Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

DC Premiere. Batman/Superman: World’s Finest 2

DC Premiere. Batman/Superman: World’s Finest 2
Guion
Mark Waid.
Dibujo
Dan Mora, Travis Moore.
Color
Tamra Bonvillain.
Traducción
Bárbara Azagra.
Formato
Rústica, 160 págs, color.
Precio
14€.
Editorial
Panini Cómics. 2025.
Edición original
Batman/Superman: World's Finest #6-11 (DC Comics).

El primer tomo de World’s Finest dejó el listón tan alto que no hubiera sido de extrañar que después de ese subidón inicial ahora todo fuese a ir cuesta abajo. Ante la duda, Panini ya ha lanzado DC Premiere. Batman/Superman: World’s Finest 2, por lo que es fácil salir de dudas, y tengo que decir que me ha vuelto a sorprender. Conociendo a Mark Waid, y tras ese primer arco inicial, pensaba que estaba ante un The Brave and the Bold encubierto tras la cabecera con los dos pesos pesados de DC pero no. O sí. Pero no. Bueno, ahora lo explico. La edición de esta línea, os recuerdo, es en rústica con 6 números a un precio de 14€, precios del siglo XX, casi con una serie que vuelvo a repetir que me parece de lo mejor que ha hecho DC en los últimos 10 años, con permiso del Nightwing de Taylor y Redondo.


En lugar de repasar un poco lo que pasa, como suelo hacer en mis reseñas, en esta ocasión voy a dirigirla a través de las sensaciones que he ido experimentando. Como decía, venía de un primer tomo con historias con mucho cameo de personaje invitado, con un tono de aventuras, intemporalidad y autocontención que la colocaba entre una de las lecturas que más he disfrutado de mi editorial favorita en años. Habíamos dejado a Robin desaparecido en el tiempo, que es precisamente donde comienza este tomo. El primer número que contiene el tomo continúa desde ahí, con Batman y Superman viajando a finales del siglo XIX para encontrar a Robin en la isla de Corto Maltés, y se ven envueltos en un misterio dentro de un circo. Leído este número, muy resultón y entretenido, y con un dibujo de Travis Moore que no se empequeñece ante Dan Mora, da la sensación de que se va a bajar un poco ese ritmo trepidante de los primeros números, ese no dar tregua al lector y van a empezar a optar por historias más convencionales. Viendo el resultado de lo que nos da este número, pues habría llevado la serie por un camino más contenido pero la habríamos disfrutado también, gracias a la experiencia de Waid y Mora, que convierten una lista de la compra o el catálogo de Ikea en algo a seguir por cualquier fan de los cómics si son ellos los responsables.  Pero no.

A partir del número 7 de la serie comienza un arco argumental en el que nos presentan a David Sikela, un trasunto de Superman al que reciben en el presente Batman y Superman: un chico que viene de otra dimensión, y que en la Tierra tiene una serie de habilidades en forma de poderes térmicos. Mis sensaciones cambiaron. De las aventuras palomiteras pasamos a una historia que, de manos de Waid, nos hacen levantar la ceja: historia de paralelismo con Superman y al mismo tiempo con Batman (el chico ha perdido a sus padres), pero con toda la coherencia del mundo, ya que a pesar de la primera intención de acoger al chico y convertirlo en su propio sidekick, reparan en que no es buena idea revelarles a alguien que acaban de conocer sus identidades secretas. Eso conduce a que Robin ofrezca al chico formar parte de los Jóvenes Titanes, con lo que volvemos a plantear un paralelismo pero ahora con la etapa de Wolfman y Pérez por tono pero también en la de Geoff Johns, cuando decidió incluir a un tipo tan poderoso como Conner Kent en la alineación.


Y el arco, que se extiende durante cinco números, es increíble. Un homenaje a las historias de origen, a los sidekick, a ese punto a veces invisible en el que se se abren dos posibles vías que llevan hacia la consolidación del héroe o el salto al villano. Y para ello recurre además a dos personajes como el Joker y la Llave, ese villano de la Silver Age que Grant Morrison convirtió en uno de los villanos más temibles de la Liga de la Justicia durante su etapa al frente de la colección. Se mezclan tantas cosas en estos números que uno no puede evitar recordar esa introducción del tomo a cargo de Bamf! en la que define la serie como un punto de encuentro entre aquellos lectores que peinamos canas (o lo haríamos si tuviéramos pelo) y los nuevos lectores que quieren estar al día de cualquier serie nueva que salga. Realmente esta serie tiene el ritmo y la energía de cualquier serie actual, pero al mismo tiempo introduce tantas referencias clásicas para lectores de largo recorrido y pone sobre la mesa tantos temas clásicos y paralelismos, que incluso después de bajarse un poco ese subidón de la lectura, volvemos a pensar en lo que hemos leído y a buscar historias a las que nos ha recordado.

Y aunque no lo revele, no puedo evitar mencionar esa sorpresa final y lo difícil que resulta contener una sonrisa y soltar un «maldito Waid» en señal de reconocimiento hacia su victoria por cómo consigue sorprendernos enlazando esta historia con un clásico hiperconocido que, incluso para lectores que no estén excesivamente familiarizados con DC van a saber reconocer. No es algo forzado, no es una trampa… todo tiene sentido y entiendes que lo te ha contado estaba premeditado desde la primera viñeta, y vaya si funciona.

Del dibujo de Dan Mora, a estas alturas, ya mejor no añadir mucho más, es sencillamente una delicia, capaz de transmitir grandiosidad y épica al mismo tiempo que transmitir sensibilidad y humanidad.


En definitiva, DC Premiere. Batman/Superman: World’s Finest 2 es otro regalo para cualquier lector de cómics de superhéroes, lleve el tiempo que lleve. Un ejercicio alrededor de los temas que han convertido a este género en algo seguido por millones de personas, de edades, culturas y nivel educativo de todo tipo, una exploración de cuáles son los códigos que nos conectan a historias de tipos en pijama que se pelean entre sí todo el rato. Si solo podéis seguir una o dos series en la actualidad, sin duda con esta no vais a equivocaros, porque tiene todos los elementos de esos cómics de siempre que algunos hemos leído una y otra vez (cuando la oferta que había permitía releer los tebeos). Acción, aventuras y temas sobre los que reflexionar. No me enrollo más: Compradlo y leedlo.

Lo mejor: Lo que hace Waid en el arco argumental de este tomo es la bomba.

Lo peor: Que el guion sea tan bueno que apenas haya hablado del trabajo de Mora.