Si hiciéramos un top de los mejores momentos de toda la etapa de Lee y Kirby en la Primera Familia de Marvel, probablemente el Annual #6 que tenemos en este Biblioteca Marvel Los 4 Fantásticos 16 sea el último de los grandes, cronológicamente hablando. Y de acuerdo que aún nos quedan unas cuatro entregas más de Biblioteca Marvel con este mítico equipo creativo en una en un estado de forma apoteósico, pero tal vez esta sea la última vez que los vemos absolutamente pletóricos, a la altura de aquellos aledaños de la saga de Galactus.
Este annual es también muy especial en España por la mítica edición de Montena de 1980 con el título de El vástago de los 4 Fantásticos — aunque reconozco que yo fui de los que lo leyó en el solo un poco menos mítico Los 4 Fantásticos Especial Primavera 1990 de Fórum— y es en cualquier caso un pilar en la historia de nuestros imaginautas favoritos.
Stan Lee y Jack Kirby crearían aquí algo tan grande, que, más allá de su trascendencia dentro del Universo Marvel, marcaría hitos también fuera de su influencia en la ficción. Uno de ellos sería que Jack Kirby se saltaría su promesa de no crear más nuevos personajes con la aparición de Annihilus. A nivel editorial, por su parte, este fue además el annual que casi acaba con los annuals. Desde aquí hasta mediados de los 70 no hubo uno solo de estos especiales de los 4 Fantásticos con material inédito, que se nutrieron de reediciones durante varios años.
Ahora sí, en cuanto a la parte que atañe a este universo ficticio, los hitos van incluso más allá. Y es que el título original del annual, «Hágase la vida» va más allá del histórico gran final que adelantaba «El vástago de los 4 Fantásticos». Obviamente todo esto tenía que ver con el histórico nacimiento de Franklin Richards, pero es que, hasta aquel entonces, la Zona Negativa se nos había presentado como una especie de páramo de Kirby dots y cosas locas, con algún que otro bicho despistado. Aquí visitamos por primera vez esa Zona Negativa efervescente de variadas y coloridas formas de vida, incluso civilizaciones enteras. A nada que se piense bien, el cúmulo de mcguffins y deus ex machina que mueven esta historia no tienen el más mínimo sentido, pero la locura burbujeante y la trepidante huida hacia adelante que nos ofrecen Stan Lee y sobre todo Jack Kirby lo pueden todo. Por obra y gracia de la magia de la intensidad y el drama Marvel las excusas y resoluciones más peregrinas se convierten en vertiginosas aventuras llenas emoción. ¿A quién le importa si tiene o no sentido? ¿Es que no estáis viendo esas paginazas?
Con todo, es hasta una pena que esta historia exista dentro de Biblioteca Marvel Los 4 Fantásticos 16, porque termina opacando a las demás, que tienen no pocos méritos, como no podía ser de otra manera si tienes a Stan Lee, Jack Kirby y Joe Sinnott en su mejor momento.
Para empezar, en Biblioteca Marvel Los 4 Fantásticos 16 tenemos el primer cambio de alineación en la historia de los 4F. Aprovechando esa especie de permiso de maternidad de Sue y tras algunos comentarios y chistes machistas, que tal vez en su época no chirriaban tanto, Crystal, de los Inhumanos, se enfuda el uniforme azul y tiene su bautismo de fuego —y agua, aire y tierra, disculpad el chiste tonto— contra el Mago.
Será aquí donde nos encontremos también la historia donde Maximus se hace con el trono de Attilan y estrena su atuendo regio, que probablemente es el diseño más delirante de entre todas las locuras nacidas de la mente de Kirby. Tenemos también una historia basada en estereotipos un tanto racistas con Wyatt Wingfoot, que al final es tal chifladura que se lo permitimos todo.
Y estamos dejando para el final la historia con la que arranca Biblioteca Marvel Los 4 Fantásticos 16 y que es la conclusión de la que arrancaba en el tomo anterior.Y la hemos reservado hasta aquí porque, pese a que la estrella de esta entrega es el annual, en esta historia se dan algunos de los matices más ricos e interesantes, que jamás se hayan dado para el personaje de nuestro vecino favorito de la calle Yancy. Esta es la historia donde la adorable Cosa de ojos azules renuncia para siempre —spoiler: ahora sabemos que en realidad no— a ser humano. Y de acuerdo, de primer plano vemos el drama del sacrificio, renunciar a su supuesto sueño por Alicia y volver a lamentarse de por vida. Sin embargo, en cuanto nos paramos a pensar, tenemos también un Ben Grimm taciturno que vuelve a bromear justo en cuanto vuelve a convertirse en La Cosa. Tenemos a un Ben Grimm que se siente desplazado cuando su compañero rockstar, Johnny Storm, es reconocido en la calle y él es ignorado. Pero entonces, ¿en qué quedamos? ¿Ben Grimm quiere ser humano o quiere ser La Cosa? Pues la verdad es que, leyendo este número, no sabría responderos y probablemente tampoco Stan Lee, Jack Kirby o el mismo Ben Grimm. Lo que tenemos aquí a fin de cuentas es ese personaje con contradicciones, multifacético y con más complejidad de la que sugiere ese montón de rocas de color naranja pop.
En los tiempos de los tebeos de Biblioteca Marvel Los 4 Fantásticos 16, intencionalmente o por accidente, convivían tontadas chabacanas e infantiles con ideas mucho más complicadas sofisticadas y sutiles, que han quedado apresadas en estas páginas para quien quiera buscarlas. Y para quien no, al final se lo va a pasar igual de bien.





