Ya conocemos a Warren Ellis y Jason Howard como mínimo por ser los responsables de Trees, serie que decidieron cortar temporalmente para emprender la... Cemetery Beach

Ya conocemos a Warren Ellis y Jason Howard como mínimo por ser los responsables de Trees, serie que decidieron cortar temporalmente para emprender la realización de algo más centrado en la acción, a modo de descongestión para el dibujante. De ahí nace Cemetery Beach.

Cemetery Beach

Podemos ver cómo en la contraportada Kieron Gillen compara Cemetery Beach con Mad Max: Fury Road y, si bien habría que ponerle todos los matices del mundo a la abismal distancia entre ellas, ambas obras comparten sus dos pilares principales: el énfasis en el worldbuilding y la huida del punto A al punto B como motor de una trama sin demasiadas aristas.

No obstante, y como sucedía con la peli de George Miller, toda la miga de un guión, mucho menos sencillo de lo que puede parecer, está en la creación de este mundo que nos propone Warren Ellis. Para sumergirnos en él, nos presenta a Michael Blackburn, un soldado de reconocimiento cautivo en un mundo extraño. Al parecer, una misión espacial en 1920 tuvo como resultado el hallazgo y colonización de un planeta que se ha desarrollado aislado y por caminos tecnológicos, sociales y políticos completamente divergentes a los de la tierra. Tras ser apresado, huirá liberando a Grace Moody, una prisionera acusada de homicidio. La fuga de ambos y su camino hacia la Playa del Cementerio, donde se encuentra el modo de volver a la tierra, serán el motor del tebeo.

Cemetery Beach

Pese a que Cemetery Beach responde a la necesidad de expansión en grandes escenas de acción de Jason Howard, Warren Ellis aprovecha para hacer de las suyas y mostrarnos algunas de sus constantes, como la ciencia ficción retro, personajes repletos de oneliners, cierto trasfondo político y social… de algún modo consigue que lo que era un divertimento para Jason Howard se convierta también en lo mismo para él.

Howard, por su lado, demuestra tal vez más que en ninguna otra obra su confesa admiración e influencia de Todd McFarlane, para lo bueno y para lo malo. Como su maestro, es especialmente hábil con la composición para que lo que vemos en el cuadro sea lo más espectacular posible, si cabe mejor aún o al menos resulta más moderno, ya que incorpora parte de las corrientes widescreen que trajera Bryan Hitch a principios de siglo.

Cemetery Beach

Es realmente meritorio cómo juega con el espacio vacío de cada viñeta para que casi podamos oler esa cámara lenta en la explosiones o el modo en que usa profusamente las líneas cinéticas. Sin embargo cuando la acción baja la velocidad es cuando más flojo vemos al dibujante de Michigan. Del mismo modo que McFarlane, recurre a la caricatura y del mismo modo de forma equivocada. Sus rostros desencajados y su acting extremo no sólo no contribuye a la caracterización de personajes, sino que rema en sentido contrario, lo que no ayuda cuando Warren Ellis también está más preocupado de escribir diálogos molones que de crear personajes.

El tebeo dista mucho de ser redondo y da la sensación de que tanto Ellis con Howard se lo plantean más como un ejercicio o campo de pruebas que como una obra completa, algo así como si Howard solo se centrara en la acción y Ellis solo en el worldbuilding y les diera un poco igual todo lo demás. Obviamente es un tebeo más que destacable en estos dos aspectos, pero se queda cojo en prácticamente cualquier otro.

Alegrías y penas por igual nos trae este Cemetery Beach que no trae un mundo distópico que nos enseña por oposición que tal vez el nuestro no sea mucho menos distópico.

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Alain Villacorta "Laintxo"

Fue picado por un cómic radiactivo y ahora ve el mundo a través de viñetas y tiene el sentido de la realidad proporcional de un tebeo. No os preocupéis, no es peligroso... creo...

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