Con la publicación de este primer DC Premiere de la etapa de Wonder Woman escrita por Tom King comienza la recuperación de Panini de material que previamente han sacado ellos mismos en formato grapa. En este caso se da también otra circunstancia inusual. El material incluido en este volumen también fue editado por ECC antes de irse al traste como editorial. Por lo tanto, tenemos tres ediciones del mismo material en apenas un par de años. No es lo normal, pero es que estamos ante unos cómics que merecen mucho la pena.

La anterior afirmación me ha pillado por sorpresa, ya que no soy un fan acérrimo de la princesa de las amazonas. De hecho, no leía nada del personaje desde la etapa de Brian Azzarello en el New 52. Tampoco soy especialmente amigo de la forma de escribir de Tom King, del que solo me gustan La Visión y Mr. Milagro. El resto de su trayectoria me parece un poco turra por su manía de llenar todo de textos de apoyo que muchas veces son innecesarios.
Pues bien, algo de eso hay en estos cómics. Pero se le perdona por la fabulosa representación que nos ofrece de Diana y una premisa cargada de crítica social y política. La trama de “Fuera de la ley” (el título de este primer arco de seis episodios) es simple y directa. Un día, una amazona sufre un intento de agresión sexual por parte de un grupo de hombres blancos. Como no podría ser de otra manera, se defiende y el resultado es la muerte de más de una docena de varones.

Esto provoca que el gobierno declare ilegal la presencia de las amazonas en Estados Unidos, otorgándoles el estatus de inmigrantes no deseadas. Para ello, crea una fuerza especial que se encargará de su deportación. Con esto, King demuestra que no tiene pelos en la lengua y no se corta a la hora de lanzar una furibunda protesta contra el cuerpo especial ICE, el movimiento MAGA en general y contra Donald Trump en particular. Además, lo hace sin dejar títere con cabeza. La clase política dirigente, las macroempresas que gobiernan todo en la sombra y, en general, todo lo que considera que traiciona los supuestos ideales sobre los que se levantó la nación de Estados Unidos. Lo dicho, ideales. Y es que la realidad fue que EEUU se cimentó con la sangre de los nativos americanos y los esclavos negros. Pero eso es otra historia.
Ahora bien, lejos de conformarse con esto, el autor de Blanco Humano o Strange Adventures también se mete de lleno en la problemática a la que se enfrenta toda mujer fuerte, decidida y segura de sí misma en un mundo gobernado por hombres. Pese a la censura de los textos propia del cómic mainstream USA, que hace que los tacos sean sustituidos por caracteres random o asteriscos, queda claro que a Diana y sus semejantes se las tilda de zorras o putas sin el menor pudor en el momento en el que suponen una amenaza a la frágil masculinidad tóxica de los personajes que pululan por la historia.
Eso sí, King se las apaña para combinar este mensaje claro y poderoso con un cómic de superhéroes ejemplar. No obstante, debo advertir que no es un tebeo plagado de escenas de acción (aunque las hay y muy buenas). Por buscar una semejanza fílmica, está más próximo a un thriller trepidante de los que dirige Antoine Fuqua que a cualquier entrega de John Wick. Creo que ya me entienden.

Desde la nueva amenaza en la sombra, pasando por la caza de brujas comandada por el Sargento Steel o el dilema al que se ve sometido Steve Trevor (que se debate entre su fidelidad a Wonder Woman y su deber con el ejército de su país), todos y cada uno de los partícipes en “Fuera de la ley” tienen un papel claro y definido. No sobra absolutamente nada y el resultado es una de las mejores representaciones de la heroína que se me antojan posibles. Poderosa, implacable, comprensiva o compasiva, la portadora del lazo de la verdad se nos muestra más como un ser humano con múltiples capas que como uno divino, con algunos momentos que llegan a sobrecoger. Sí, me estoy refiriendo al episodio en el que visita a un niño enfermo.
Para rematar, nos encontramos a un Daniel Sampere (acompañado por su fiel Tomeu Morey) en estado de gracia. La representación gráfica que hace de las amazonas es sublime, mostrando su perfección física sin caer en exageraciones, así como un gran abanico de emociones para acentuar su humanidad. Luego enseña también un gran dominio de la narrativa en el tour de force que enfrenta a Wonder Woman con algunos de sus villanos más clásicos. En resumen, una verdadera gozada para la vista.
Sin duda, la lectura de este volumen ha sido toda una sorpresa. Espero con ganas su continuación porque, si no se tuerce, puede que estemos ante una de las etapas más prometedoras y ambiciosas de DC de los últimos años.


