Han pasado 16 años desde que en Marvel se rompiera aquel silencio de eventos que duró prácticamente toda la era de Joe Quesada y... Marvel Must-have. Dinastía de M

Han pasado 16 años desde que en Marvel se rompiera aquel silencio de eventos que duró prácticamente toda la era de Joe Quesada y Bill Jemas. Con Jemas fuera del juego, volvió el propósito de generar cohesión en Marvel como universo superheroico y para ello se decidió confiar en aquel tipo que tan buenos resultados había dado en Daredevil y los Vengadores y en aquel otro tío francés que venía de la animación. Y sería este el momento en que Brian Michel Bendis y Olivier Coipel dieran a luz Dinastía de M.

Marvel Must-have. Dinastía de M

Más allá del qué y cómo se nos cuenta en Dinastía de M, de lo que no cabe duda es de su importancia histórica. Por un lado, como adelántabamos, rompía unos años de celibato de eventos y además justo al inicio del siglo, con lo que se podría considerar sin demasiadas dudas como el primer evento de la era Marvel moderna. Además a nivel editorial, suponía toda una apuesta, ya que de lo que se trataba era de cambiar el foco en Marvel de los X-Men y el universo mutante en general, hacia la franquicia de los Vengadores. Aún quedaban tres años para estrenar en cines Iron Man, pero ya se veía que Fox había hecho de los mutantes una franquicia jugosa que no pensaba soltar. Si Marvel pretendía explotar su propia gallina de los huevos de oro, tenía que mover el plano y, casualmente ese tal Bendis había convertido a Los Vengadores en un éxito de ventas.

Incluso en el apartado más puramente referente a la Historia del Universo Marvel, Dinastía de M también es fundamental, ya que el movimiento editorial de franquicias tenía su reflejo metafórico argumental. La Bruja Escarlata y su famosísima frase final (que supongo que a estas alturas no es spoiler, pero seremos cautos) ponía fin a la expansión y cambio de paradigma mutante que había planteado Grant Morrison unos años antes en su New X-Men. Una Vengadora ponía fin al desarrollo mutante. Más claro agua, ¿no?

Marvel Must-have. Dinastía de M

Importancia editorial, importancia histórica, momento crucial en las vidas de mutantes y Vengadores…, pero ¿está a la altura la historia que durante 8 números desarrollaron Bendis y Coipel? Por si alguien se ha quedado encerrado en las ruinas de la mansión de los Vengadores todos estos años, hagamos antes una breve sinopsis. Tras los acontecimientos de Vengadores Desunidos, Wanda Maximoff se encuentra mentalmente perturbada y bajo la tutela de Magneto y el Profesor Xavier en Genosha. Mientras, Los Vengadores y la Patrulla- X evalúan en Nueva York el potencial peligro de una Bruja Escarlata desatada. En un momento, todo se volverá blanco y, en un flash, el mundo habrá cambiado. Los mutantes son aquí la especie dominante, pero de algún modo, todos los héroes humanos y mutantes parecen haber conseguido sus sueños. No obstante y como no podría ser de otro modo, alguien recordará cómo era el mundo antes y el resto os lo podéis imaginar.

Bendis y Coipel dedican tiempo y esfuerzo en la construcción de esta condición de utopía distópica, su mundo y un status concreto para cada uno de los principales personajes de Marvel para, básicamente, no hacer absolutamente nada con ello. De acuerdo que originalmente el evento constaba, además de la serie central, de varias miniseries centradas en personajes concretos, donde se ampliaba la historia de cada uno. Efectivamente, de cada uno. Bajo el mismo marco, cada historia discurría por su cuenta sin interactuar con otras y, más aún, sin incidir en la más mínima relevancia en los acontecimientos finales. La historia de una resistencia que se opone al régimen dominante y la posterior batalla podría haber sucedido en este mundo, en la Era de Apocalipsis, en Mundomojo o en las fiestas de mi pueblo.

Marvel Must-have. Dinastía de M

Además, para no tener que incidir en las motivaciones que llevan a los héroes a la rebelión, Bendis crea un deus ex machina con trenzas llamado Layla Miller, sin apenas nada más que su entidad de trampa argumental (afortunadamente, Peter David la convertiría en un personajazo en su Factor-X). Sí es cierto que la idea de tener que renunciar a sus sueños nos da algunos momentos potentes de personajes, pero por otro lado, este tebeo está tan lleno de comportamientos límite cogidos con pinzas, que la desconexión emocional resulta sencilla y levantar una pantalla de cinismo como lectores es casi natural.

Por no decir que el plan de los héroes viene a ser el mismo que el de Bendis: “Le pegamos al malo y luego ya se nos ocurrirá algo”. Por suerte, en el plano visual, Dinastía de M es espectacular. Aún no estamos ante el Olivier Coipel que hemos visto hoy día en títulos como The Magic Order y aún le baila alguna proporción y algunos planos le quedan algo rígidos, pero los mimbres están ahí y a la hora de plantarte una escena de acción o un posado molón (a Bendis le encantan los posados, lo sabéis), Coipel realiza un trabajo impresionante.

Marvel Must-have. Dinastía de M

Con la perspectiva del tiempo, es innegable que 16 años después se sigue hablando de Dinastía de M y se seguirá haciendo dentro de otros 16. Su valor en cuanto historia editorial es manifiesto, pero leído hoy en día resulta una oportunidad desaprovechada, un mundo improvisado sobre un mandato editorial, con demasiado tiempo y esfuerzo en aspectos irrelevantes y resuelto sin el más mínimo mimo.

Compartir:

Alain Villacorta "Laintxo"

Fue picado por un cómic radiactivo y ahora ve el mundo a través de viñetas y tiene el sentido de la realidad proporcional de un tebeo. No os preocupéis, no es peligroso... creo...

No hay ningún comentario todavía.

Anímate a ser el primero en comentar.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com