Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Echolands 1

Echolands 1
Guion
J.H. Williams III y Haden Blackman
Dibujo
J.H. Williams III
Color
Dave Stewart
Formato
Cartoné. 28,3 x 18,3cm. (apaisado). 272 páginas. Color
Precio
40€
Editorial
Panini Cómics . 2023
Edición original
Echolands #1-6 (Image)

Promethea fue la obra que llevó a J. H. Williams III al primer plano. No era ni mucho menos su primer trabajo y ya nos había dado títulos como Chase o El hijo de Superman, Sin embargo, en su obra con Alan Moore se descubrió como el dibujante virtuoso que es y nos desveló una sus marcas de fábrica: su inmensa capacidad para variar de registro gráfico e incluso llegar a integrar varios a la vez en la misma viñeta. Esta seña de identidad se haría mucho más patente en Sandman Obertura, pero hace un par de años comenzaría en Image Comics una serie en la que conseguiría hacer de este fenómeno el motor creativo y argumental de la misma. La serie se llama Echolands y Panini nos trae ahora el primer tomo.

Echolands 1

Le acompaña en los guiones Haden Blackman, su amigo y compinche en Batwoman, que también es conocido por su serie de Elektra y varias minis de la etapa Dark Horse de Star Wars. La verdad es que comparándolo con otros escritores que han acompañado a Williams, como Alan Moore, Neil Gaiman o Grant Morrison, el nombre de Blackman puede quedarse un tanto escaso, pero lo compensamos con otros dos auténticos pesos pesados: Dave Stewart, a los colores, y Todd Klein, en la rotulación en su versión original, con lo que ya sabemos que si Echolands fuera una película, estaríamos hablando de un pelotazo de alto presupuesto.

Echolands nos lleva a una versión de San Francisco en algún momento del futuro que tampoco importa en exceso porque la verdadera peculiaridad de esta ciudad es que en ella se mezclan personajes de todo tipo de ficciones: vampiros, piratas, aliens, robots, personajes de tiras cómicas, cowboys, dioses kirbyanos y todo lo que se les ocurra. No obstante, Williams y Blackman no pierden un segundo en explicarnos los cómos y los porqués y nos sumergen de lleno en este mundo de la mano de Hope Redhood, una versión sui generis de Caperucita Roja, que le acaba de robar un cristal místico a Teros Dermond, el mago dictador que gobierna con mano de hierro.

Echolands 1

A partir de aquí, Echolands será una contínua huida hacia delante con el grupo de personajes principales rebotando como bolas de pinball de aventura en aventura, de mundo en mundo. La verdad es que tampoco ponen demasiado énfasis en la caracterización de personajes o en vericuetos de la trama porque de lo que se trata es de subir las apuestas a cada momento y mantener la sensación de asombro en este viaje apabullante.

Aunque no hay detalles en la web de Image Comics y la serie no ha publicado nuevas entregas desde que el año pasado saliera el sexto número, al parecer, Echolands constaría de un total de 12 entregas. Esto quiere decir que en dos tomos deberíamos tener toda la historia completa y, según indica Williams, nos guardan para el final la explicación de por qué este mundo es tan especial. Siendo así es comprensible que hayan evitado meterse en mayores complejidades argumentales.

Echolands 1

Y es que donde realmente está la verdadera entidad de Echolands es en el plano gráfico y narrativo. Exceptuando la primera y la última página de cada entrega — reservadas para las splash pages de apertura y cierre-cliffhanger — absolutamente todas las páginas son double spread, es decir, páginas dobles. Si a esto le sumamos que se trata de un tebeo en formato apaisado, lo que tenemos es un macroformato panorámico durante todo el tebeo y, sabiendo cómo se las gastan Williams y Stewart, ya podemos adivinar que es un absoluto espectáculo. Cada página funciona como una ilustración, aun cuando está dividida en varias viñetas y el despliegue de virtuosismo gráfico del que hace gala resulta abrumador.

Si acaso le podemos poner alguna pega al planteamiento gráfico de Echolands es que, pese a su indudable belleza y una evidente intención de construcción narrativa, puede pecar de exceso de información. Además la dimensión de las dobles páginas en panorámico hace difícil la vista en conjunto de la página en un solo vistazo y obliga realmente a un movimiento panorámico de los ojos, como si se tratara de una cámara. Sin embargo, por manifiesto que sea el afán experimentador de Williams en este cómic, no estamos hablando de un narrador inexperto y, mediante repeticiones de estructuras y guías visuales es como si poco a poco nos enseñara a leer este cómic, que sin duda es narrativamente peculiar.

Echolands 1

Completan este espectáculo gráfico, por un lado, los colores de Dave Stewart, que no solo son visualmente impresionantes sino que salen airosos de la difícil labor de integrar la avalancha de estilos gráficos que conviven en Echolands y suponen una ayuda imprescindible en la fluidez de la lectura de esta historia. Por el otro lado, está el también multipremiadísimo Todd Klein. No tenemos por costumbre reseñar la rotulación USA original, dado que en España nos llega la versión traducida, pero en esta ocasión recibimos casi de manera integral recursos fundamentales, como los personajes, además de su propio estilo gráfico tienen su propia voz, es decir, la forma, color y tipografía de sus bocadillos es tan única y personal como su look visual. Por no hablar del trabajo de onomatopeyas en absoluta sintonía con el trabajo de Williams, casi como si fueran un solo autor.

Si hay algún tirón de orejas que hacerle a este Echolands es que viene con la friolera de 68 páginas de extras — 26 de ellas playlists musicales — que sin duda encarecen el tomo y que bien se podrían haber resuelto con un código QR y una lista de Spotify. No obstante, se trata de una decisión por parte de Image Comics y no de Panini, que se ha limitado a ceñirse a la edición original.

Echolands es sobre todo un espectáculo visual como es difícil encontrar y, tal vez a nivel literario pueda pecar de un pequeño exceso de ligereza, pero al fin y al cabo, se lee sin pestañear y con los ojos como platos ante un despliegue artístico absolutamente espectacular.

Coméntanos algo

No hay comentarios aún. Sé tú el primero

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *