Es la hora de las tortas!!!

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Donde florecen los cerezos

Donde florecen los cerezos
Guion
Tokuwotsumu
Dibujo
Tokuwotsumu
Formato
Tomo doble. Portada rústica con sobrecubierta. 14,8 x 21,0 cm. 384 páginas. Sentido de lectura japonés.
Precio
17,95 €
Editorial
Planeta Cómic. 2026
Edición original
Haru Tsuzuru, Sakura Saku Kono Heya de (春綴る、桜咲くこの部屋で) / Composing Spring In This Room Where Cherry Blossoms Bloom

Hay historias de amor que hablan de cómo dos personas se conocen, se enamoran y consiguen estar juntas. Y luego están las que empiezan cuando todo eso ya ha terminado.

Donde florecen los cerezos, de Tokuwotsumo, pertenece a este segundo grupo.

Aunque a primera vista pueda parecer otro manga yuri de romance, aquí el amor es solo el punto de partida para hablar de algo bastante más complicado: el duelo, la memoria y la dificultad de aprender a seguir adelante cuando una persona importante deja de estar a nuestro lado.

Cinco primaveras después

Esta historia de amor comienza el primer día de universidad de Haruki, cuando conoce a Sakura.

Lo que empieza como un encuentro casual termina convirtiéndose en una relación cada vez más importante para ambas. Con el tiempo se enamoran y, después de graduarse, empiezan incluso a vivir juntas.

Donde florecen los cerezos 1

Pero la historia da un giro cuando Sakura desaparece de la vida de Haruki.

Cinco años después, Haruki continúa intentando sobrellevar su ausencia.

Es entonces cuando encuentra por casualidad un diario que Sakura dejó a medio escribir. En él recoge diez años de su vida y de su amor, convirtiéndose en una especie de puente entre ambas y permitiendo a Haruki descubrir cosas que quizá nunca llegó a conocer mientras Sakura estaba viva.

El diario permite reconstruir parte de su pasado y conocer mejor la relación entre las dos, pero también hace que Haruki tenga que enfrentarse a algo que llevaba cinco años intentando evitar. Porque superar una pérdida no significa olvidar a la persona que hemos perdido. Y ese es precisamente el viaje que propone Tokuwotsumo.

La historia va saltando constantemente entre el pasado y el presente, utilizando los recuerdos para mostrarnos cómo fue la relación entre ambas mientras acompañamos a Haruki en su intento por encontrar una forma de seguir adelante.

No es, por tanto, un manga que busque únicamente contarnos una historia de amor. Es una historia sobre lo que queda del amor cuando la otra persona ya no está.

Donde florecen los cerezos 2

El amor contado desde el recuerdo

Haruki es, evidentemente, el motor de la historia.

La conocemos como una joven que acaba de entrar en la universidad y que encuentra en Sakura a alguien capaz de cambiar completamente su vida. La vemos enamorarse, construir una vida junto a ella y, años después, vemos cómo esa luz se va apagando tras su pérdida.

El tiempo ha pasado, pero ella parece haberse quedado atrapada en aquel momento.

Y es precisamente esa evolución la que hace interesante al personaje. Haruki tiene que enfrentarse a sus recuerdos, pero también a la culpa, la tristeza y todas esas preguntas que aparecen cuando alguien muere demasiado pronto.

Sakura, por su parte, tiene una particularidad bastante interesante: la mayor parte de nuestra relación con ella se construye a través del recuerdo. La conocemos por los momentos que compartió con Haruki y por aquello que dejó escrito en su diario.

Y creo que ahí está uno de los mayores aciertos del manga: Tokuwotsumo consigue que la ausencia de Sakura sea tan importante como su presencia.

Donde florecen los cerezos 3

Cuando las flores hablan

El dibujo de Tokuwotsumo acompaña perfectamente el tono de la historia.

El estilo es delicado y limpio, con unos personajes de rasgos suaves y expresivos que funcionan muy bien en las escenas más íntimas.

Tokuwotsumo no necesita llenar cada rincón de la página para contar lo que quiere contar. Hay momentos en los que los personajes comparten espacio y las viñetas se sienten más llenas, mientras que en otros el vacío adquiere mucho más protagonismo.

La composición de las viñetas no solo nos muestra dónde están Haruki y Sakura, sino también cómo están emocionalmente. Cuando comparten espacio, la página puede sentirse más recogida e íntima; cuando Haruki se encuentra sola, el entorno parece crecer a su alrededor, dejando más espacio entre ella y todo lo que la rodea.

Y teniendo en cuenta que estamos ante una historia marcada por la ausencia, ese vacío termina teniendo casi tanto peso como los propios personajes.

El blanco y negro también está muy bien aprovechado. Las masas de negro y las tramas aportan profundidad a las escenas sin saturar la página, mientras que las zonas más limpias permiten que la mirada se centre en los personajes y en sus expresiones. Tokuwotsumo sabe cuándo cargar una página y cuándo dejarla respirar, algo que termina reforzando esa sensación de intimidad que tiene toda la obra.

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Pero si hay algo que destaca especialmente son los momentos de silencio.

Donde florecen los cerezos no necesita llenar cada página de diálogos para transmitir lo que sienten sus personajes. Las miradas, las expresiones y determinados escenarios dicen mucho sin necesidad de palabras, sobre todo cuando Haruki se enfrenta a recuerdos relacionados con Sakura.

Y los cerezos tienen, evidentemente, un papel visual fundamental. No están ahí únicamente porque el título quede bonito. La primavera, las flores y el paso del tiempo funcionan como un recordatorio constante de que la vida continúa aunque nosotros sintamos que estamos atrapados en el pasado.

Entre pétalos y recuerdos

Planeta Cómic nos trae Donde florecen los cerezos en un tomo único de casi 400 páginas —así que aquí no tenemos que preocuparnos de esperar a que salga el siguiente volumen para saber cómo termina la historia—, en el formato habitual de Planeta, con sobrecubierta y unas portadas que encajan muy bien con el tono de la obra.

Siendo sincera, para una obra como esta, publicarla como un tomo recopilatorio es la mejor opción: es una historia que funciona como un todo y que se beneficia de poder leerla de principio a fin sin tener que esperar entre volúmenes.

Planeta nos trae una edición sencilla pero cuidada, sin florituras innecesarias. Aunque, en este caso, tampoco las necesita: las flores ya las pone Tokuwotsumo.

 

Donde florecen los cerezos 5

Donde florecen los cerezos es una historia sobre quedarse y aprender a marcharse.

Porque las flores vuelven a aparecer cada primavera.

Sí, hay amor. Y sí, probablemente alguna lágrima se escape durante la lectura. Pero la verdadera reflexión que nos deja es otra: ¿qué hacemos con todo el amor que nos queda cuando ya no podemos compartirlo con la persona que queremos?