Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

La cantina de medianoche. Tokyo stories 7

La cantina de medianoche. Tokyo stories 7
Guion
Yaro Abe.
Dibujo
Yaro Abe.
Formato
Rústica con solapas, 296 págs, B/N. 15x21 cm.
Precio
20€.
Editorial
Astiberri. 2024.
Edición original
Shin'ya Shokudō #13-14 (Shogakukan).

Los meses de junio se están convirtiendo en nuestra cita anual con la serie más deliciosa de todas las que publica en la actualidad Astiberri. Nuestra variado menú consta de 28 historias ambientadas en un bar nocturno, y está formado por algunos platos dulces, otros amargos, pero el buen sabor de boca final está asegurado. La cantina de medianoche. Tokyo stories 7 contiene los tankōbon 13 y 14 y, a pesar de que en Japón, Yaro Abe sigue lanzando dos nuevos tomos por año, y que la distancia con la edición original sigue siendo de 14 tomos, Astiberri mantiene la misma periodicidad anual. Si os digo la verdad, me parece un acierto, puesto que esta periodicidad hace que lleguemos a la lectura del nuevo tomo con muchas ganas y sin riesgo al desgaste.


A estas alturas ya sabéis que cada tomo está formado por historias cortas ambientadas en esta cantina de medianoche donde su dueño tiene un menú sencillo pero está dispuesto a cocinar cualquier plato que se le pida, siempre que tenga sus ingredientes. La serie alterna el toque divulgativo culinario, con gran detalle de las recetas realizadas (siempre diferentes), con tramas puramente costumbristas de relaciones interpersonales de cualquier tipo: románticas, familiares, profesionales o de mera amistad.

Resulta curioso como, estando ya cerca de alcanzar la segunda centena de historias, la serie no pierde el más mínimo fuelle. Sigue siendo el mismo «happy place» de siempre, por ese proporción tan equilibrada entre las curiosidades culinarias y las historias de clientes, la mayoría solitarios, que acaban encontrando en la cantina algo más que un plato sabroso. La clave de la serie radica en el propio dueño de la cantina, siempre dispuesto a escuchar, pero manteniendo la discreción y evitando inmiscuirse en los asuntos de otros. Hace las veces de observador y mero espectador, haciendo al lector identificarse con él en cada historia.


No deja de llamar la atención el choque cultural con la sociedad japonesa, pero es que además, al estar formada la clientela del local por trabajadores de la noche o por gente que la frecuenta, analiza particularmente un sector de dicha sociedad al que no estamos acostumbrados a ver en otro tipo de obras. Así, tenemos historias con bailarinas, strippers, prostitutas, proxenetas o trabajadores en general de este tipo de locales. E igualmente vemos con frecuencia a buscavidas de todo tipo, bien sean chicas dispuestas a cazar maridos que aseguren su solvencia, bien gente tan solitaria que está dispuesta a tirarse de cabeza a una relación que tiene todos los ingredientes para fracasar.

Como siempre, hay personajes recurrentes, pero los clientes suelen ser diferentes en cada historia. No obstante, en una serie como esta en la que ya hemos leído 197 historias diferentes, hay lugar para recuperar algún cliente ocasional de tomos anteriores, lo cual deja con la curiosidad de volver a retomar esas historias previas que en muchos casos casi ni nos acordamos. Esto aporta a la obra de la oportunidad para releer algunas de sus historias y de enriquecer esa sensación de local por el que los clientes pasan, vienen y van…


En definitiva, La cantina de medianoche. Tokyo stories 7 sigue siendo una de esas lecturas perfectas para desconectar y dejarte llevar por las historias de esos clientes solitarios que encuentran en este local una oportunidad para dejarse arrastrar por el sentido del gusto. Historias cocidas a fuego lento, protagonizadas por personajes que no suelen ser centro de atención, y dotan a la serie de una veracidad inusual, a pesar del evidente contraste cultural. Muy disfrutable a pesar de tener una fórmula recurrente, gracias a la sensibilidad que le aporta su autor.

Lo mejor: Sigue siendo tremendamente sensible y tierna. Mantiene el interés sin hacerse repetitiva.

Lo peor: Si no te han convencido los tomos anteriores, este sigue exactamente en la misma línea.