar la confusión y la coexistencia de versiones contradictorias de los hechos, pero no separadas ni repasadas a posteriori sino sucediendo de manera simultánea como agentes de la acción. Es este tipo de soluciones de Simmonds las que han puesto El departamento de la verdad por encima de casi cualquier otra obra de la producción de Tynion.

El departamento de la verdad 5: Qué puede hacer tu país por ti

Sin embargo, podemos advertir tal vez una cierta premura. Las indefiniciones y distorsiones habituales de este artista británico se perciben en este tomo algo más arbitrarias y con menos razón de ser plástica y narrativa. No da la sensación de estar trabajando recursos expresivos, sino simplemente de ser un perjuicio de las prisas. Por eso, y aunque no sería difícil buscarle una explicación que encaje con la idea de la obra, el hecho de los dibujantes invitados en el último de los tres números de esta primera parte — por bien encajados que estén en el juego que nos proponen— o el hecho de ser sustituido por completo en los dos números sobre Marilyn, inclinan la balanza en razones más banales que artisticas.

Aun así, insisto en la pericia y pertinencia argumental y tonal con las que están insertados los invitados como Elsa Charretier, Tyler Boss o Jorge Fornés y, en especial, Alison Sampson, que se encarga de ese interludio de dos números sobre Marilyn Monroe.

Para empezar, cambiamos de protagonista para seguir a Joshua Huck, cazador de ficciones salvajes. Cambiamos de género hacia el noir y de escenario para movernos a Hollywood. Obviamente, la ficción sobre Marilyn en este mundo afectará a aquella Norma Jeane Mortenson tras el icono. Sampson marca la distancia con su estilo, pero el planeamiento warholiano de una Jordie Bellaire absolutamente inmensa completan la propuesta gráfica que consigue que no echemos demasiados de menos a Simmonds durante su descanso.

El departamento de la verdad 5: Qué puede hacer tu país por ti continúa viento en popa, con una nominación al eisner este mismo año, manteniendo la tensión y el misterio y alimentando la idea tras la serie con nuevas informaciones, matices y puntos de vista. No obstante, esta segunda etapa parece pedir ya un cambio de deriva hacia el final a riesgo si no de dejar asomarse al fantasma del estiramiento innecesario. Ojalá me equivoque y siga aguantando como hasta ahora, porque eso probablemente la convertiría, al terminar, en una de las mejores series de los últimos tiempos y un clásico automático.