Creo que no exagero si digo que El Clavo es una de las mejores historias basadas en mundos alternativos que tienen los superhéroes. Esta historia nos daba a conocer un universo DC muy reconocible pero que a la vez se movía en unas coordenadas diferentes. La familia Kent no había encontrado la nave de Kal-El y por tanto no existía un Superman. Alan Davis nos maravilló a todos con este tebeo, así que era de esperar que hubiese una continuación. Publicado originalmente en 2004, Panini acaba de editarlo en España en formato DC Compact Comics.

Esta vez la historia continua en el mismo punto donde terminó El Clavo. La nueva liga de la justicia ya está formada con Superman entre sus filas, pero debe de enfrentarse a un sinfín de amenazas. Por un lado, la guerra de los Nuevos Dioses entre Nueva Génesis y Apokolips ha escalado hasta tal punto que los Green Lantern Corps se han visto obligados a intervenir. Por otro, en la Tierra está empezando a surgir un sentimiento muy fuerte en contra de los Metahumanos. Y mientras tanto, otros peligros empiezan a aparecer implicando una ruptura entre el propio espacio-tiempo del universo DC.
Esta historia, para estar dentro del sello Elseworld y tener la “libertad” de poder romper las reglas, se siente increíblemente fiel a lo que es su universo. Todos los personajes y elementos se sienten reconocibles y, además, no pierde en ningún momento el sentimiento de maravilla. Aquí todo es imaginativo y espectacular, aunque quizás demasiado rápido por momentos. Creo que a lo mejor algunos números más le hubiesen venido bien para explicar la historia con más calma, Desde mi punto de vista el último se siente un poco abrumador.

En lo gráfico no creo que pueda añadir mucho más de lo que se ha dicho sobre Alan Davis. Su estilo con influencias clásicas, pero a la vez moderno y dinámico, es su seña de identidad más reconocible. Ya lo vimos en Excalibur o en su Imposible Patrulla-X, y en Otro Clavo sigue estando al nivel. Todos los diseños que vemos aquí pueden parecer sencillos, pero sabe captar la esencia canónica de todos los personajes.
En cuanto a la edición, agradezco que la tipografía sea un poco más grande de lo habitual ya que tengo el recuerdo de dejarme la vista con la Colección Extra Superheroes (me estoy haciendo viejo). Por otro lado, el material adicional que viene al final son solamente cuatro páginas. Me hubiese gustado algo más, o incluso alguna entrevista al propio Davis.

En conjunto tenemos una historia que los fans de Alan Davis disfrutarán especialmente y el resto lo considerará un tebeo cumplidor, sin más. Cada uno verá cómo se le clava en el corazón.


