Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Cheetah y Cheshire roban a la Liga de la Justicia

Cheetah y Cheshire roban a la Liga de la Justicia
Guion
Greg Rucka.
Dibujo
Nicola Scott.
Color
Annette Kowk.
Traducción
Bárbara Azagra.
Formato
Rústica, 144 págs, color.
Precio
13€.
Editorial
Panini Cómics. 2026.
Edición original
Cheetah & Cheshire rob the Justice League #1-6 (DC).

Cuando un guionista aprovecha alguno de los ricos universos superheróicos para hacer una historia de otro género suele tener como resultado algo, cuando menos, curioso y atractivo. Recuerdo aquel Identity Disc de Robert Rodi donde se homenajeaba a la película Sospechosos habituales con personajes como Juggernaut, Dientes de Sable, Bullseye, el Buitre y el Hombre de Arena; o Los enemigos superiores de Spiderman, donde Nick Spencer hacía un avance de lo que sería su The Fix trayendo una comedia de acción protagonizada por perdedores; y qué decir de Los Vengadores de los Grandes Lagos… Dentro de su línea DC one-shot (que, ojo, está recogiendo lo mejorcito de la DC más reciente) Panini publica Cheetah y Cheshire roban a la Liga de la Justicia, una miniserie de 6 números donde Greg Rucka y Nicola Scott nos traen una historia de robos en la que se aprovecha una gran parte del Universo DC, incluyendo numerosos personajes secundarios, por no decir terciarios… y consiguen una historia endiabladamente entretenida.


La premisa de esta miniserie es que Cheetah contacta con Cheshire y le propone un plan bastante complejo: asaltar la Atalaya de la Liga de la Justicia para robar el Banco de poder, esa herramienta creada para intentar reparar el daño de Amanda Waller durante Absolute Power. Para ello, las dos villanas tendrán que reunir a un grupo y actuar rápido, pues se trata de un artefacto muy poderoso que está protegido con toda la seguridad de la Liga, y que a su vez resulta un caramelo para cualquier villano, pues su principal característica es que puede almacenar poderes de cualquier persona con habilidades sobrenaturales.

Me encanta ver a este Greg Rucka que se disfraza de Mark Waid o Kurt Busiek y hace un absoluto derroche de conocimiento del universo para utilizar personajes, como decía antes, de segunda y tercera fila. Para empezar, el equipo cuenta con gente como Becky Sharpe, alias Hazard, personaje creado por Roy Thomas como enemiga de Infinity Inc; o Klarion, el niño mago creado por Kirby para The Demon; acabando con un personaje de nuevo cuño, con raíces familiares muy poderosas: Peso Pluma, pensada por completo para triunfar entre los lectores más jóvenes. Pero ya no solo es el protagonismo de estos personajes, sino que también va a desfilar medio universo DC en estas páginas, incluyendo a personajes como los Investigadores de lo Desconocido, media Liga de la Justicia y hasta Sideways, ese personaje creado por Dan Didio y que estuvo en la Young Justice de Brian Bendis.


Pero no solo de cameos vive el lector de superhéroes y hay que decir que la trama de historia de robos está muy bien escrita y planteada, demostrando la experiencia de un guionista como Rucka, que en los seis números introduce numerosas subtramas, cebos, y relaciones entre personajes de todo tipo. La historia se lee con suma facilidad y se establecen unas dinámicas entre los protagonistas que animan a querer seguir leyendo historias suyas. Los personajes están maravillosamente caracterizados, empezando por una Cheshire/Jade que sabe sacar ventaja de su atractivo cuando lo necesita pero tiene un carácter que no anima a tocarle las narices. Su dinámica con una Cheetah que sufre el control del dios Urzkartaga es total, y la de ambas con la pequeña Lian forman un triángulo divertidísimo. Curiosidad: Por razones que desconozco, en esta edición se ha optado por dejar sin traducir el apodo que pone Cheetah a Lian, Slick, que podría ser algo así como Escurridiza. No entiendo por qué se deja sin traducir, cuando se hacen varias alusiones al apodo, incluyendo los motivos por los que la llama así.

En el dibujo, volver a ver a Wonder Woman o Cheetah dibujadas por Nicola Scott ya es razón suficiente para leer esta serie. Me encanta el trabajo de la australiana, y más cuando mete personajes que copan las páginas. No solo destaca por su preciosismo en el trazo, sino que además las escenas de acción están muy bien planificadas y coreografiadas, y sigue teniendo lugar para detalles tan genial como las páginas con los tubos de ventilación en la Atalaya, que pueden pasar desapercibidas si no estás muy atento, pero son detalles que te sacan una sonrisa.


En definitiva, Cheetah y Cheshire roban a la Liga de la Justicia es una serie muy divertida, que hila algunos cabos sueltos aún desde Absolute Power, da cohesión y reconduce tramas secundarias de personajes que no suelen estar en primera fila. Historia que se puede leer de manera independiente con total tranquilidad, y que demuestra que la línea DC one-shot sigue siendo una de las más atractivas de todas las que edita Panini, con material muy entretenido y destacable a la mejor relación precio/página que probablemente encontremos en el cómic de superhéroes en la actualidad.

Lo mejor: Miniserie independiente muy divertida. La calidad de Rucka y Scott. Las mil referencias y cameos.

Lo peor: Deja con ganas de más.