Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Briar 1

Briar 1
Guion
Christopher Cantwell
Dibujo
Germán Garcia
Color
Matheus Lopes
Traducción
V.M. Isusi
Formato
Cartoné. 136 páginas. Color
Precio
20€
Editorial
Planeta Cómic . Abril 2025
Edición original
Briar #1-4 (Boom)

Por más que avancen y cambien los tiempos, hay historias que se aferran a su inmortalidad incluso aunque eso requiera ir mutando su naturaleza conforme a lo que dicte la época, Afortunadamente, el día de hoy ya no requiere el cuento de una bella princesa que duerme sumisa esperando que un príncipe la despierte. La Briar de Christopher Cantwell y Germán Garcia, despertará por su propios medios le cueste lo que le cueste.

Permitidme unas pequeñas notas de contexto por si alguien no termina de ubicar muy bien el nombre de nuestra protagonista. Briar Rose era el nombre que tenía la princesa del celebérrimo cuento de La bella durmiente en su versión de los hermanos Grimm. Pese a que es un relato de absoluto dominio público, tal vez la versión que ha trascendido es la que trajera Disney en 1959, dulcificada y con unos valores que ya incluso para su época tiraban a conservadores. Pero es que hay incluso versiones anteriores del cuento que se remontan al siglo XVII en las que la cosa iba algo más allá de un beso.

Briar 1

No tiene pues mucho sentido un relato de este tipo en nuestros días, pero como decía, este tipo de historias inmortales tienen algo que se resiste a desaparecer, un contenido icónico y simbólico en el imaginario colectivo, que les hace susceptibles de ser resignificadas, de poder volver a hablar de su tiempo de algún modo.

Y el modo que han elegido Christopher Cantwell y Germán García es el de una fantasía postapocalíptica, que puede recordar en algunos momentos a lo que nos dieron en su día Simon Spurrier y Matías Bergara en Coda o el Ragnarok de Walter Simonson. Briar parte de una especie de What if. En esta historia, el príncipe, prefiere el reino a una reina y se limita a casarse con la princesa sin despertarla siquiera y convertirse así en el hijo varón que el Rey siempre quiso para sus juegos de guerra y conquista. Los años pasaron y las guerras y los reinos terminaron y Briar vuelve al mundo de la vigilia solo para encontrarselo desolado, desprovisto de magia y con una humanidad corrupta. Briar es la historia de supervivencia de nuestra protagonista y de los compañeros que le saldrán en el camino, como la guerrera renegada Araña, el joven y torpe nigromante Roop o un agregado de última hora que mejor no desvelaremos.

Briar es la historia de un viaje por un mundo que se ha conformado al margen de nuestros protagonistas, de una profecía sobre la princesa que nunca contó con ella y de la persecución que esta provocará, pero sobre todo de la forja de un camino propio de un grupo de marginados en un mundo tiránico y desolado.

Ya hemos hablado por aquí en alguna ocasión de Christopher Cantwell, guionista que saltó a la palestra con esa maravilla de serie de TV que es Halt and Catch Fire y que, desde que aterrizó en los cómics en 2018 con Podía volar, ha venido dejándose ver aquí y allá con trabajos siempre correctos pero siempre sin terminar de despuntar. Briar puede ser lo más atractivo que nos ha llegado hasta ahora de su producción en viñetas y nos está dejando una serie llena de ideas de fondo jugosas que tampoco se imponen al hilo de principal de aventura y a este peculiar viaje del héroe, a medio camino entre la fantasía y el survival horror.

Briar 1

Por el momento, este primer tomo es la presentación de la historia, sobre todo de los protagonistas, cuya caracterización y dinámicas de interrelación es lo que más mimo recibe y que por primera vez nos deja ver un poco de esa esa chispa de efervescencia entre personajes de la que Cantwell nos había demostrado que era capaz en televisión.

Claro que también puede tener que ver tener aquí un dibujante superdotado, como es Germán García. Es posible que este nombre pueda no decir nada a mucha gente, pero en solo un par de años, el asturiano se convirtió en una de las estrellas emergentes más grandes que tuvieron Marvel y DC rozando el cambio de siglo. Probablemente fue el nombre que brillaba con más fuerza de aquella segunda hornada de dibujantes españoles llegados a los USA en los años 90. Tras dibujar X-Men y Action Comics , sendas series emblema de sus editoriales por aquel entonces, abandonó por completo los cómics hasta casi 20 años después, cuando lo he visto puntualmente en Inmortal Hulk, pero sobre todo en la miniserie de Ka-Zar. Señor de la Tierra Salvaje con un estilo transformado por completo.

Germán García es uno de esos dibujantes capaces de mucho con muy poco. Un primer vistazo nos revela un estilo suelto, casi abocetado que nunca va más allá de lo puramente esencial. Sin embargo, pese a su aparente economía de recursos, no se echa absolutamente nada en falta, ni mayor cantidad de detalle, ni uno de esos antaño llamados embellecedores que con sus tintas completaban los lápices del dibujante. No es preciso «completar» nada porque todo está meticulosamente en su sitio. No hay ni una línea más de lo necesario pero también ni una menos. En muy pocos trazos hay muchísimo contenido y es que no hay uno solo que no dé absolutamente en el clavo. Acting, flujo de lectura, dinámica de acción, tono atmósfera… todo está concentrado en apenas un puñado escuetísimo de líneas, que dan la sensación de que fuera fácil.

Los personajes de Germán García tienen su propio carisma e identidad sin tener siquiera que abrir la boca, sus escenarios mezclan una especie de belleza romántica con la oscuridad y decadencia de este mundo desolado. Con apenas cuatro trazos, es capaz de ubicarnos en este mundo que un día fue el de los cuentos de hadas pero que ya nunca podrá volver a serlo. Cantwell no tiene que perder tiempo con eternas narraciones de worldbuilding porque ya está todo ahí.

Briar 1

Que dibujar más no es dibujar mejor es un máxima de la que no queda duda abriendo cualquier página de Briar, del mismo modo que aunque la mano sea fundamental, el 90% del trabajo de dibujo de Germán García está hecho en su cabeza antes de poner el lápiz en la tableta de un modo que casi parece sobrehumano.

Desgraciadamente, solo lo tendremos en este primer tomo, siendo sustituido en el segundo volumen por Alex Lins, que aunque sea uno de los más destacados talentos emergentes de la actualidad, no va a impedir que echemos de menos al asturiano. Briar fue inicialmente prevista como miniserie, pero vistos los buenos resultados de ventas en USA, Cantwell tomó la decisión de dar un giro al final y continuarla más allá de los cuatro números que conforman este volumen. Sin embargo, tendrá que ser sin su dibujante original.

Sea como sea, esperemos que pronto Planeta Cómic nos traiga nuevas aventuras de estos marginados que se niegan a permanecer dormidos y silenciados, de estos inadaptados que siguen forjando su destino en este mundo inhóspito que ha perdido la magia de los cuentos pero que rebosa de la magia de las viñetas.