Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

DC Premiere. Amanecer de DC. Nightwing 3

DC Premiere. Amanecer de DC. Nightwing 3
Guion
Tom Taylor.
Dibujo
Bruno Redondo, Geraldo Borges.
Tinta
Caio Filipe, Wade von Grawbadger.
Color
Adriano Lucas.
Traducción
Santiago García.
Formato
Rústica, 136 págs, color.
Precio
13€.
Editorial
Panini Cómics. 2025.
Edición original
Nightwing #92-96 (DC).

¡Qué animalada de serie! Sé que una reseña debe ser lo más objetiva posible y evitar influencias emocionales transitorias pero es que… hacía tanto que no disfrutaba de una serie como estoy disfrutando esta, que me vais a permitir que no esconda el hype. Con tantos años de lectura a mis espaldas, he vivido en muchas ocasiones el encontrarme con una serie que me sorprende por su frescura y un planteamiento explosivo, llevándome a un punto de conexión muy alto y tenerme absolutamente enganchado. Suele suceder que empiezas a leer la serie, te parece la mejor del mundo y con el paso de los meses esa sensación se va asentando cuando toca mantener las expectativas, pero el guionista no es capaz de conservar esa lucidez que lo ha hecho brillar en esos primeros números, al menos no con la misma intensidad. Pero oye, DC Premiere. Amanecer de DC. Nightwing 3 alcanza el año y medio de andadura de esta nueva etapa de Tom Taylor y Bruno Redondo, y la potencia emocional que te proporciona la lectura de cada nuevo número… ¡no decae ni una micra!


Taylor consigue dosificar la trama lo suficiente para que, por un lado, tenga sentido y coherencia (no va a acabar con la corrupción y las mafias en un abrir y cerrar de ojos), y por el otro se pueda apreciar mejor el esfuerzo de Grayson a la hora de transformar su ciudad. En este tomo vamos a ver cómo Blockbuster sigue utilizando su ingenio y sus corruptos agentes de policía para echar abajo el bonito gesto de emplear la herencia del difunto Alfred en rehabilitar una ciudad con mucha delincuencia y jóvenes descarriados. Lo maravilloso de esta serie, que durante algunas etapas no ha sido más que un Batman de Hacendado, consigue brindarle al personaje una personalidad que lo convierte, ya no en diferente, sino en la antítesis de lo que estamos acostumbrados en la serie de su mentor.

Dick tiene unos principios firmes, y un sentido del honor inamovible, pero afronta los obstáculos de un modo muy diferente. Lo hace con optimismo, planificando siempre arreglar los problemas evitando el conflicto físico, y lo más importante… recurriendo a sus amigos sin temer mostrarse más débil por pedir ayuda cuando lo necesita. Así, cuando se acerque el enfrentamiento abierto con Blockbuster y sus secuaces, cuando planifique asestar el golpe definitivo contra el crimen organizado de Blüdhaven, no dudará en pedir ayuda a todo su entorno, Batman incluido. Y esto no es algo que hayan cambiado «porque sí», sino que los dos autores consiguen ir explicando de una manera muy sutil a lo largo de pequeños insertos a modo de flashbacks o de diálogos que ilustran el hecho de que el verdadero mentor de Dick nunca fue Bruce, sino que ha sido Alfred. El que le ha transmitido unos valores diferentes y ha conseguido hacerle un héroe, más que por lo que hace, por cómo lo hace. La escena con la que abre este tercer tomo es un ejemplo perfecto de esto que estoy intentando decir. Maravillosa.


Si con lo de no bajar el ritmo pasados ya 18 números de serie, alguien se podía llevar la impresión de que es mérito principal de Taylor, y arriesgándome a que alguien pueda pensar en hacer la broma de la peli Encanto, tenemos que hablar de Bruno… Igual que decía que un guionista puede arrancar una etapa con ideas muy potentes que luego, por mera lógica narrativa, decaigan un poco, es mucho más frecuente ver a dibujantes que lo dan todo para impresionar en esos primeros números pero que, con el paso de los meses, la rutina y los tiempos de entrega obliguen a bajar un poquito el listón. No es el caso de Bruno Redondo. Se aprecia un intento continuo de innovar narrativamente, de que veamos esta serie como algo diferente al resto, pero siempre con sentido. No vemos ni una sola viñeta que esté ahí solo para que pueda demostrar su habilidad con los lápices. Todas tienen un sentido narrativo, y eso es algo maravilloso, que convierte la lectura en algo difícil de detener. Si algo puedo agradecer a Panini con esta edición en la línea Premiere es que nos permita tener un nuevo tomo todos los meses, porque os garantizo que si la empezáis va a pasar a ser la número uno en vuestra pila de lectura desde el momento que pise vuestra casa.

Lo mejor que tiene esa exhibición por parte del manchego es la capacidad que tiene de contagiar a cualquier dibujante invitado. Geraldo Borges dibuja uno de los cinco números que se incluyen en este tomo, y en todo momento estás viendo cosas de Redondo, no tanto por estilo como por intencionalidad narrativa, de emular el estilo del dibujante oficial. No se me ocurre ningún halago mejor que un compañero quiera emular tu estilo.

Pero si esta serie funciona por algo es por la capacidad que tienen, tanto guionista como dibujante, de conectar con el lector. La relación entre Dick y Babs, los diálogos, los detalles gráficos con infinidad de homenajes que van desde la serie de Batman de los 60, el sello del Comic Code y hasta la famosa portada de Los Vengadores de Vértice con el «Compre en Paco». Los dos autores son plenamente conscientes de que una historia es tan interesante como lo son sus personajes, y si algo tiene esta etapa es que acabas leyendo cada número pensando que te encantaría irte a tomar unas birras con Dick y Barbara, a escuchar historias de Alfred.


En definitiva, DC Premiere. Amanecer de DC. Nightwing 3 sigue siendo una de las mejores lecturas que te puedes encontrar todos los meses en tu librería de confianza. Una serie que tiene acción, desarrollo de personajes, guiños y un dibujo de una brillantez absoluta. En el siguiente tomo ya alcanzamos el número 100, con un tomo de mayor tamaño del habitual y yo solo puedo pensar en que el disfrute mensual se va a extender un poquito más, ojalá muchas más series como esta. Si la estás leyendo, sabes que todos mis elogios son bien merecidos y si no la estás siguiendo o lo hiciste antes, créeme, esto es cómic de superhéroes en mayúsculas.

Lo mejor: Los sutiles guiños. El homenaje a Pérez y Wolfman. Que la serie no baje en intensidad ni lo más mínimo.

Lo peor: Lo corto que se hace cada tomo.