Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

DC Kids. Las aventuras de Superman 2

DC Kids. Las aventuras de Superman 2
Guion
Scott McCloud
Dibujo
Rick Burchett y Mike Manley
Tinta
Terry Austin
Color
Marie Severin
Traducción
Bárbara Azagra Rueda
Formato
Rústica. 15 x 23 cm. 144 páginas. Color
Precio
15€
Editorial
Panini Cómics . Septiembre 2025
Edición original
Superman Adventures #7-12 (DC)

Como quien dice, acabamos de empezar y ya tenemos en Las aventuras de Superman 2 algunos casos hasta cierto punto excepcionales dentro de lo que sería la tónica habitual de esta colección que ampliaba el universo de la serie de animación de los años 90.

Por lo general, tal y como veíamos en el tomo anterior, se viene a imitar la estructura de la serie animada y cada capítulo será una historia. Sin embargo, de vez en cuando, del mismo modo que se hacía en TV, se descuelga esta versión en viñetas con alguna historia de capítulo doble. Es el ejemplo de Las aventuras de Superman 2, pero decíamos que es un caso raro porque, en los 6 números que se recopilan aquí no hay uno, sino dos relatos de este tipo. Dado que ya solo nos queda una grapa más con Scott McCloud al volante, podemos suponer que había cosas que quería decir antes de irse y que tal vez con 24 páginas no le bastaba.

DC Kids. Las aventuras de Superman 2

Y es que McCloud no se caracteriza precisamente por su labor en el género de las capas y las mallas. Su Zot! nos remite casi más a los precedentes que los superhéroes mismos y si acaso se pone un poco más directamente superheroico, es para establecer una especie de metadiálogo. Su trilogía de divulgación, que capitanea Understanding Comics u obras como El escultor, New Adventures of Abraham Lincoln o la más reciente El club de los dibujantes poco o nada tienen que ver y la que tal vez es su trabajo más netamente superheroico fuera del entorno de Superman, Destroy!!, no era especialmente amable con ellos. Sin embargo, para McCloud, Superman es distinto, encarna lo que realmente son o deberían ser los superhéroes y en tebeos como los que encontramos en Las aventuras de Superman 2 nos dice por qué.

Dado que hay dos grandes historias dobles en este tomo, se puede llegar a hacer de menos a las otras dos y, si bien la historia del Juguetero y las figuras de acción de Superman puede ser más anecdótica y casi como una especie de broma, el capítulo titulado El regreso del héroe es uno de los platos fuertes de esta entrega. Curiosidad que es el único que no dibuja Rick Burchett, dibujante titular que sigue dando lecciones de cómo se dibuja un tebeo sin darse la más mínima importancia. Es destacable la presencia de Mike Manley por dos motivos. El primero es que, pese a que este autor curtido en títulos como Quasar, Dark Hawk o aquel Batman de los años 90, realiza un trabajo correcto, nos sirve de contrapunto para ver esos pequeños detalles que son sobresalientes en Burchett y que tal vez no tanto en él: una expresión facial o corporal, una manera concreta de coronar la transmisión de movimiento…nada grave que achacar a Manley y que probablemente ni habríamos notado de no tener a Burchett para comparar. Merece mención también porque, unos años después y con más tablas, será el encargado del siguiente volumen de la adaptación del mundo animado de Superman, con guiones de Mark Millar, que cruzaremos dedos para que Panini se anime a traer.

DC Kids. Las aventuras de Superman 2

Volviendo a esta historia, la verdad es que lo que hacen aquí resulta no poco impresionante. Las aventuras de Superman 2 sigue siendo un cómic para niños, pero, en solo 24 páginas, evoca las tramas de las mafias inmobiliarias que nos retrotraen a los incendios del Bronx en los 70. Nos habla del contexto de esta época que aún vivía hasta cierto punto el auge de la ola del yuppismo de los 80, que encarnaba esa versión retorcida del sueño americano del hombre hecho a sí mismo. Recordemos que, unos años antes, Lex Luthor: biografía no autorizada, ponía al mismo nivel a Lex Luthor con un Donald Trump que nadie entonces hubiera creído a lo que llegaría en el futuro. Hay una importante carga crítica y sobre temas sobre los que a día de hoy ya no está tan claro que se haya hablado demasiado, pero en fin, estoy divagando.

