Reservoir Books, que hace poco presentó una nueva edición de Persepolis , sigue realizando nuevas y revisadas ediciones del material de Marjane Satrapi. En... Bordados

Reservoir Books, que hace poco presentó una nueva edición de Persepolis , sigue realizando nuevas y revisadas ediciones del material de Marjane Satrapi. En esta ocasión, le toca el turno a Bordados , una obra sin tanto renombre como la que la encumbrara, pero que mantiene una línea valiente y que pretende normalizar la libertad de la mujer musulmana. Una obra que escandaliza a muchas personas, pero que no pretende más que mostrar cómo se siente un grupo de mujeres que se reúnen a charlar tras una comida familiar.

Lo primero que llama la atención es que, a pesar de su tono feminista, es consciente de lo rígida que es la cultura islámica, y cómo sigue teniendo algunas costumbres y tradiciones que siguen sorprendiendo dentro de la cultura occidental. Y es que la obra abre con ese fin de comida familiar, tras el cual los hombres de la familia se van a dormir la siesta y las mujeres se quedan recogiendo la mesa y lavando los platos. Después (y solo después), tienen su propia ceremonia de preparación del té en un samovar y es entonces cuando tienen tiempo para charlar sobre sus cosas.


Realmente la obra tiene mayor impacto por quiénes son las mujeres que están hablando y algunas de las peculiaridades de su propia cultura, pero su principal fuerte es la normalización de la sexualidad femenina, algo que antaño fue un gran tabú, pero que hoy día sigue siéndolo para muchas personas, algo que tiene mucho mayor relevancia en culturas como la islámica, con valores mucho más firmes y conservadores.

Aparte de la reflexión cultural y religiosa, el gran fuerte que tiene Bordados  es el cambio generacional. Lo que más salta a la vista es cómo cuentan sus vivencias mujeres de tres generaciones diferentes, con muchas más conexiones de las esperables, y con asuntos que se repiten con los años, sin que el paso de tiempo ayude a evolucionar a la sociedad. Las mujeres hablan con absoluta naturalidad, y es algo que traspasa el papel, no concibo que pueda incomodar a nadie, por muy conservador que pueda llegar a ser el lector, porque nada se trata de manera zafia, ni siquiera a pesar de la complicidad de las interlocutoras, y en el fondo, lo que refleja es la personalidad de cada una de las mujeres, confesando lo insatisfechas, lo ignorantes o lo firmes que se han mostrado en cuanto a su sexualidad, aportando un crisol de experiencias muy enriquecedor. Es una obra que, a pesar de ser una sucesión de relatos, se lee con muchísima facilidad, y no se hace en ningún momento pesada.


Satrapi tiene un estilo muy peculiar, sencillo, pero que no deja de experimentar. Las páginas muestran viñetas sin marco que se entremezclan, juegan con la rotulación, cambian de ilustraciones de mayor a menor tamaño, con una narrativa ágil y fresca, y jugando en ocasiones a usar algún efecto, como esa viñeta en la que una de las mujeres se encuentra en el centro de la viñeta y contesta al resto, que la rodea, pudiendo leerse cada una de las conversaciones de manera independiente; o el continuo uso de los rostros de las mujeres en diferentes disposiciones en la página; así como el uso de sombreados continuos y de gestión de las masas de negros en un gran número de páginas.

En definitiva, Bordados  es una obra que llama la atención por tratarse de un grupo de mujeres islámicas que hablan de sexualidad, pero que si deja aparte el tema cultura, funciona igual de bien, y tiene la misma relevancia e importancia de normalizar a un grupo de mujeres que hablan sobre su propia sexualidad. Aunque a muchos pueda parecerles un tema irrelevante, sigue siendo muy necesario que exista este tipo de obras para muchos entornos y a pesar de tratarse de un cómic publicado en 2003 no ha perdido ni un ápice de vigencia hoy día. Esta nueva edición de Reservoir Books cuenta con nueva traducción, rotulado y diseño, y está presentado en un libro cartoné con papel offset de pequeño tamaño. Las imágenes que ilustran esta reseña pertenecen a la anterior edición.


Lo mejor
: La naturalidad con la que se habla de sexualidad. Cómo a través de sus propias vivencias, la autora es capaz de reflejar la personalidad de cada una de las mujeres. Ayuda a desmitificar a la mujer musulmana y a reclamar su propia identidad y personalidad.

Lo peor: Se puede sentir cierta frustración al leer algunas de las historias, por no comprender la cultura islámica.

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Alejandro Martínez

Alcalde no electo de Star City. Conocido en determinados círculos como "El páharo". Era el único que justificaba sus artículos en esta web, pero los caciques que la dirigen me han obligado a dejar de hacerlo... Sniff sniff.

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