Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Biblioteca Vértigo John Constantine: Hellblazer 11 – Sangre azul

Biblioteca Vértigo John Constantine: Hellblazer 11 – Sangre azul
Guion
Garth Ennis
Dibujo
Will Simpson, David Lloyd y Steve Dillon
Color
Tom Ziuko
Traducción
Guillermo Ruiz
Formato
Rústica con solapas, a color, 184 páginas
Precio
18 €
Editorial
Panini Comics. Mayo 2026
Edición original
Hellblazer 52-58

“Sangre azul” es la décimo tercera entrega de la Biblioteca Vértigo dedicada a reeditar los trescientos números originales (más anuales, miniseries y especiales) de la cabecera Hellblazer, la más longeva de la historia de la línea Vértigo. Panini está ofreciendo la serie en un formato idéntico al de su homóloga Marvelita, es decir, rústica con solapas y a todo color. Pero hay un par de diferencias significativas, la ausencia de extras (DC siempre ha sido más descuidada a la hora de recuperar y conservar algunos materiales) y el PVP, siendo este variable en función del número de páginas.

Dicho esto, por si hay algún despistado que todavía no sabe de qué iba la vaina, mejor nos metemos de lleno en las emociones fuertes que nos tiene reservadas esta entrega. Desde la llegada de Garth Ennis, hemos sido testigos de una lenta transformación de John. El bueno de Constantine ha conservado su cinismo y mala leche intactos, pero en la parte positiva se ha mostrado algo más humano, menos egoísta y, sobre todo, menos dañino para la gente que le rodea, salvo honrosas excepciones. Esto se traduce en que poco a poco estamos viendo cómo adquiere algunas rutinas que lo hacen ser un tipo casi normal, en especial en lo que se refiere a la novia que se ha echado. Desconozco por dónde van a ir los tiros, pero tengo claro que no puede acabar bien.

La primera historia es la mencionada “Sangre azul”. Con ella, la serie vuelve a envolverse en el terror sobrenatural más absoluto. En esta aventura, nuestro protagonista tendrá que enfrentarse a una influyente figura pública que está poseída por un demonio que ya causó estragos en la sociedad londinense en el pasado. Para llegar hasta él tendrá que seguir el rastro de los cadáveres devorados que deja a su paso.

Más allá del lado más fantástico de la historia, en “Sangre azul” Ennis hace de las suyas usando la historia como constructo para arremeter contra todo lo que considera que está mal de la sociedad. Algo que está más que justificado contra los poderosos y la hipocresía de la realeza inglesa, que se preocupa más de su imagen y estatus que de servir al pueblo al que representa. Parte de la trama se desarrolla en el Club Calígula, cuyos socios son hedonistas ricachones que solo ansían obtener placer por medio de la perversión. Igual me equivoco, pero me ha parecido que este arco le sirvió al escritor norirlandés de caldo de cultivo para el personaje de Jesús DeSade de Predicador, su otra gran obra para el sello Vértigo.

La parte artística corresponde a Will Simpson, que llegó a Hellblazer a la vez que Ennis. Hay pocos dibujantes que se me antojen más adecuados para un título como este. Su estilo sucio y oscuro le sienta de vicio a las peripecias del viejo John. En “Sangre azul” está especialmente inspirado a la hora de mostrar toda la sordidez del mencionado Club Calígula o la sangre y vísceras con las que el asesino adorna cada escenario del crimen.

Seguimos con un número autoconclusivo que cuenta con el gran David Lloyd como dibujante invitado. En tan solo veinticuatro páginas, el creador de The Boys vuelca toda su mala leche y humor negro en la figura de Danny Drake, un desgraciado que se cruza con John, llamando su atención por culpa de una verborrea involuntaria que le hace confesar a grito partido todos sus secretos más inconfesables. A priori parece una premisa algo tonta y sencilla, pero el ambiente se irá ennegreciendo a medida que el rubiales va averiguando más cosas del desdichado transeúnte. “Este es el diario de Danny Drake” (el título de la historia) es uno de esos tebeos cuasi perfectos, de los que crean afición y que ejemplifican a la perfección que, cuando hay talento, no hacen falta páginas y páginas para crear algo mágico.

Para finalizar, tenemos el regreso de Steve Dillon, sin duda alguna el dibujante que mejor se ha entendido con Ennis. Dos números en los que una amenaza de lo más mundana relacionada con ladrones de cadáveres reunirá a John con su colega Chas Chandler (que acaba de perder a su tío) en una de esas historias de amistad, compromiso y camaradería que son tan del gusto del guionista.

Mucho más sencilla que sus predecesoras, los dos números que ocupa este arco argumental sirven para recordarnos que el mal puede venir de cualquier lugar terrenal sin tener al diablo como excusa.

Como siempre, no me canso de decir que la Biblioteca Vértigo Hellblazer sigue siendo una de mis lecturas de cabecera por méritos propios, estando siempre en lo alto de la pila de lectura. Qué ganas de echarle el guante a la siguiente entrega.