Cuando un autor del carisma de Jiro Taniguchi muere en pleno desarrollo de una obra queda la duda de si se debería publicar lo... El bosque milenario

Cuando un autor del carisma de Jiro Taniguchi muere en pleno desarrollo de una obra queda la duda de si se debería publicar lo que llevaba hecho o no. Por un lado, estamos ante una obra inacabada, en este caso casi ni planteada, por lo que el lector puede pensar que está pagando por una historia prácticamente ininteligible. Pero por otro lado tenemos el último trabajo de un autor como Taniguchi, cuyos meros planteamientos ya eran todo un soplo de aire fresco para el lector. Ponent Mon edita en España El bosque milenario, la obra en la que se encontraba trabajando el japonés cuando murió y que ha sido editada en Japón y Francia en una edición similar a la que nos trae la editorial española.

El bosque milenario
Este tomo de El bosque milenario contiene las 44 páginas que tenía acabadas Taniguchi, junto a un artículo escrito por Corinne Quentin y Motoyuke Oda. Quentin era la representante, o mejor dicho, enlace de Taniguchi con Europa; mientras que Oda era el editor de la revista Big Comic Original para la editorial Shōgakukan. Ellos nos cuentan que este proyecto estaba pensado originalmente como una obra para la editorial francesa Rue de Sèvres. De hecho, la idea original era una obra pensada para el público infantil, que a medida que fue desarrollando fue ganando madurez y pensada para todo tipo de público. La idea era haberla editado en cinco tomos, algo que como cuenta el propio editor de la obra en Japón, cada vez se antojaba más difícil porque la historia se iba desarrollando en la cabeza del autor y ganando en extensión. 

Resulta realmente interesante leer las palabras de los editores. Primero porque te haces una mejor idea de lo que realmente quería contar Taniguchi, en una obra con lo que supuestamente serían tres protagonistas, de los que en estas páginas acabadas solo le dio tiempo a presentarnos a uno. Pero lo interesante de estos textos es ver el «poder» que tenía Taniguchi para sacar adelante proyectos absolutamente inviables en un mercado como el japonés. Por ejemplo, el formato apaisado es algo que no se suele trabajar en el mercado japonés, pero aceptaron el deseo del autor y pensaron en una edición en cofre de manera que pudiera encontrarse en tiendas con ese estuche que sí tendría una orientación vertical al uso. La extensión, el tiempo de entrega… En todo se respetaba al autor, aunque fuera algo completamente ajeno al sistema de trabajo japonés.

El bosque milenario
Y es que Taniguchi era un autor tremendamente influenciado por el cómic europeo, y siempre intentaba hacer obras con cierto tono de híbrido. El bosque milenario sería la fusión definitiva. Con una historia que buscaba recalcar el respeto a la naturaleza y con un protagonista que puede hablar con ella, recuerda un poco a La Princesa Mononoke de Ghibli, especialmente con esos animales fantásticos que habitan ese bosque surgido de un terremoto, y que se vislumbran es estas páginas. Otro factor en común con las películas de Miyazaki es el estar protagonizado por un niño, que en este caso se tiene que ir a vivir con sus abuelos tras el internamiento de su madre a causa de una enfermedad psiquiátrica. Según nos cuentan los editores por lo que vieron en los planteamientos del segundo tomo que nunca llegara a realizar Taniguchi, la otra protagonista sería una niña muda.

El libro se completa con una serie de elogios de autores como Natsuo Sekikawa, Masayuki Kusumi o Baku Yumemakura, que trabajaron con el autor. También se incluye una pequeña biografía de Taniguchi.

En definitiva, El bosque milenario.

Una obra cuyo principal interés es averiguar en qué se encontraba trabajando el autor antes de su muerte y ver las primeras páginas que tenía finalizadas. Algo que en mi caso me ha dado mucha rabia porque tenía todos los ingredientes para ser una de las mejores obras de un autor al que es imposible comparar con otro, por su estilo absolutamente inconfundible y sus obras que transmiten valores en iguales proporciones que una sensación de paz. Aquí podéis leer el artículo que escribí sobre el autor en los días posteriores a su muerte. Una obra que para algunos dejará con la miel en los labios de saber qué habría dado, y que para otros muchos aportará una idea somera de la gran obra que podría haber salido de aquí, y lo disfrutará casi tanto como si la hubiera podido leer.

El bosque milenario

Lo mejor: Ver el respeto del editor japonés hacia el autor. Lo que podría haber salido.

Lo peor: Acudir a ella pensando que es la última obra del autor. Este libro es más bien un «Cómo se hizo» con los planteamientos que se conocían y las pocas páginas que por desgracia le dio tiempo a acabar.

Para admiradores de Taniguchi, para saber cómo habría sido esta nueva obra. Para completistas de su obra. Para soñar con lo que habría salido de esta mezcla de BD/manga tan especial.

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Alejandro Martínez

Alcalde no electo de Star City. Conocido en determinados círculos como "El páharo". Era el único que justificaba sus artículos en esta web, pero los caciques que la dirigen me han obligado a dejar de hacerlo... Sniff sniff.

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