-JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA…
-¿Dios mio? ¿Qué es eso?
-Parecen risas…
-Si, lo parecen… ¿Pero por qué están oyéndose en toda la base de ELHDLT? Que son cinco plantas…
-Viene del salón de lectura de Lamastelle…
Pero serán cotillas… Saludos, queridísimos lectores. Hoy toca reseñar el libro que, a no ser que el asunto cambie mucho, será el mejor de 2025.
-Será el mejor entre los que has leído tú, Lamastelle-san.
He dicho el mejor de 2025, amable lector. Hoy hablaremos de Ekhö 4, el integral de la serie donde salen los tomos 10, 11 y 12.
Y son un puro gozo y una maravilla. Los tres.
Norma nos ofrece tres historias de Fourmille y de Yuri en este mundo paralelo tan especial. Y sale la ardilla, también.
-Pero no es una ardilla, Lamastelle-san. Es un preshaun.
He dicho la ardilla, lector tiquismiquis.
¿Y por qué estoy tan entusiasmado con estos tres tomos? Porque te ries. Seguido. Como un tonto. Página tras página.
No es fácil crear una serie cómica donde la premisa es que a la protagonista se le mete en la cabeza gente muerta. Pero Arleston lo consigue. Con nota.
A lo largo de la serie hemos tenido casi siempre este tono amigable y amistoso con los lectores. Pero de vez en cuando salían temas más crudos, más serios. A los veteranos no tengo que deciros cuales son. Y a los que atrape con esta reseña no se lo diré para no fastidiarles la lectura.

En estos tres tomos, en los tres, Arleston recupera ese espíritu. No es que estemos ante una sucesión de chistes en medio de la nada, porque estamos en un mundo coherente y vivo. A la gente le pasan cosas buenas y malas. Se ama, se odia, se envidia. Pero en medio de ese mundo nuestros héroes (y la ardilla es uno de ellos 🙂 ) van corriendo aventuras, resolviendo entuertos y avanzando en su peculiar y especial relación.
La primera historia está ambientada en China. Y como estamos en Ekhö, y Ekhö no es llamado Mundo Espejo por nada, tendremos el reflejo de un montón de tópicos y géneros artísticos de la china que conocemos. O de esa China «ideal» que pensamos conocer.
No creo que, conociendo la capacidad especial de nuestra heroina, os sorprenda si digo que salen fantasmas chinos. Y pandas. Y chistes de pandas, claro. ¿Habéis oido hablar de algo llamado wuxia? Y todo entrelazado con relaciones sentimentales y sexuales.
Y té.
Que estamos en China, queridos lectores. Un paraiso para el pequeño psicopata adicto a la teína que es Sigisbert.
De China pasamos a México, que nuestros amigos son unos turistas de mucho cuidado.
México. Día de Muertos. Fourmille… La que se puede liar aquí. Por supuesto que se tratan temas serios, tanto en el mundo real como en Ekhö, pero leemos acerca de ellos sin preocuparnos como lo haríamos en una historia más seria. No es solamente que estén pasado por el filtro del humor, sino que se mezclan con pequeños chistes que solamente importan a sus protagonistas.
Y de México nos vamos a Dinamarca. Donde para variar, la pasajera de nuestra medium preferida será una…valquiria. Toma ya.
-¿Valquiria? Pero esas no son las de Odín? Las que recogen las almas de los guerreros muerto… Uyuyuyuy…
Eso mismo, culta lectora.

Y aquí el guionista nos demuestra dos cosas. Que es un guionista cojonudo y que se ha leído a Tolkien. No os daré detalles pero os diré una cosa:
Cuando terminéis de leer, os quedaréis callados, se os caerá la mandíbula y diréis: Viva la madre que lo parió, joder. Qué bueno es este tio.
Y es que no es exactamente que Arleston nos engañe o retuerza sus guiones. Es que sus historias están llenas de facetas y ángulos que cambian según vamos leyendo. Todo tiene sentido mientras lo leemos y nos reímos. Pero al final, todo tiene otro sentido, mostrándonos un mundo completo y complejo del que nuestros amigos son solamente una pequeña parte.
El dibujo es también tan bueno que casi no lo notamos por separado. Las expresiones de los personajes se ajustan tan bien a sus palabras que parecen obra de la misma persona. Eso te pasa por ser demasiado bueno, Barbucci.
Y no olvidemos todos los juegos en segundo plano, que nos harán releer las tres historias en cuanto acabemos con el tomo por primera vez.
¿Qué a qué me refiero? ¿Véis a esa señora en la imagen superior paseando a su mascota por la calle? ¿Qué animal es?
La edición incluye unas bonitas guardas dibujadas, diferentes las dos. Lástima que el fondo no sea blanco para ver aún mejor los dibujos. Tenemos las portadas originales convertidas en ilustracciones sin texto. Y tenemos 12 páginas de bocetos e ilustraciones. Y no olvidemos la página resumen que hay al inicio, para los que empiecen a conocer este mundo tan parecido (o no) al nuestro con este cuarto integral.
La traducción del chino, del mexicano y del danés es de Sigisbert de Motafi… digo de Eva Reyes.
¿Por qué leer EKHÖ. INTEGRAL 4?
El guión es cojonudo. Todas las capas de lectura. Esa relación entre los protagonistas, que parecen estar buscando La fiera de mi niña. Los finales.
¿Por qué no leer EKHÖ. INTEGRAL 4?
Solamente se me ocurre que es porque todavía no te has leído las nueve historias anteriores.


