Si llevas años leyendo cómics y coleccionándolos, es muy probable que sepas de sobra quiénes son los miembros de la Legión de Superhéroes, pero si llevas relativamente poco en esto de los superhéroes, o si conoces DC por lo que se ha editado en España en los últimos 15 años, entonces seguro que has oído hablar mucho de ellos, pero me apuesto algo a que conocéis lo justo, y habréis leído aún menos. Y es que es un grupo que parece maldito en nuestro país. Salvo en la época de Planeta que sí contamos con un Clásicos DC que recogía toda la etapa de Paul Levitz, lo que nos ha llegado a los lectores españoles de este grupo siempre ha sido con cuentagotas. Ahora, gracias a Panini, nos llega DC Finest. Legión de Superhéroes: Destruir a la Legión, un tomo de casi 600 páginas que recoge algunas de las aventuras del supergrupo de finales de la Silver Age, en una edición perfecta para poder conocer a los personajes.

Y os preguntaréis: Si ha funcionado tan discretamente en nuestro país como para que ninguna de las editoriales haya apostado hasta ahora enérgicamente por ella, ¿qué tiene esta colección que nos tiene a algunos de los lectores más aficionados a DC tan enamorados? Pues bien, aunque suene a fórmula, no nos equivocamos mucho si decimos que es una de las colecciones más innovadoras que ha tenido el cómic de superhéroes. En esta cabecera hemos visto al primer supergrupo (su primera aparición data de 1958), los primeros adolescentes… con cosas de adolescentes, las primeras muertes de personajes relevantes, y una colección en la que cada número podía estar protagonizado por un héroe distinto. Sí, luego llegarían Liga de la Justicia, Vengadores, Spiderman, Robin, la muerte de Gwen o el Capitán Marvel… pero ya habíamos visto antes cosas similares con este grupo.
Algunos estaréis pensando que soy impreciso cuando hablo de colección o serie, porque tardaría en llegar aún una cabecera protagonizada exclusivamente por la Legión. Sus primeras apariciones formaban parte de otras colecciones, como se puede ver en este tomo en el que se recogen aventuras sacadas de cabeceras como Adventure Comics, Action Comics o Superboy. Pero al igual que las primeras aventuras de Thor o Doctor Extraño aparecieron dentro de cabeceras genéricas para luego dar el salto a su propia colección, las aventuras de la Legión de Superhéroes formaban parte de un conjunto de secciones protagonizadas por diferentes personajes. Es por eso que, si echamos un vistazo al índice del tomo, podemos ver que hay aventuras que tienen una extensión de 22 páginas, pero la mayoría son de 8-12 páginas. La popularidad del grupo y la propia evolución del mercado editorial irían cambiando el tipo de historias que iban apareciendo.

Las aventuras estaban ambientadas en el siglo XXX donde inicialmente unos jóvenes habían formado un club de superhéroes que luego acabaría ganando seriedad y formando a colaborar directamente con las autoridades. La primera aparición del grupo tuvo lugar en Adventure Comics #247, donde Superboy recibía la visita de tres de de sus miembros en el siglo XX. La cosa funcionó y posteriormente sería Superboy el que viajaría al futuro y pasaría a formar parte del grupo como miembro activo. Era la manera de justificar también esos Relatos de la Legión de Superhéroes dentro de las colecciones, pero posteriormente, y como veremos dentro de este mismo tomo, el grupo se acabaría independizando hasta el punto en que Superboy abandonaría la formación y pasaría a ser un Ex-Legionario, otro hito dentro de una colección de superhéroes en la que el miembro más popular se aparte y deje paso al resto.
Porque uno de los mayores encantos que ha tenido siempre la cabecera ha sido que cada aventura estaba protagonizada por uno o varios miembros, sin dar lugar a una continuidad robusta entre ellas. Sin embargo, no por ello faltaban tramas personales y relaciones entre jóvenes de hormonas efervescentes. Y gran parte de la culpa de ello la tiene el que fue guionista de muchas de estas aventuras, un tal Jim Shooter, que entró a formar parte activa de la colección con tan solo 14 años y que escribió las aventuras que podéis leer en la primera mitad de este tomo con tan solo 16-17 años. ¿Qué supone tener a un guionista tan joven? Pues lo más destacable es la veracidad con la que se comportan los personajes: son adolescentes, con sus preocupaciones, sus actitudes infantiles, movidos por relaciones sentimentales… lo cual hace que tengamos historias muy bobas, con tramas bastante superficiales, pero por otro lado con personajes que se sienten más reales en su «acting» que en el cualquiera de las demás etapas que hayan podido tener.
Si en el guion destaca Jim Shooter, dentro de los dibujantes que se hicieron cargo de los números aquí recogidos destaca Dave Cockrum. El futuro dibujante de la Segunda Generación de la Patrulla-X supuso en salto de calidad artístico a la serie que la hizo «cumplir la mayoría de edad». Hasta ahora, Win Mortimer se había hecho cargo, con un dibujo muy afín a los cómics de aquellos años, más inocente, y muy conservador. La llegada de Cockrum sumiría de lleno la serie en una narrativa moderna, mucho más cercana a lo que estamos acostumbrados hoy día, con composiciones novedosas y unos acabado distintos a todo lo anterior. Además, veremos diseños en Cockrum que nos recordarán mucho al de otros personajes que acabarían adquiriendo una gran relevancia… en otras editoriales, como Lobezno o Kraven.

En definitiva, DC Finest. Legión de Superhéroes: Destruir a la Legión es una manera fantástica de acercarse a uno de los grupos de superhéroes más relevantes de todos los tiempos. Como siempre, aviso del tipo de historias que podemos encontrar: historias cortas, con desenlaces precipitados y una intencionalidad propia de la época. Recordad que estamos hablando de cómics de finales de los años 60 y principios de los 70, cuando en DC solo buscaban historias de «usar y tirar», sin mucha preocupación por crear continuidad ni que el lector se vea obligado a haber leído todo lo anterior. Leer el tomo de una sentada o en varias, puede producir agotamiento… porque no estaba pensado para leerse así. En estas páginas vamos a poder conocer a grandes villanos del grupo, como Mordru o Validus, y ver la evolución de algunos personajes, también en apariencia, con una iniciativa transgresora en la que fueron los propios lectores con sus diseños los que darían nuevas indumentarias a los protagonistas.
Lo mejor: Gran manera de conocer a la mayoría de miembros de la Legión. La importancia histórica que tiene esta colección en el mundo del cómic de superhéroes.
Lo peor: Como intentes leerla como cualquier otro tomo, de seguido, te va a cansar.


