Aunque en España llevamos viendo anime en televisión desde finales de los años 60 -conocido por aquella época simplemente como «dibujos animados»-, el primer... City Hunter, de Tsukasa Hôjô vol.1

Aunque en España llevamos viendo anime en televisión desde finales de los años 60 -conocido por aquella época simplemente como «dibujos animados»-, el primer gran boom de la animación japonesa llega a principios de los años 90, cuando las cadenas de televisión privadas se lanzan a emitir este tipo de series. Si bien es cierto que los grandes éxitos de la época son las legendarias Dragon Ball, Campeones, Ranma 1/2, Caballeros del Zodiaco y similares, hubo una serie, estrenada en 1993 en horario de tarde en Tele5 y posteriormente relegada al horario de madrugada por su alto contenido sexual, que se ganó estatus de culto. Hablamos, por supuesto, de Cazador, el título con el que llegó aquí el City Hunter de Tsukasa Hôjô.

Ryô Saeba (renombrado en el anime como Coque) es un mercenario que opera en Tokio, con el que se contacta dejando un mensaje en un tablón de la estación de Shinjuku. Saeba lleva su negocio junto con Hideyuki Makimura (Ernesto en televisión), un policía retirado que se encarga de las labores administrativas y muere al principio del manga, dejando a Ryô encargado de proteger a su hermana Kaori (Julia) y de contarle un secreto familiar. A partir de aquí tenemos una historia policiaca y de bajos fondos de estructura procedimental, muy interesante en los casos que cuenta, pero que realmente engancha al lector a través de sus personajes.

City Hunter es una obra que, aún teniendo un dibujo de altísima calidad -en algunos momentos, con un ritmo narrativo que puede recordar al cómic europeo más que al shonen clásico- y contando unas historias que mantienen al lector pegado al asiento, requiere un fuerte ejercicio de contextualización. La obra de Hôjô debuta en Japón en 1985, el año de Dominion Tank Police, un año después que Dragon Ball, seis años después que Chicho Terremoto, cuatro años antes que Video Girl Ai. El manga japonés de los años 80 nos resulta, visto con ojos de hoy en día, bastante más machista de lo aceptable, y los tocamientos no deseados que sufren las mujeres en todas estas obras son muy habituales y tratados como un recurso cómico. En particular, Ryô Saeba es un tipo que bordea la satiriasis, hasta el punto que esta obra tiene su propia onomatopeya para las erecciones del protagonista, el clásico «mokkori».

Pero Saeba no es sólo -que también- un payasete salido. Tenemos momentos a lo largo de la obra en la que podemos apreciar que es un tipo tremendamente frío y calculador, y con un cierto sentido del honor que se oculta tras la fachada que deja ver. De hecho, con el tiempo nos daremos cuenta de que City Hunter no es un detective privado al uso: es un sicario. Uno que te conviene tener a tu lado y no en frente.

City Hunter vol1 pg1

Esta edición de Arechi no es la primera que tenemos en castellano de este título. Llegó a las tiendas españolas por primera vez, aprovechando el tirón de la serie de televisión, en 1996, de la mano de Norma Editorial, en tamaño cómic y siendo uno de los primeros mangas publicados en sentido de lectura oriental, pero en tomos de cuarenta y ocho páginas. Ese primer intento llegó tan sólo al octavo tomo japonés.

Ya en 2004, llegaría el segundo intento, el de Mangaline Ediciones, ya en formato tankōbon, pero se quedaría en veinticuatro tomos del total de treinta y cinco volúmenes de la obra original. Llegó mucho más allá que el primer intento de Norma, pero además de quedar inconclusa, tenía una calidad de reproducción bastante mala, con tintas quemadas y apariencia de fotocopias constante.

City Hunter vol1 pg2

Esta edición de Arechi Manga parte de la Complete Edition de Tokuma Shoten  de 2003. Incluye páginas a color y bitono -la primera edición en castellano que las tiene-, con una calidad de reproducción impecable, textos del editor original contando datos y anécdotas sobre el proceso creativo y una calidad física del tomo a la que no se puede poner el más mínimo pero. Además, la nueva traducción de Marc Bernabé es impecable, con el nivel al que nos tiene acostubrados. Por la calidad y el mimo con el que se ha tratado esta obra, ya estamos ante la edición definitiva de City Hunter, ahora crucemos los dedos y esperemos que, por fin, podamos verla completa en castellano.

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Enrique Acebes

Enrique Acebes

Quien con monstruos lucha cuide de no convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti.

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