Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Chico Sombra, de Ben Sears

Chico Sombra, de Ben Sears
Guion
Ben Sears
Dibujo
Ben Sears
Formato
Rústica con solapas. 16,5 x 25,2 cm. 132 páginas. Bitono
Precio
17,90€
Editorial
Ediciones La Cúpula . 2021
Edición original
Young Shadow (Fantagraphics)

¿Quién nos iba a decir hace unos años que La Cúpula, la editorial de El Víbora, de Raf König, de Dan Clowes y Robert Crumb, iba a tener una apuesta tan fuerte, sólida y cada vez más abundante de cómic infantil-juvenil? El éxito de títulos como La sociedad de los dragones de té, Las piñas de la ira o Pimo & Rex ha permitido que la editorial barcelonesa se haya arriesgado con Chico Sombra, del prácticamente desconocido en nuestro país Ben Sears.

Chico Sombra, de Ben Sears

Sears es un artista de Louisville, Kentucky, que abarca la música, el diseño gráfico, la ilustración, el diseño conceptual y por supuesto el cómic. Pese a que Chico Sombra es el primero de sus títulos en llegar a España, Sears se ha dejado ver sobre todo en cómics de series de animación como Hora de Aventuras o Rick y Morty.

En Chico Sombra nos presenta a un chaval que se enfunda un antifaz para vigilar las calles de Bolt City, combatir el crimen, pero también realizar distintas buenas obras para la comunidad. Cierto día se destapará un complot que envuelve a una gran corporación e incluso a la policía, a la caza de una llave, que encierra un importante secreto y que está en poder del Chico Sombra.

Chico Sombra, de Ben Sears

Estamos ante una historia para lectores jóvenes que no se complica la vida en el desarrollo argumental y pone las cosas fáciles a sus lectores: buenos que hacen cosas buenas, malos que hacen cosas malas y una exposición simple, llana y lineal de los acontecimientos. Sin embargo, la verdadera riqueza de Chico Sombra está en la imaginería y en algunas de las ideas subyacentes.

Chico Sombra es algo así como una distopía para niños. Bolt City es una ciudad de un aspecto retrofuturista donde los malos son las corporaciones y la policía. Casi podríamos decir que Chico Sombra es una especie de 2000AD para niños. Obviamente dentro de su registro, pero la imaginería que despliega Ben Sears puede recordar en cierto modo al característico arte de Brandon Graham en historias como King City, sobre todo en el tramo final, cuando se permite desarrollar algunos de los conceptos más sui generis.

Chico Sombra, de Ben Sears

La extraña mezcla de ideas de Chico Sombra hace complicado determinar una edad concreta de lectura. Es en ocasiones simple y maniqueo y en otras ciertamente rompedor. Hay un mensaje de conciencia social muy mascado, pero la imaginería es abigarrada y densa. Tal vez debido a esta especie de incertidumbre, Chico Sombra sea indicado para ese pequeño abismo entre el final de la infancia y el principio de la adolescencia.

Con todo esto, Chico Sombra es, hasta cierto punto, una obra contradictoria, simple en el planteamiento y desarrollo de la trama y compleja a un nivel visual y conceptual. Afortunadamente, Ben Sears es lo suficientemente hábil para que la parte más compleja sea la que se percibe quizá a un nivel más inconsciente y el resultado final es, a fin de cuentas, una historia muy sencilla de leer con cierto poso en la zona de vuelo de la imaginación.