Saludos, queridos lectores. Perdonadme si estoy algo atontado, pero acabo de bajarme del dragón que me ha traido desde Troy y el jetlag… ya... Desde la pila: Noche Azafrán.

Saludos, queridos lectores. Perdonadme si estoy algo atontado, pero acabo de bajarme del dragón que me ha traido desde Troy y el jetlag… ya sabéis. Estuve visitando a unos amigos que viven en la Baronía de Noche Azafrán, que ya hacía mucho que esperaban mi visita.

Haciendo honor al título de esta sección, he sacado de la pila un tebeo que Yermo publicó en 2015. Ey, solamente cinco años hasta que entró en mi estantería. Vamos mejorando.

Me permitiréis hoy que divague un poco con esta reseña. Veamos, con este Noche Azafrán he completado todo lo que hay de Troy en castellano. Y digo Troy y no Lanfeust porque también tengo las historias de los Trolls :-). Y las Leyendas, claro.

El éxito de este universo en Francia ha permitido la aparición de varias series paralelas, donde no aparecen los personajes principales. Como las historias de Leyendas. Lamentablemente, el mercado francés de tebeos es mucho mayor que el español; así que no todas estas Leyendas han salido en castellano.

Pero no pierdo la esperanza, por el Magohamoth.

Desde el primer número de las historias ambientadas en Troy, el guión se basa en tres cosas: la aventura, el humor (muy negro a veces) y cierto realismo cruel.

Y sobre esta base, las historias y series derivadas exploran el mundo, a veces forzando la parte cómica, a veces la realista.

En este tomo de Noche Azafrán, Yermo ha recopilado los dos tomos originales que forman la historia. Y recuperamos esa mezcla exacta entre los diferentes elementos del guión.

Hemos vuelto al Troy primigenio, lectores. Congratulémonos por ello. Celebremos un Torneo para festejarlo.

Tendremos aventuras. Vaya si las tendremos. Mezcladas con las intrigas de la sucesión al trono de una Baronía. Que se llama Noche Azafrán, por cierto. No es que se trate de aventuras nocturnas :-).

Tendremos humor. Humor del de reirnos y humor del de decir «pero que bruto es el guionista«.

Tendremos muertes. Muertes permanentes y verdaderas. El personaje se ha ido, no va a volver. Una pena haberse encariñado con él. Y tendremos muertes absurdas, accidentes idiotas, esas cosas que pasan en el mundo real.

Arleston y Melanÿn saben lo que queremos y nos lo dan.

El dibujo nos mete igualmente de lleno en este mundo. No demasiado limpio, todo lo realista que puede ser un dibujo con trolls y dragones. Y no solamente nos cuenta una historia, también llena de detalles ese mundo.

Y es un placer releer la historia, buscando esos detalles. Jugando con el autor a identificar guiños, referencias, pequeñas historias en el fondo de una viñeta o dos…

Tal vez la única pega que le poongo a la historia es la escasez de viñetas enormes. La narrativa es fluida, con accion y conversaciones que se desarollan correctamente…

Pero es que las viñetas panorámicas te dejan con ganas de ver más.

Éric Hérenguel nos ofrece un auténtico regalo para la vista. Un exquisito plato para los paladares de los lectores de Troy.

La traducción fué cosa de Mireia Mateos Porras.

La edición carece de extras.

¿Por qué leer Noche Azafrán?

La mezcla exacta de la aventura, el humor y el realismo del Troy original. Se puede leer perfectamente sin conocer el resto del universo.

¿Por qué no leer Noche Azafrán?

Buscas historias más intrascendentes, donde la gente no muera.

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Lamastelle

Lamastelle

Aprendió a leer para viajar con el Capitán Trueno. Ha navegado por los mares del tebeo europeo, americano y japonés. Ha visitado la Luna y guiado un velero por los canales de Marte. Pilotó a Mazinguer Z. Defendió la Tierra de mil invasiones. Ha comandado naves entre mundos. Ahora, en su villa situada en una isla sin nombre, disfruta de su biblioteca y reseña para ELHDLT.

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