David Ramírez nos abre una ventana a su vida para narrarnos cómo esta da un vuelco cuando su marido contrae el covid-19. La enfermedad... COnVIvienDo 19 Días, de David Ramírez

David Ramírez nos abre una ventana a su vida para narrarnos cómo esta da un vuelco cuando su marido contrae el covid-19. La enfermedad abre para la pareja un paréntesis de incertidumbre y temor, sentimientos que David logra espantar a base de humor y ternura. Estas páginas nos llevan de la mano desde los primeros síntomas de la enfermedad, que coinciden con la llegada del estado de alarma, hasta el esperado momento en el que la pareja puede recuperar el contacto. Un cómic repleto de amor, risas y sentimientos a flor de piel que el autor publicó parcialmente en redes sociales y que se lee con el corazón encogido entre la risa y la lágrima.

En esta web no negamos lo muy fans de David Ramírez que somos. Somos más de uno y más de dos aquí para los que cualquier cosa que este hombre publique es de adquisición obligada. Hasta su lista de la compra del supermercado nos parece interesante. David es un autor cuyo estilo ha evolucionado de una manera que ríete tú de los Pokémon. Desde sus parodias manga Niñotaku / Otaku Files a mediados de los 90, sus páginas satíricas Haciendo Amigos en la revista Dolmen, el Sexo Raro publicado en la revista Eros Comix, al reciente autobiográfico Tal Cual, su estilo de dibujo, siempre humorístico, se ha adaptado al tipo de historias que estaba haciendo, casi siempre con sus propios guiones. Resulta curioso que la misma mente que nos trae historias adultas como Superro o ese experimento de Instagram llamado Con Dos Cojones sea también capaz de crear obras maestras del cómic infantil como la divertidísima Minimonsters. Ramírez es, en palabras de mi compañero Enrique, un genio todoterreno del humor, y en este COnVIvienDo 19 Días lo vuelve a demostrar.

conviviendo

David Ramírez empezó contándonos su vida diaria en Tal Cual. Sus miedos, sus inseguridades y su peculiar forma de enfrentarse al mundo con el humor por delante fueron los protagonistas de esas tiras que publicaba en redes sociales, y que luego fueron recopiladas en un precioso tomo de NORMA Editorial, que ya reseñamos aquí. Resultó que su marido Iván, trabajador de la sanidad pública en Cataluña, contrajo el coronavirus, y David siguió contándonos su día a día en Twitter con el hashtag #COnviVIenDo19días, desde la aparición de los primeros síntomas, la convivencia manteniendo las distancias, hasta su hospitalización y su posterior alta hospitalaria para continuar el tratamiento en casa. Por suerte, y esto no es sorpresa para nadie, la historia tiene final feliz, pero David nos mantiene en ese difícil equilibrio que nos deja con una sonrisa en los labios y una lagrimita en el ojo.

He tenido la inmensa fortuna de conocer a David desde hace varios años y, aunque no diría que somos amigos, sí hemos coincidido en suficientes saraos como para reconocernos y llamarnos por el nombre de pila. Él fue el primero en dibujar a mi hijo, aún antes de que naciera, en una dedicatoria que aún guardo con mucho cariño. Le pedí que dibujara a la madre embarazada y él me preguntó con mucha educación «¿Puedo ser soez?» A lo que respondí sin dudarlo «Te lo ruego». El resultado sólo lo han visto algunos de mis allegados, pero he de decir que mi hijo ya tiene 12 años y aún no le he dejado ver ese dibujo. Pero David tiene un lado tierno, que seguramente sólo conocen su familia y amigos más cercanos, y desde luego su marido. Un lado tierno que hace que veamos esta relación de amor entre dos tiarrones de casi metro noventa de estatura (por ahí andarán, hablo de menoria) como la cosa más dulce y achuchable del mundo. Estando acostumbrados al David más divertido haciendo bromas con todo, o dibujando las parafilias sexuales más salvajes, verle abrir su corazón al lector sobre lo mucho que sufrió por no poder abrazar a su marido durante 50 días es algo que le toca la fibra sensible al más pintado.

Porque aun teniéndoles lejos, incluso sin conocerles en persona, la forma en que David se refleja junto a su marido hace que les consideremos ya como de la familia. No es que David e Iván nos abran la puerta de su casa, es que consigue que les abramos la puerta de la nuestra para que vengan a vivir con nosotros. Eso es lo que transmite David Ramírez con este COnVIvienDo 19 Días: que su historia, que ha compartido diariamente con nosotros durante meses, forme parte indisoluble de nuestras vidas. La vida diaria de David e Iván se convierte en el rasero con el que medimos nuestra propia relación de pareja. El amor que se profesan, el humor que se respira en su casa, la complicidad que comparten… Todo eso está reflejado en este cómic. Divertido y tierno a partes iguales, si este volumen no es capaz de arrancarte varias sonrisas y alguna lágrima, es que no tienes corazón.

conviviendo

COnVIvienDo 19 Días puede ser consderada una obra menor dentro de la bibliografía de David Ramírez, tanto por la temática como por el estilo de dibujo utilizado, muy sencillo y con colores básicos para su publicación diaria en Twitter. Sin embargo, es muy posible que estemos presenciando el primer paso hacia esa obra maestra que se está incubando. David es un autor con habilidad, ingenio y recursos más que suficientes para sorprendernos cualquier día de éstos con una de esas obras que triunfan entre crítica y público. Así que quedaos con esto: si algún día en el futuro cercano David Ramírez nos sale con el nuevo Matadero Cinco o El Héroe, recordad que aquí lo leísteis primero. Mientras tanto, que siga sacando cómics como éste, que se los vamos a quitar de las manos.

Compartir:

Antonio Hidalgo

Anteriormente conocido como El Tete, abandonó los sellos y las RCLTG para encargarse de esta web. Y no volvió a mirar atrás. Bueno, algún vistacillo ocasional sí que ha echado.

No hay ningún comentario todavía.

Anímate a ser el primero en comentar.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com