Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Dark Investment: El multiverso en guerra

Dark Investment: El multiverso en guerra
Guion
Javier Ara
Dibujo
Javier Ara
Formato
Rústica con solapas. 128 páginas. Color
Precio
15,95€
Editorial
Drakul . Febrero 2026

La verdad es que lo que está haciendo Javier Ara es ya una hazaña. Que levante la mano quien, cuando salió Dark Investment: El incidente Calcabrina, ya supiera o esperase que desde entonces hasta ahora nos iba a brindar un tomo al año de este universo sin faltar ni uno. De acuerdo, veo algunas manos de lectores avispados. Pero ahora que levante la mano quien contase con que este universo —perdón, multiverso— iba a crecer hasta lo que nos encontramos en Dark Investment: El multiverso en guerra. ¿Nadie? Obvio, era inimaginable hasta en los más locos sueños de todos, menos de su autor.

Después de poner un punto y aparte en el tomo anterior, se inicia un nuevo arco, que, según información de la editorial, constará de tres partes y pondrá punto final a todo este universo de historias. Y es que poco tiene que ver cómo empezó y cómo va la cosa. Con cada entrega, se reinventa: cambia el género, los protagonistas — al menos un buen puñado cada vez—, el tono… pero todo es parte de un mismo continuo, un cosmos del que aún tiene mil cosas que contar.

Dark Investment: El multiverso en guerra

Pasamos por la comedia, los superhéroes, la ciencia ficción, la acción… y aunque algo de todo eso hay en todos los tomos, cada vez se pone el foco en uno. En esta ocasión, tras la caída del cielo y los portales, Dark Investment: El multiverso en guerra da lo que promete su título. Tenemos fundamentalmente un tebeo bélico, no sin ciertos paralelismos con sucesos más cercanos, pero aquí los contendientes son Kunlun y la Legión Oscura, enzarzados en una batalla por los recursos naturales y los pasos estratégicos dejando en medio la luna de Chang’e y los civiles que allí habitan.

Metida también hasta las trancas tenemos a Angélica, nuestra ex-agente de Dark Investment experta en fraude de ley favorita, que vuelve a tomar el papel protagonista y a quien encontramos en este escenario casi postapocalíptico intentando por todos los medios volver a la Tierra. Y será de su mano en el camino, intento tras intento y misión imposible tras misión imposible, que iremos descubriendo todo esta zona de guerra que incluye además dragones, robots gigantes, titanes y todo lo que se le pasa por la cabeza al autor madrileño.

Partimos, decíamos, de un punto y aparte y hay una enorme elipsis entre el tomo anterior y este. Es algo, no obstante, que Ara sabe aprovechar. Nos va dejando preguntas y golpes de efecto que llamen nuestra atención y piqué nuestra curiosidad para ir entrando en todo este nuevo e intrincado status quo en el ha metido a su universo.

Y es que lo que se ha montado aquí Ara no tiene nada que envidiar ni en calidad ni en ambición a los yankis y esto bien podría haber salido en los USA con Image o con Boom y tal vez —aunque injustamente— se le estaría haciendo más caso. Lo que empezó con casi como una broma de un mundo donde la magia funcionaba en base a los criterios de la economía, ha ido incorporando un poco de todo, retozando en el pastiche, pero sin gratuidad y engranando cada idea y guiño con precisión dentro del complejo sistema que nos plantea, con forma multitud de tomas y dacas dialécticos y secuencias de acción.

Dark Investment: El multiverso en guerra

Los diálogos siguen siendo la base de Dark Investment, no solo porque sea donde mejor se mueve su autor sino porque —y quizá es la mayor pega de Dark Investment: El multiverso en guerra— hay tantísimo que contar que le falta espacio para ser narrado en acciones y debe expresarse en diálogos. Se las apaña para que nunca se llegue a caer en el ladrillo expositivo y todo tenga sentido en el contexto en que se presenta, pero da la sensación de que Ara quisiera poner mucho más de lo que 128 páginas dan de sí.

Ya no es solo que la dinámica del mundo y el entramado tengan mucha leña que cortar, sino que el autor quiere además que haya hueco ir dejando temas e ideas de fondo aquí y allá, como el racismo, los intereses tras las guerras y los pretextos que los ocultan…todo ello con nuestros protagonistas rebotando de adversidad en adversidad, de mano en mano y de reto en reto. Por si fuera poco, Ara mezcla mil y un referentes y tan pronto podemos ver ecos de El desafío de las águilas como de La balada de Halo Jones, en esta historia que nos conduce tanto por el conflicto a gran escala como en la historia de camino a la redención de Angélica tras su particular saga de Fénix Oscura.

Aunque la evolución como guionista de Ara es notable— y solo hay que ver a escala lo de que maneja— le falta tal vez esa serenidad y madurez de veterano y puede pecar de un exceso de ímpetu. Ara parece tener mil y un cosas que contar y quiere hacerlo ya.

Lo que sí parece tener más asentado y maduro que nunca es el plano gráfico. Su crecimiento a este respecto es evidente y contundente y ya no es solo a nivel de acabado— más suelto, pero también más preciso—, sino que ha ido puliendo todas sus aristas narrativas y ahora las viñetas respiran cuando deben hacerlo, cada cosa se toma el tiempo y la intensidad que necesita. Los actings —ahora que el humor se queda algo más en segundo plano— se quedan más contenidos, pero igualmente expresivos. Con cada tomo, la mejora es sensible.

Dark Investment: El multiverso en guerra

Si acaso, por terminar de poner pegas y siendo tiquismiquis, la rotulación sigue quedando algo desencajada, principalmente por una elección de tipografía algo peculiar y la práctica ausencia de énfasis de grosores. Sin embargo, este caso no es como el del guión o el dibujo donde se puede dar una transformación escalonada. Cambiar la tipografía a estas alturas tal vez podría cargarse la coherencia interna estética de la obra, y sería peor el remedio que la enfermedad.

En cualquier caso, no puedo dejar de reivindicar la titánica tarea que, en un silencio que no le corresponde, está llevando a cabo Javier Ara, un autor que crece con cada tomo, que nos da más y mejores ideas, que sabe sacarnos la sonrisa, crear tensión y generar universos enormes. Aún quedan dos tomos más y solo espero que lo vaya conociendo todo el público que merece, pero sé que cuando no haya más Dark Investment, lo echaremos de menos.