Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Dientes de Sable, de Victor LaValle y Leonard Kirk

Dientes de Sable, de Victor LaValle y Leonard Kirk
Guion
Victor LaValle
Dibujo
Leonard Kirk
Color
Rain Beredo
Formato
Rústica. 128 páginas. A color
Precio
15 €
Editorial
Panini Comics. Octubre 2022
Edición original
Sabretooth 1-5

Victor Creed, más conocido como Dientes de Sable, debutó en 1977 en el mítico Iron Fist número catorce, de los no menos míticos Chris Claremont y John Byrne. El villano, al que en los primeros tiempos de Forum se referían como Colmillo Blanco, pasó a estar inscrito al panorama del Homo Superior tras participar en la Masacre Mutante.

dientes de sable

Esta no es, ni mucho menos, la primera vez que vemos volar a Dientes de Sable en solitario. Desde aquella excelente miniserie realizada por Larry Hama y Mark Texeira en los primeros años noventa, este sanguinario personaje ha protagonizado un buen número de series limitadas, algunas muy interesantes e inéditas en España, como la publicada en 2004 escrita por Daniel Way y dibujada por Bart Sears.

Sea como fuere, la mayoría de las veces se ha retratado a Dientes de Sable como un descerebrado animal salvaje que solo disfruta con la matanza. Ha luchado un par de veces del lado de los buenos (y tuvo una versión cojonuda en la Era de Apocalipsis), pero siempre acaba volviendo a las andadas.

Dientes de Sable, más allá del límite del bien y del mal

No obstante, una vez que se ha demostrado que Victor Creed es un mutante más allá de cualquier redención posible, ¿hay sitio para él en la nueva era de Krakoa? La isla nación mutante se sustenta sobre tres principios básicos: Crear más mutantes, honrar la tierra y no matar humanos. Pues bien, los dos últimos están muy lejos de encontrarse en las prioridades de Dientes de Sable. Por eso, para ellos, para villanos que están más allá de cualquier redención posible, Krakoa tiene un lugar para ellos denominado “El Pozo”.

dientes de sable

En el Pozo, los mutantes que infrinjan esas leyes son sentenciados a una cadena perpetua en la que quedan libres de mente pero confinados en cuerpo. Esta es la premisa de esta nueva miniserie escrita por el novelista Victor LaValle que, tras unos cuantos trabajos en las antologías de Marvel Voices (y lograr muchos galardones con su libro de terror “The ballad of Black Tom”), consigue su primer trabajo de importancia en Marvel Comics.

Los cinco números que dura la historia nos presentan a un Dientes de Sable como nunca antes se había visto. Tan maquiavélico como violento, tan salvaje como original. Victor LaValle nos retrata a un villano excelente e interesante, porque si la Patrulla X se pensaba que con atarle de píes y manos iba a ser suficiente… Desde luego, no lo habían pensado bien.

LaValle realiza una aproximación a la némesis de Lobezno desde un punto de vista psicológico que me ha encantado. La atmósfera que respira la trama es completamente desasosegante y malsana.

dientes de sable

Este apasionante viaje por la mente de Dientes de Sable, cuyos recuerdos se mezclarán con sus más enfermizas fantasías, nos regala un buen montón de escenas pesadillescas, salpicadas con una violencia cruda y desatada como llevaba tiempo sin ver en un cómic mainstream.

La exploración de su mente rota y enferma es tan solo el primer capítulo de lo que aparentemente va a ser una serie de miniseries centradas en este antagonista. En Estados Unidos ya ha comenzado a publicarse la segunda. De hecho, la trama de esta nueva historia (tranquilos que no voy a decir nada más) arranca directamente de la conclusión que leemos en este volumen.

Podría decirse que todo el plan de LaValle era llegar a este punto y que se para demasiado por el camino para reiterarnos una y otra vez que Dientes de Sable está más cuerdo de lo que parece y que es peligroso incluso estando retenido, pero, amigos, el viaje me ha gustado tanto que no me hubiera importado que hubiese durado un par de capítulos más.

Dejo para el final el arte de Leonard Kirk. El clásico artista de series como la JSA se encuentra en un estado de forma magnífico (en especial si lo comparamos con sus obras inmediatamente anteriores en la Casa de las Ideas). Su trazo se muestra espectacular o sobrio según lo requiera la escena.

En definitiva, esta nueva historia centrada en Dientes de Sable tiene mucho más en común con El silencio de los corderos que con cualquier producción de acción que se le pudiera presuponer.