Es la hora de las tortas!!!

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Diario del Yeti

Diario del Yeti
Guion
Santi Arcas.
Dibujo
Santi Arcas.
Formato
Cartoné, 120 págs, color. 19X27 cm.
Precio
25€.
Editorial
Tengu Ediciones. 2026.

Ha llegado de una manera discreta, pero Tengu ha publicado Diario del Yeti, una obra de Santi Arcas con una edición bastante original por parte de Tengu y una historia de esas que te cuentan una cosa pero en realidad te está contando otra. Enterrada entre la avalancha de títulos que se editan actualmente en nuestro país, tal vez haya pasado más desapercibida de lo que merece, porque se trata de una de esas obras que comienzas a leer con curiosidad y te dejan una buena sensación y un poso que te mantiene pensando días después de haberlo terminado.


La historia está protagonizado por Eric, el típico cuarentón que después de divorciarse comienza a preparar el viaje que ha querido hacer toda su vida a Nepal. Para prepararse habla con la agencia de viaje, y compra en el mercadillo una mochila de montañismo que parece hecha para él. La sorpresa vendrá cuando descubra dentro de esa mochila un diario de viaje de su anterior propietario, un tipo que ha hecho el mismo viaje que él prepara, en busca del Yeti, esa criatura mitológica que se dice vive en la montaña y que muchos dicen haber visto pero sin dejar constancia clara de su existencia. A partir de ese momento, Eric comenzará a buscar al propietario de ese diario, llegando a obsesionarse por localizarle y que le cuente más sobre su experiencia.

La historia está planteada con inteligencia: Eric busca a su propio Yeti, el tal Enzo que escribió ese diario encontrado dentro de una mochila de segunda mano. Se establece un paralelismo entre la búsqueda que cuenta Enzo en su diario y la de Eric, intentando localizar al autor de esas palabras. Pero lo más interesante es lo que se esconde tras esa historia de búsqueda, pues vamos a ir conociendo mejor a Eric, y su día a día entre un trabajo al que respeta demasiado poco, una exmujer que mantiene las formas, y un hijo al que ve en régimen de visitas por el divorcio. Y no solo eso, sino que también reaparece en su vida uno de los amigos de la juventud, y recordarán tiempos pasados y conoceremos también de una manera muy sutil cómo era Eric en el pasado.


Santi Arcas nos está contando el viaje de Eric, construyendo la evolución durante toda su vida, y mostrando muchas señales que permiten comprender por qué ha llegado al punto en que se encuentra en este momento, con un trabajo en la cuerda floja, solo y con un hijo que se comporta con cierta indulgencia hacia ciertos comportamientos inmaduros de su padre. Con toda la trama de búsqueda y el McGuffin del Yeti el autor centra su foco en la madurez, la querencia de muchas personas a anclarnos en un pasado que ya no existe y en la dificultad de subir al siguiente escalón, algo que queda muy bien representado con el personaje de ese amigo que en la juventud era «el puto amo» y ahora es un tipo insoportable.

El dibujo es sencillo y efectivo, centrando la atención en lo que interesa, sin distracciones. Las escenas del diario están realizadas con un efecto acuarela que permite detectar los cambios de protagonistas y líneas temporales. Estamos ante una obra que carece de escenas de acción ni un ritmo trepidante, sino que toda la tensión recae en ver a Eric acercarse cada vez más a Enzo, y en cómo anhelamos dicho encuentro, pero toda la obra mantiene un ritmo tranquilo y pausado que hace que esa tensión por ver si lo encuentra contraste con la velocidad a la que nos lo están contando. Y funciona muy bien. Se le notan los años trabajando junto a Daniel Acuña, porque su estilo nos va a recordar bastante al del dibujante de Claus & Simón (que escribió Arcas). La edición de Tengu es muy bonita, pues simula el efecto cuaderno empleado para los diarios. Está encuadernado en cartoné, con una gomilla para cerrar el libro, y un marcapáginas de tela. El papel es estucado.


En definitiva, Diario del Yeti es una obra que utiliza la búsqueda del Yeti como un referente para hablar de la búsqueda personal, de la autoexploración y la reflexión sobre la madurez. Un cómic discreto, pero que merece más resonancia, por lo bien escrito y planteado que me ha parecido. Probablemente no deslumbre ni cope ninguna lista de tops anuales, pero es un cómic realizado con mucha profesionalidad y que deja lugar a la reflexión y al análisis propio como personas. De esas obras con las que probablemente nos reencontremos en unos años y nos apetezca volver a leerla y a ver cómo ha aceptado el paso del tiempo… y nosotros.

Lo mejor: Una obra con un mensaje muy interesante, oculta tras una historia de aventuras.

Lo peor: El poco ruido que está haciendo.