Es esta una historia donde el protagonista real es un chaval del Barrio Suicida de Metrópolis, un niño humilde de a pie, de clase obrera, y es su perspectiva la que tenemos aquí. Superman apenas aparece en la historia salvo como elemento de fondo y en el único momento que toma el primer plano es para decirnos que tengamos pensamiento crítico. Insisto en que esto no dejaba de ser un tebeo para niños y es que tal vez los niños son más listos de lo que pensamos. Divago de nuevo.

Aligeremos carga y paradójicamente va a ser con uno de los platos fuertes de Las aventuras de Superman 2: la historia en dos partes Todas las criaturas grandes y pequeñas, que nos lleva a un terreno mucho más disfrutón. En plenos años 90, los tebeos de estas adaptaciones animadas eran el refugio para todas esas pequeñas locuras deudoras de la Silver Age, que parecían haber quedado obsoletas en la continuidad oficial y que habían sido los tebeos formativos de McCloud en cuestión de superhéroes. Aquí tendremos a un Superman reducido a un tamaño de unos pocos centímetros enfrentado a Jax- Ur y Mala, dos trasuntos-reinvenciones que se sacaron de la manga porque en el universo animado o en el postcrisis de los cómics no existían Zod, Ursa y Non. Así, para la ocasión Mcloud y Burchett reinventan al Jax-Ur clásico de científico a general y a Mala, que ni siquiera era una mujer en su versión original precrisis. El resultado es una historia divertidísima donde todo puede pasar. De nuevo, nada es demasiado «de tebeo».

DC Kids. Las aventuras de Superman 2

Pero la historia reina de Las aventuras de Superman 2 es La guerra interna. Víctima de un virus kryptoniano, Superman se está muriendo… y solo Lois Lane puede salvarlo. Son dos grapas, poco más de 40 páginas, pero la cantidad de ideas y la elegancia con las que están tratadas es absolutamente impecable, algunas de ellas especialmente delicadas. En esta historia se habla, por ejemplo, de por qué Superman se limita a evitar los males y no a prevenirlos, por qué no cambia el mundo. Se nos presenta a Lois como una heroína pero completamente distinta a Superman. Muy a grandes rasgos —os aseguro que McCloud y Burchett lo dicen mucho mejor que yo — Lois denuncia y combate lo que está mal. Superman, en cambio, trata de inspirar para que no se haga el mal. Pero es que, al hilo de estos, este minisaga también reflexiona sobre esos maniqueos bien y mal de los tebeos y nos pregunta hasta cierto punto dónde el bien de unos se impone al de otros. Por más que hasta hace muy poco el lema de Superman dijera aquello de «Verdad, justicia y el modo de vida americano», Superman no busca el bien individual, sino el bien común e incluso morirá por él si es preciso. No olvidemos que el Superman de los inicios desplegaba actitudes que bien podríamos llamar hoy día —que nadie se nos escandalice— socialistas. Esta historia habla también de esta sociedad de erigir y derribar mitos a diario, donde cada vez hay menos terreno para grises. Y todo esto, sí, vuelvo a insistir, en un tebeo para niños.

Y es que ser un gran autor es a veces comunicar conceptos complejos de maneras sencillas sin caer en el peligro de llegar a frivolizar. Hay muchas ideas que rascar en Las aventuras de Superman 2, pero además y tal vez incluso por encima, es un tebeo bonito y francamente divertido. Hay, de todos modos, algo nos va a quedar claro tras leerlo y da igual que seamos niños o adultos: más allá de hazañas o proezas, simplemente por el hecho de que exista Superman, aunque sea solo en los tebeos, el mundo ya es un lugar mejor.